Exposición de la artista inglesa Tacita Dean en el Museo Tamayo

viernes, 25 de noviembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Por primera vez a nuestra ciudad llega, gracias al Museo Tamayo, una importante exposición de la reconocida artista inglesa Tacita Dean (1965). Importante por varias razones, especialmente por la oportunidad de que los mexicanos conozcan el trabajo de esta artista, y además por el esfuerzo que implica traer una exposición tan completa. Extensa, representativa y cuidadosa ha sido la selección de obras que Dean ha realizado bajo diferentes soportes, que van desde la pintura, fotografía, colección de objetos y películas en 16mm. Con una museografía excelente, los visitantes podrán transitar de manera libre para acercarse a sus diferentes propuestas, no sólo representativas sino también su trabajo más reciente, Una concordancia de 50 nubes americanas (2015-2016), que es una serie producida por Dean durante una residencia por dos años en la ciudad estadunidense de Los Ángeles, California. Sutil y potente, esta serie cuenta con varios objetos realizados sobre pizarra y gis blanco, así como litografías a tres tintas, dibujos y pequeñas fotografías intervenidas con gouache. El director del museo, J. Gaitán, ha realizado un ensayo incluido en el catálogo, donde reflexiona de manera singular e interesante, para al final señalar que esta propuesta de Dean es indispensable para “creer” en lo que la artista dibujó, más que en si es o no la nube o la forma de nube, pues “la forma de nube que la artista dibujó está vinculada a un momento en el mundo en que la artista tiene un lugar. Bajada a la tierra, ésta es ahora una nube sólida, cargada de recuerdos, inmutable y prácticamente interna”. Muchos de los trabajos de la artista visual guardan relación con el tiempo y la casualidad, y cómo estos factores son determinantes para experimentar no sólo el acto creativo, sino como documento de lo visto o lo encontrado. En sus pequeñas películas la artista logra trasmitir que lo que registra está ahí aunque el ojo no sea capaz de captarlo, pero la materia lo ha captado. Esto y muchos de su trabajos acaban siendo una reflexión profunda y fértil para adentrarse al terreno de cómo la materia es capaz de registrar y de dejar una huella no solamente física sino simbólica. La obra nos acerca al mundo que nos rodea, es una invitación a la contemplación, sutil y enigmática que existe y que se materializa en instantes capaces de despertar nuestra conciencia y nuestros sentidos. La muestra estará abierta al público hasta el 12 de marzo próximo. El Museo Tamayo se encuentra ubicado en Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, Primera Sección, CP 11580, Ciudad de México.

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