Teatro: "Sr. Perro"

lunes, 21 de marzo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Un perro que habla, que entiende a su amo y que nos comunica sus pensamientos resulta ser un protagonista encantador. Un personaje que llama la atención desde el principio hasta el final de la obra Sr. Perro, basada en la novela Tombuctú de Paul Auster, dirigida por Gabriel Figueroa Pacheco. Se presenta en el Teatro Orientación, y nos conmueve, nos provoca risa, inquietud y una empatía como la que se siente hacia los perros, de cuyo mundo interno poco sabemos y aquí los descubrimos como seres que tienen una historia que contar. Sr. Perro abre la puerta a la indagación de los sentimientos de un animal doméstico que vive con los humanos y que puede considerarse nuestro semejante. Es brillante la propuesta de Paul Auster al contar la historia de un perro en primera persona y volverlo casi humano. Conocemos su estrecha amistad con Willy, un pordiosero, para luego recorrer las calles como perro abandonado, buscando casa y sustento, encontrar una y después sufrir el encierro. Los límites y la cercanía de este personaje con los pordioseros que viven en nuestra ciudad sin siquiera poder cubrir sus necesidades básicas, retumba en nuestra conciencia y nos abre el camino a la reflexión. Las analogías están a la vista, pero el tono humorístico y ligero con que se aborda la problemática da elementos que contrarrestan la tragedia que vive.
Video promocional Sr. Perro

¡Por fin podemos compartirles nuestro video promocional!Realización y edición: Daniel Barrera - Firma 16Música: Ricardo Cortes#SrPerroDirección: Gabriel Figueroa PachecoCon: Leonardo Ortizgris, Sergio Ramos Ruiz, Paula Comaduran, Jimena Montes de Oca y Carlos Rodriguez Rodriguez

Posted by Sr. Perro on lunes, 7 de marzo de 2016
La adaptación al teatro de Tombuctú recrea muy bien la problemática del personaje, pero construye escenas muy largas que desdramatizan la historia y la vuelven larga y pesada. A una obra de más de dos horas con una anécdota pequeña, le habría ayudado la síntesis y la concentración de los conflictos para sostener la trama. En el primer fragmento de Sr. Perro sorprende el vínculo y la comunicación entre Willy, el dueño y Mister Bones, pero en la segunda parte, cuando encuentra a su segunda familia, hay escenas reiterativas y muy extensas donde tampoco ayuda mucho el trabajo actoral de esta familia que lo adopta ni los veterinarios que lo cuidan. La propuesta del director en cuanto a evitar la caricaturización del perro interpretado por una persona, es muy atinada, ya que consigue volverlo un personaje verosímil y entrañable. La interpretación actoral de Leonardo Ortizgris es sobresaliente, basándose en una multiplicidad de gestos y movimientos caninos que el espectador identifica a la perfección. La risa que provoca es precisamente al ver en un humano el comportamiento de un perro: su forma de sentarse, de mover el pie o de recargarse en su amo. El minucioso trabajo de Ortizgris se complementa con la buena interpretación de Sergio Ramos Ruiz, que caracteriza a su personaje primero como un miserable, medio loco y medio cuerdo, y como un hombre erguido y vestido con elegancia en la segunda parte. La historia que Paul Auster desarrolla es simple y en apariencia sencilla, pero nos rebela una multiplicidad de sentimientos, fundamentales en la vida de cualquier persona. Gabriel Figueroa Pacheco consigue plasmar la vida íntima, las reacciones de los personajes y sus conflictos con gran claridad en el escenario, y nos abre el universo de la vida de un perro del cual poco conocemos y aquí es posible desentrañar.

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