Hallan en Hidalgo vestigios de más de 2 mil años

lunes, 18 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que en el área de Tula-Tepeji del Río, Hidalgo, se hallaron restos de figuras antropomorfas y construcciones que datan de 2 mil 200 años, y otros de ocupación teotihuacana en el área. De acuerdo con el arqueólogo Luis Gamboa, del Centro INAH Hidalgo, quien coordinó los trabajos del rescate arqueológico, el hallazgo se realizó durante una exploración en el sitio conocido como La Loma, y los materiales encontrados, apuntó, revelan la trascendencia de las culturas asentadas en esa área, previo a la consolidación del Estado tolteca (900-1150 d.C.). “Generalmente cuando nos referimos al suroeste de Hidalgo, la región Tula-Tepeji, se piensa en lo tolteca, en la gran ciudad de Tula y en la imagen de las cariátides, pero ¿qué pasó antes? Hubo culturas asentadas en el lugar siglos antes de nuestra era, y ya para la época teotihuacana, del año 300 al 450 después de Cristo, se ubicaron los primeros asentamientos dispersos en el Valle de Tula, cuya cabecera regional era Chingú, un sitio dedicado a la extracción de caliza (de la que se obtenía la cal apagada para el estuco) y que estaba subordinado a Teotihuacan”, destacó en un comunicado. Gamboa señaló que además de tejos y cerámicas típicas teotihuacanas, se recuperaron algunas foráneas que los arqueólogos denominaron ‘anaranjado delgado’ y ‘granular ware’ (la primera proviene de San Juan Ixcaquixtla, Puebla, y la segunda de Xochipala, Guerrero), así como cerámicas grisáceas de doble incisión, identificadas por Alfonso Caso como de estilo oaxaqueño. También rescataron raspadores y navajillas prismáticas de obsidiana oscura –posiblemente procedente de Zinapécuaro, Michoacán– y un par de fragmentos de moldes de figurillas antropomorfas cuyas características corresponden a figuras del barrio de Occidente de Teotihuacan y de Jiquilpan, Michoacán. En los niveles inferiores de la excavación, los expertos hallaron restos de una construcción del periodo Formativo Tardío (400-200 a.C.) y materiales cerámicos cuencos de silueta compuesta, pintados en rojo, pulidos; rojo bayo; policromas, así como blanco y rojo sobre color café, incluso con decoraciones negativas. Dentro de los materiales líticos encontrados del periodo Formativo, sobresalen puntas de proyectil, las más antiguas descubiertas en la región Tula-Tepeji. También algunos restos óseos de cuadrúpedos y huesos largos de humano, pero ningún entierro completo. Según el arqueólogo Luis Gamboa, el rescate arqueológico en Tepeji del Río “habla de la trascendencia del sitio a lo largo de la historia, ya que esta zona se encuentra en una ruta de interacción guiada por el río Lerma, que va desde Colima, pasa por Michoacán, Guanajuato, Querétaro, y es una vía natural hacia la Cuenca de México, en su parte norte, hasta continuar hacia la región Puebla-Tlaxcala”. Tras el dictamen de rescate, la construcción realizada por un particular en la zona se continuará en las áreas donde no existen vestigios arqueológicos, y se subirán los niveles del terreno para la conservación de lo que se encuentra en el subsuelo. Sobre esa exploración, el arqueólogo Hussein Amador prepara una tesis con base en información de los restos del conjunto arquitectónico correspondientes a un patio abierto de 2.5 x 2.5 metros, que comunicaba a cuartos. Se encuentran sobre un basamento rectangular y datan de las fases Tlamimilolpa y Xolalpan Temprano (dentro de la cronología de Teotihuacan), hacia 300-450 d.C. del periodo posterior.

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