Orozco, Rivera y Siqueiros en 'La exposición pendiente”, en Argentina

miércoles, 27 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Planeada para inaugurarse en Santiago de Chile el 13 de septiembre de 1973, dos días antes del golpe militar de Augusto Pinochet al gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, La exposición pendiente llega al Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, Argentina, en donde estará abierta al público del 3 de mayo al 7 de agosto de este año. Es la primera vez que el país sudamericano recibe obra de los llamados tres grandes del muralismo mexicano: José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, de quienes se seleccionó un conjunto de 76 piezas, pertenecientes a los acervos del Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), hecha por su curador Carlos Palacios, según informó en un comunicado el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). La exposición fue organizada hace 42 años por el museógrafo mexicano Fernando Gamboa (1909-1990), pero fue cancelada por la convulsión provocada por el golpe militar pinochetista. Explica el INBA: “Abarca un periodo histórico que recorre desde las primeras décadas del siglo XX hasta 1973, cuando el golpe al sistema democrático chileno impidió la presentación de la muestra e imprimió este episodio sobre las obras de la colección del MACG. Recuperado por la investigación y curaduría de Carlos Palacios, este hecho forma parte de La exposición pendiente, que finalmente tuvo lugar en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, entre noviembre de 2015 y febrero de 2016.” La fallecida crítica de arte de la revista Proceso, Raquel Tibol, recuperó en una de sus columnas el texto que el poeta Pablo Neruda escribió para esa exposición, a su regreso en Chile tras renunciar en 1972 a su encargo como embajador del país andino en Francia “Se refugia en Isla Negra –cuenta Tibol–, donde responde a la solicitud de Fernando Gamboa, quien estaba a cargo de una importante exposición de arte mexicano, que en celebración del triunfo de Salvador Allende había enviado el gobierno mexicano a Santiago. El 11 de septiembre el gobierno de la Unidad Popular es derrotado por un golpe militar ultrarreaccionario encabezado por Pinochet, que culmina con la muerte del doctor Allende. Internado en un hospital de Santiago, Neruda fallece el 23 de septiembre. “En septiembre, en Isla Negra, había firmado el escrito que tituló Tres hombres. Como no pudo llegar al Museo Nacional de Bellas Artes, la embajada de México en Santiago lo editó en un folleto, que Julio Scherer trajo al país y lo reprodujo en el periódico Excélsior que él dirigía, el 30 de septiembre de 1973. Para que las nuevas generaciones lo conozcan aquí está.” Y reproduce la crítica de arte lo escrito por Neruda: “Estos tres grandes figurativos trazaron en muro o en tela la figura de una patria, estos tres creadores la recrearon, estos reveladores la revelaron. México les debe figura, creación y revelación. Y México no es tierra de así nomás, ni de baile especulativo o virreinal: es trágica grandeza, épica serenata, cadencia del corazón más volcánico de nuestro continente. Estos hombres cumplieron con el mandamiento de dioses enterrados y de héroes descalzos: su pintura es esencialmente geografía, movimiento, tormento y gloria de una nación formidable. Todos ellos pudieron ensimismarse en su excelencia y destreza (como Diego en el brillo cubista), pero los tres prefirieron encarar con todos sus poderes la verdad perecible estableciéndola en su patria como constructores responsables, ligados al destino y a la larga lucha de un pueblo. “Me tocó convivir con ellos y participar de la vida y de la luz de ese México deslumbrante. Si me asombraron con su fuerza y la ternura en su patria, aquí serán en la mía el fervor de los chilenos. El fuego de esta pintura que no puede apagarse sirve también a nuestra circunstancia: necesitamos su telúrica potencia para revelar los poderes de nuestros pueblos. “Y para afirmar la fe y la conciencia del alto destino de nuestra América unida en sus raíces por la tierra, la sangre y la defensa de nuestras esencias. “Estos tres maestros mexicanos nos indican con la responsabilidad de su grandeza la afirmación de una nacionalidad. Y nos enseñan la confianza y la esperanza a través de su pintura atormentada pero victoriosa.” PABLO NERUDA Isla Negra septiembre de 1973 Relación con el sur Este conjunto de obras se acompaña por otra exposición denominada La conexión sur, curada por Cristina Rossi, en la cual se aborda el intercambio que los tres artistas, miembros también de la Escuela Mexicana de Pintura, establecieron con artistas argentinos. Se muestran en esta sección pinturas, dibujos, esculturas, grabados, bocetos y documentación de acciones de Antonio Berni, Carlos Alonso, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Romero, Diana Dowek, Juan Carlos Distéfano, Demetrio Urruchúa y Juan Carlos Castagnino, entre otros. “Este acercamiento reaviva las coincidencias y divergencias en las interpretaciones frente a la realidad de los años treinta y cuarenta, mientras que la simbolización de los conflictos de los años sesenta y setenta subraya la voluntad de acción de quienes no han distinguido entre la censura, la represión o las desapariciones que ocurrieron en Latinoamérica.” Y es que por un lado se ubican las obras en el momento histórico en el cual fueron creadas, con lo cual se les devuelve “su poder de intervención sobre aquella realidad”, pero también permite abrir un espacio para la memoria en el momento presente. Al respecto dice Andrés Duprat, director del Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina: La muestra “posee un significado que trasciende largamente el ámbito de las artes, pues algo de reparación, de justicia histórica, tiene el hecho de poder asistir al despliegue del más alto imaginario pictórico de México a cuatro décadas de la interdicción de su versión original por parte de la dictadura de Pinochet.” Y enfatiza: “Presentarla hoy en nuestro país nos permite interrogar esas poderosas visiones bajo la pregunta por el devenir de las artes y de los pueblos latinoamericanos en un nuevo contexto histórico.”

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