'Buenos vecinos 2”: cuando los adultos no quieren crecer

jueves, 2 de junio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Resulta interesante que una comedia simplona y aburrida sea capaz de decir mucho, sin querer, acerca de un sector de la clase media estadunidense: Los adultos están aterrados por crecer y sienten que en lugar de ser padres, deben ser una especie de guías espirituales buena onda que fuman mariguana. Buenos vecinos 2 (Neighbors 2: Sorority Rising, EU-2016) gira en torno a cuatro personajes: Una pareja de “chavo-rrucos”, Mac (Seth Rogen) y Kelly (Rose Byrne), un joven en crisis llamado Teddy (Zac Efron), y una universitaria de recién ingreso, Shelby (Chloë Grace Moretz). Mac y Kelly esperan a su segundo hijo, acaban de comprar una nueva casa y por lo mismo desean vender la propiedad en la que viven. Cuando por fin parecen lograrlo, resulta que se encuentran en una modalidad llamada “escrow” (fideicomiso), en la que, durante 30 días, los compradores harán visitas esporádicas para verificar la casa y el vecindario con el propósito de estar 100% seguros de que es ahí donde quieren vivir. Todo parece estar bien pero resulta que unas universitarias acaban de rentar la casa de al lado, porque desean hacer una hermandad de mujeres poco convencional y fuera de las reglas del campus. Y es que resulta que las hermandades de mujeres no pueden fumar mariguana y no pueden hacer fiestas, éstas son sólo para las hermandades de hombres; las mujeres pueden ir pero Shelby, Beth (Kiersey Clemons) and Nora (Beanie Feldstein) descubren que son demasiado sexistas, es por eso que deciden formar su propia hermandad. Si los interesados en la casa de Mac y Kelly se dan cuenta de que hay una hermandad, no comprarán la casa, por lo que la pareja deberá hacer lo posible para sabotear los planes de Shelby y compañía. Por otro lado está Jimmy, un exvecino de la pareja en cuestión, quien buscará la manera de saldar cuentas pendientes con ellos. La cinta dirigida por Nicholas Stoller divaga en presentarnos las historias de los personajes, lo cual hace que la trama avance muy lento, pero ese es el menor de sus males: está repleta de chistes de pésimo gusto, que apelan al sexo y a lo escatológico, mezclados con un poco de comedia física, chistes raciales y diálogos absurdos. Buenos vecinos 2 es una cinta de humor barato donde todos fuman mariguana, hablan con groserías, son lascivos y se las dan de muy rebeldes.

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