Entregarán a seis creadores la Medalla Bellas Artes 2016

jueves, 4 de agosto de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Medalla Bellas Artes 2016 será entregada a seis creadores: el dramaturgo José Ramón Enríquez, el poeta Francisco Hernández, el compositor Julio Estrada, el arquitecto Manuel Larrosa, el artista plástico Federico Silva y la coreógrafa Isabel Beteta, quienes la recibirán en fecha y sede por confirmar, anunció el INBA. La máxima presea que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes a los creadores vivos más importantes del país consiste en una medalla de oro de 24 kilates que será entregada a José Ramón Enríquez (1945), director de escena, actor, pedagogo, crítico de teatro, ensayista y editor, y quien forma parte de la llamada Nueva Dramaturgia Mexicana. Ganador del Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón 2006, Enríquez ha escrito teatro (Héctor y Aquiles; El fuego: Ciudad sin sueño, Orestes parte y El fuego; Lamentaciones. Loa para la ciudad que espera; Madre Juana; Tres ceremonias: Jubileo, Alicia y la pasarela, y La cueva de Montesinos), poesía (Al pie de mi amor clavado, Ritual de estío, Figuras del pantheón y Paredes con espejos, entre otros títulos), y ensayo (Cristianismo y marxismo. Historia de un encuentro, en colaboración de Jorge Íñiguez, y Pánico escénico). También a Francisco Hernández (1946) por su creación poética, quien desde joven se inició en la lírica donde ha plasmado su sentir respecto del desencanto por el mundo. Es autor de Hasta que el verso quede, Hecho de memoria, De cómo Robert Schumann fue vencido por los demonios y Mar de fondo, que le hizo ganar el Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes. También ha recibido los premios Nacional de Ciencias y Artes, en lingüística y literatura, en 2012; Xavier Villaurrutia en 1994, por Moneda de tres caras, y Mazatlán de Literatura en 2010, por La isla de las breves ausencias. Por otra lado, el autor de la ópera Murmullos del páramo, el compositor Julio Estrada (1943), es doctor en musicología por la Universidad de Estrasburgo, integrante del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, miembro emérito del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y profesor invitado en las universidades de Stanford, Rostock y La Sorbona, así como director del Centre d’Études de Mathématiques et Automatique Musicales de París. Sus obras se caracterizan por no tener escalas musicales y estar basadas en su teoría, en la cual combina modelos matemáticos para expresar inspiraciones de su imaginación. Manuel Larrosa, egresado de la UNAM, “es uno de los pocos arquitectos rebeldes”, según reconoció su colega Fernando González Gortázar. Junto al arquitecto Guillermo Rossell de la Lama, Larrosa se inició con obras como la Capilla Abierta y la Plaza de los Abanicos en Cuernavaca, así como el Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Ha escrito durante más de 30 años sobre arquitectura y urbanismo, y en la década de los sesenta experimentó presentando “museos dinámicos”. El escultor y pintor Federico Silva (1923), Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1995 en el área de Bellas Artes, fue asistente de David Alfaro Siqueiros y aprendió las técnicas de encáustica, fresco y temple de manera autodidacta. Es considerado guerrero incansable de las artes y la política, de acuerdo con el comunicado del INBA, y un actor del arte mexicano en la segunda mitad del siglo XX. En San Luis Potosí el museo de escultura contemporánea lleva su nombre. Y finalmente, la coreógrafa Isabel Beteta, quien se inició como bailarina clásica con Margarita Contreras, y luego de estudiar las técnicas Horton y Falco (ballet clásico, danza contemporánea y butoh) se desarrolló en agrupaciones como Metrópolis-Utopía y Contempodanza, en México; Íntegro, en Perú, y Retazos, en Cuba. Ha realizado coreografías para la compañía que dirige, Nemian Danza Escénica, y para otros grupos y solistas que las han escenificado en México y el extranjero. Cuando obtuvo el Premio Xochipilli 2015 aseguró que “tener pasión, claridad, curiosidad; investigar nuevos métodos; comunicarse, y ser creativo tanto en la creación coreográfica como en la promoción de uno mismo es trascendental para llegar a ser un bailarín completo”. Previo a estos creadores, el escenógrafo Alejandro Luna y el escultor Manuel Felguérez también recibieron la presea Bellas Artes en enero y febrero de este año, respectivamente, el primero por sus aportaciones al arte escénico nacional y el segundo por sus 70 años de trayectoria artística.

Comentarios