Homenaje a Mercedes Pascual

sábado, 17 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Mujer de teatro, actriz y docente, Mercedes Pascual recibió un merecido homenaje en su 86’ aniversario, consistente en una exposición fotográfica en el Centro Nacional de las Artes, y un encuentro con colegas y amigos con los que dialogó: los actores Ignacio López Tarso y Roberto D’Amico, el escenógrafo David Antón, y Mercedes Olea, su hija y actriz. El Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU) fue el convocante y recibió su acervo gráfico y documental para que pueda ser consultado y difundido, reconociendo el legado de esta significativa actriz que, durante su carrera, ha expresado un profundo compromiso y entrega al teatro. Mercedes Pascual llegó a los nueve años a México desde España y se dedicó a preparase profesionalmente como actriz: fue alumna cercana de Seki Sano, de José Luis Ibáñez y de Dimitrio Sarrés, por mencionar algunos, además de realizar estudios en Francia con Jacques Lecoq y en Londres en The Central School of Speach and Drama. En esta época de buscar su pasión, fue bailarina y continuó sus estudios de actuación para elegir este camino. Trabajó en cine, radio y televisión, pero el teatro fue el espacio creativo e interpretativo al que le ha dedicado gran parte de su vida y en donde ha decidido quedarse. El trabajo como actriz de Mercedes Pascual es diverso y extenso: podemos contar más de setenta obras de teatro, además de telenovelas y películas en las que ha intervenido. Los directores de escena la han llevado a interpretar papeles de géneros que van desde la tragedia a la comedia, especializándose en el drama. Fue parte de la Compañía Nacional de Teatro en 1953 (fundada por Gorostiza en 1972 con Héctor Azar) y actualmente forma parte de la que encabeza Luis de Tavira. También participó en la Compañía de Teatro del IMSS y fue fundadora en 1960 de la Universidad del Teatro de las Naciones en París. Su presencia en los escenarios siempre ha estado cargada de gran profesionalismo y disciplina. Varios de sus maestros fueron también sus directores de escena, y de las obras en las que participó se recuerda su interpretación en Helena o la alegría de vivir, dirigida por Salvador Novo, o El mal de la juventud comandada por Fernando Wagner en el Teatro Juárez, Las criadas con dirección de José Luis Ibáñez en el Teatro Fábregas, o en la memorable Orestíada que Ignacio Retes dirigió dentro del programa de Teatros del IMSS y con la que se inauguró el Teatro Hidalgo. Mercedes Pascual donó al CITRU su acervo con más de 500 programas de mano, además de libros, libretos, notas de prensa y muchísimas fotografías, algunas de las cuales se mantienen en exposición en el lobby del Teatro de las Artes del Cenart. El recuerdo de los actores con los que ha trabajado es inmenso, y nos lleva a hacer un recorrido por la historia del teatro en México: Luis Gimeno, Claudio Brook, Carlos Ancira, Blanca Torres, Tara Parra, Virginia Gutiérrez, Germán Robles, Augusto Benedico y Ofelia Guilmáin, por sólo mencionar unos cuantos. La presencia de Mercedes Pascual en el teatro se puede constatar en todo este acervo, pero la experiencia de los espectadores y los actores con los que ha trabajado, están en un acervo más profundo, donde el imaginario y la sensibilidad compartida es lo que subyace. Hacer un reconocimiento a la trayectoria de esta actriz que desde los 23 años es mexicana por convicción, en un acto definitivo en el acontecer de nuestro teatro que pasa y pasa, y del que apenas podemos tomar un sorbo, como la vida que se nos va.

Comentarios