Rafael Doniz recibe Medalla al Mérito Fotográfico en Hidalgo

viernes, 2 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el marco del 17 Encuentro Nacional de Fototecas, el fotógrafo Rafael Doniz recibió hoy la Medalla al Mérito Fotográfico por su trayectoria de 40 años de carrera. El galardón que otorga el Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo) lo recibió junto al también fotógrafo José Luis Neyra, uno de los impulsores del Consejo Mexicano de Fotografía en 1976, y Agustín Jiménez (in memoriam) en Pachuca, Hidalgo, durante el segundo y último día del Encuentro Nacional de Fototecas, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). El discípulo de Álvarez Bravo y Mariana Yampolsky, dijo sobre sus maestros: “Tardé tres años en entrenar el ojo avizor al lado de don Manuel Álvarez Bravo y llevo más de 40 en esto. Aún creo tener posibilidades de aprender a ver, de redondear varios temas para dejar una historia que contar, algo que trascienda. Finalmente es eso lo que uno intenta, transmitir algo al espectador, una idea que lo haga pensar, sentir, como lo hacen las artes, y la fotografía es un arte”, dijo, según un comunicado del INAH. El fotógrafo, quien cumplió 68 años de edad el pasado 29 de agosto, explicó una semana antes de recibir la medalla, que de Álvarez Bravo también aprendió tres reglas: “la primera limpieza; la segunda, limpieza; y la tercera, saber fotografía”. Detalló: “Aprendí la fotografía como se aprende un oficio, haciendo de ‘chícharo’. Le seguía los pasos a mi maestro, cotidianamente en todo, así es como uno se compenetra con su mentor. Cuando salía con él, de repente me decía: ¿ya vio? Y bueno, me sentía muy mal porque no entendía a qué se refería. Pero empecé a cuestionarme hacia dónde dirigía la mirada, porque aprender a ver es fundamental para la gente que dedica su vida a la imagen”. Y sobre Yampolsky, dijo: “Ella confió en varios jóvenes, Graciela Iturbide, Flor Garduño, Jesús Sánchez Uribe, José Ángel Rodríguez, Antonio Turok, Carlos Blanco y un servidor. Fue un descubrimiento fundamental, recorrí a pie la Sierra de Juárez, en Oaxaca, jornadas de tres horas para llegar a una comunidad y encontré cosas monumentales. Siempre me sentí bien en esos ámbitos”. A su decir, el fotógrafo se siente afortunado. “No sé por qué me premian, si la fotografía me premió desde hace ‘un chorro’ con vivencias que me han hecho amar profundamente a este país”. Entre sus últimos trabajos se encuentran la muestra Salineros, expuesta del 28 de mayo al 2 de julio pasados en una galería del Centro Histórico. La obra derivó en un libro del mismo nombre, un ensayo que reflejó el trabajo de hombres, mujeres y niños en la producción artesanal de la sal, principalmente en las zonas de Zapotitlán Salinas, en Puebla; San Bartolo Salilnas, en la Mixteca Baja, y la colonia Álvaro Obregón de Juchitán, ambas en Oaxaca, regiones indígenas que comparten la misma historia: son regiones altamente explotadas y trabajadas desde la época prehispánica.

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