El 34 concurso Carlo Morelli

martes, 20 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El concurso de canto Carlo Morelli, como ya hemos afirmado aquí anteriormente, es la competencia de canto más importante en nuestro país. A ella acuden, literalmente, cientos de jóvenes (la edad máxima de aceptación es de 34 años) que, por un lado, sienten que poseen ya una formación tan sólida que les permite alternar en calidad de pares con otros tan preparados como ellos y, por la otra, que ven este concurso como una plataforma de despegue que les propiciará iniciar una carrera profesional a nivel nacional y, aún más importante y atractivo, a escala mundial. No es descabellado que piensen así, ya que otros ganadores de esta competencia que les han antecedido, se han situado en lugares verdaderamente destacados de la ópera internacional, y son figuras frecuentes en los grandes teatros del mundo. Van tan sólo cuatro nombres: Ramón Vargas, Rolando Villazón y, más recientemente, Arturo Chacón-Cruz y María Katzarava quien, a sus apenas 30 años, han cantado ya en el Covent Garden de Londres, el Liceu de Barcelona y la Scala de Milán. Con tales ejemplos, ¿por qué no cualquiera de nuestros jóvenes puede aspirar a hacer lo mismo y hasta más? Y es que si no todos los mejores cantantes mexicanos de por lo menos los últimos 25 años han surgido de las filas del Morelli, sí lo han hecho por lo menos 90%. Es que el concurso se ha convertido en un auténtico escaparate, una vitrina a la que se asoman (nos asomamos) todos los que de una u otra manera tienen que ver con la ópera en México. Los propios cantantes desde luego, pero también directores de orquesta, promotores, directores escénicos, críticos y público en general que sabe que en estas audiciones puede estar oyendo a algunas de las mejores voces de un futuro no lejano y que, precisamente por su éxito internacional, ya no están permanentemente entre nosotros y sólo de cuando en cuando tenemos el privilegio de escucharlos en alguno de nuestros escenarios, principalmente en Bellas Artes. Este año el concurso no fue excepción en cuanto a mostrarnos voces que quizás den mucho de qué hablar dentro de no muchos años, como la del jovencísimo ganador absoluto de esta XXXIV edición, cuya final, acompañada por la Orquesta de la Ópera bajo la conducción de su titular Srba Dinic, se efectuó el domingo 11 en, por supuesto, Bellas Artes. Se trata del tenor que llegó de Veracruz, Leonardo Sánchez Rosales, de tan sólo 21 años, quien no sólo obtuvo el primer lugar, sino ganó también el Premio Revelación y el Premio de Bellas Artes, que implica su inclusión dentro de, por lo menos, una función de ópera de los títulos que se presenten el año entrante. Habremos de seguir con atención la carrera de este joven Leo. Los merecedores del segundo y tercer lugar fueron, respectivamente, la soprano chilanga Graciela Morales Escalante, de 24 años, que ganó igualmente un Premio Especial de Bellas Artes y el Premio del Público y, la mezosoprano, igualmente de esta Ciudad de México y 28 años, Frida Portillo McNally. Productivo recuerdo-homenaje a quien inspirara esta competencia, el gran barítono chileno asentado en México, Carlo Morelli, y a la fundadora del concurso, su viuda, nuestra inolvidable e incansable promotora, Gilda Morelli. Nos vemos en el XXXV Morelli.

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