Museo del Rock Mexicano

domingo, 25 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Conforme lo anunció el baterista y crítico musical Ricardo Jacob a comienzos de este mes en el semanario Proceso, el promotor Francisco Sánchez-Loaeza y el artista plástico Gerardo Montagno han echado a andar el proyecto Museo del Rock Mexicano, que tendrá dos vertientes: una física, en la capital mexicana, y otra virtual, por internet (http://www.proceso.com.mx/453768/museo-del-rock-mexicano). Ambos enviaron un boletín recientemente a la redacción cultural de la agencia noticiosa Apro, donde ofrecen la siguiente introducción: El rock es un lenguaje, una cultura, una forma de expresión y sensibilización social. A través de este género, desde su origen y a lo largo de su historia, la juventud ha podido articular de manera efectiva diferentes demandas. Este Museo del Rock relatará el origen y transformación de la capacidad disruptiva del rock, a lo largo de su historia en nuestro país. Es la historia de nuevas formas de comportamiento juvenil, de cómo la experiencia del ser joven se transformó irreversiblemente y se constituyó como una categoría cultural. La historia de este género constituye una vertiente para revisar y reflexionar sobre nuestra propia historia cultural. Hoy en día, el rock genera industria y entretenimiento, pero detrás de la lógica de consumo hay una riqueza histórica que lo respalda y lo coloca como eje de muchos ideales dentro de nuestra sociedad… Que viva el rocanrol “Existen en el mundo infinidad de museos roqueros con múltiples propósitos y temas”, refieren Sánchez-Loaeza y Montagno. El más famoso, apuntan, es el Rock and Roll Hall of Fame and Museum en Cleveland, Ohio, pero también están el Rock & Soul en Memphis, Tennessee; el de Rock & Blues en Mississippi, El Rock Circus en Inglaterra; el Icelandic Museum of Rock 'n' Roll en Escandinavia, y el Museu del Rock, en Barcelona, Cataluña. “Con más de 50 años de existencia y trascendencia, es imprescindible que el Rock Mexicano sea reconocido por su valor y aportación tanto artística como social en nuestro país y en el resto del mundo. “Es por esto que la propuesta plantea la creación del Museo del Rock Mexicano tanto virtual --en 3D, en la red, para que cualquiera pueda visitarlo--, así como la versión física del Museo del Rock Mexicano. Para este proyecto, se dio la sinergia con Fondeadora, con lo que se pretende cubrir parte de los costos de producción de una primera fase (exposición; primer piso y la planta baja, más un auditorio), con equipo de especialistas técnicos (programador, diseñador, animador), así como la infraestructura necesaria para el desarrollo.” Se han diseñado una serie de “recompensas” que incluyen desde el reconocimiento público a los donantes (“en un muro especialmente diseñado para ello”), hasta paquetes de “agradecimiento” con discos y/o materiales alusivos. --¿En dónde estaría y cómo sería el Museo del Rock Mexicano? --Si bien justamente el planteamiento dual del Museo pretende cubrir el mayor despliegue posible, la primera respuesta obtenida en las encuestas realizadas por medio de la página es que físicamente debería estar en la Ciudad de México, para después ser pensado para otras entidades igualmente importantes: Guadalajara, Monterrey, Tijuana… “El proyecto está considerado para un terreno de 80 por 40 metros, un edificio de cinco pisos y un sótano que albergará la obra de distinguidos creadores y artistas plásticos (como José Fors, Sergio Arau, el fotógrafo Fernando Aceves o el mismo muralista Montagno, entre otros).” Contaría con: auditorio, área de conciertos, zona de consulta, biblioteca/hemeroteca, fonoteca, videoteca/cineteca, taller de restauración, bodega, área de mantenimiento, taquilla, tienda, oficinas, cafetería y servicios (baños, elevadores, salidas de emergencia, rampas y accesos para discapacitados, etcétera). “Una infinidad de actividades” se desarrollarían por medio de exposiciones permanentes y temporales, “bajo el entendido de que en un museo virtual cualquier exhibición puede ser permanente, ya que no se cuenta con limitaciones espaciales”; es decir, que tanto el terreno como el número de pisos del edificio “pueden crecer indefinidamente”. Y se abren a la posibilidad de “digitalizar y catalogar pinturas, objetos, documentos, carteles, volantes, imágenes, narraciones históricas y mucho más material audiovisual”, con el fin de que sea un valioso material “disponible al mundo entero, como reconocimiento a la historia del Rock en México desde la década de los cincuenta hasta los primeros años del siglo XXI”. La versión virtual generará “la atención y fondos suficientes” para finalmente inaugurar el Museo del Rock Mexicano “tangible, físico, material”. Francisco Sánchez-Loaeza y Montagno han estado unidos a la industria del rock azteca desde hace más de 30 años; el primero, a la batuta para concretar las plataformas creativas, y el segundo, en la visión de integración propia de su oficio. La mancuerna data de hace casi veinte años, con la compañía discográfica independiente P&P; después sorprenderían con el ambicioso proyecto pictográfico Mortalidad y Continuidad,que inició hace más de una década “con el planteamiento de conjuntar las palabras y conceptos para después trasladarlos a los cuadros realizados por Gerardo Montagno” --autor del primer Mural del Rock Mexicano (1990), en una pared del hoy extinto Rockotitlán--. El proyecto se extendió con una segunda y tercera parte que aún no son exhibidas y en las que, además de los músicos, los textos fueron plasmados por artistas plásticos y escritores. Mortalidad y Continuidad, Trascendencia, y Perseverar y Morir, son tres exposiciones que plasman en lienzos seis décadas del rock mexicano y la vital referencia de esta música en la historia cultural del país. (Ligas del proyecto: http://www.rockmexicano.mx , //fondeadora.mx/projects/museo-del-rock-mexicano , //www.rockmexicano.mx/inicio , //vimeo.com/177761193 y http://www.rockmexicano.mx/participa).

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