Ciudad Juárez, morada final 'ad hoc” para Juan Gabriel

martes, 6 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para Adrián Botello Mares, profesor e investigador de El Colegio de Chihuahua, resulta un doble honor que las cenizas del ídolo michoacano Juan Gabriel hayan sido destinadas a reposar en Ciudad Juárez, “la frontera más fabulosa y bella del mundo”, así como el hecho de que aquella ciudad le honre con un museo a su gloria musical. Desde la tierra donde hacia los años setenta Juanga despegó humildemente por el centro nocturno Noa Noa, para dar a conocer internacionalmente su voz y canciones pegajosas como “No tengo dinero”, el también cantautor Botello Mares, “juarense de corazón”, anota: “Las cenizas de Juan Gabriel en Ciudad Juárez son el símbolo de una voz que muere físicamente, pero que resucita con todo el resplandor de la memoria colectiva de una ciudad a la que literalmente ha quedado eternamente agradecido. “Se queda el ídolo en su amada ciudad, constructor de ella; no mueren las alabanzas, quedan para la posteridad en un amor eterno con toda reciprocidad. Los restos permanecerán indefinidamente en su casa más grande y reconocida en esta frontera, a la postre museo dedicado a su memoria.” Licenciado en Sociología por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y maestro en Geografía por la UNAM, Adrián Botello Mares obtuvo hace un año el Premio Nacional a la Mejor Tesis 2014, otorgado por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, en la categoría de Posgrado en Geografía Social. “El fulgor de una estrella hace cimbrar los corazones de los juarenses --agrega el catedrático de 32 años de edad, especialista en computación--, Juanga es luz perenne para nuestra patria, un efecto que pocos sabrían apreciar tanto como los propios juarenses.” Botello, quien de 2011 a 2013 estudió Maestría en Geografía en la UNAM, becado por CONACYT con la tesis Geografía de la segregación residencial en Ciudad Juárez: una perspectiva desde la construcción socio-espacial de la realidad, abunda: “Ciudad Juárez ha sido víctima de centralismos absurdos, de políticas de abandono y principalmente de una violencia inmerecida por guerras inventadas donde no hubo ganancias, sólo pérdidas en la integridad social. Por lo tanto, un evento de esta magnitud con Juan Gabriel reposando aquí brindará un destello de felicidad entre los habitantes de esta gloriosa ciudad.” Por todo lo anterior, “y como un paisano juarense”, a título personal enumera las siguientes razones de su alabanza al Divo de Juárez: “Siempre le reconocí su trayectoria y posición en las masas, pero recientemente agregué un sentimiento de orgullo y admiración por su persona. El orgullo nace al conocer más de su historia y su legado a nosotros los juarenses. Es el máximo embajador juarense de la historia, encargado de proyectar una imagen buena de esta lastimada ciudad, ante cualquier adversidad, incluso su propia adversidad.” Elogia ser “el compositor con más canciones dedicadas a Juaritos, con al menos cinco composiciones directamente dedicadas a ella”, con todo su orgullo siempre en sus cantares: “Arriba Juárez”, “Juárez número uno”, “La Frontera”, “A Ciudad Juárez”, “Eternamente agradecido”. Dice que Juanga tuvo para su tierra muchas otras canciones de referencias indirectas como “Noa Noa”, “Denme un ride” y “Meche”, por mencionar algunas. “Es una cuestión de gratitud y un mínimo de conocimiento reconocerle. Como juarense sería una ingratitud o ignorancia no hacerlo. Socialmente, es un pilar en la apertura a la diversidad sexual, debido a su proyección masiva de genuina libertad. Su poder mediático estuvo por encima de Televisa. Alberto Aguilera desafió y venció al gigante desinformativo por excelencia de México.” Botello Mares explica que le causó un enorme gusto el verlo figurar en la lista de la oncena de “Personajes más Importantes de la Cultura Popular Mexicana de Todos los Tiempos”, según Canal Once-TV del Instituto Politécnico Nacional (IPN), con otro gran juarense digno de su mejor admiración: el cómico y cantante Germán Valdés Tin Tan (1915-1973). “Paradójicamente, la buena imagen de Ciudad Juárez ante el mundo, en estos momentos, queda estampada con este suceso. Las cenizas de Juanga y su museo son de Juaritos para el mundo. Esta exposición de Juárez ante los ojos universales queda registrada en la historia local, como un suceso marcado en la vida del artista. “La tierra bravía de sumas y mansos, la Toma de Ciudad Juárez o el pachuquismo tintanesco, son ejemplos de una sociedad juarense que se ha apropiado de su espacio, cultura e identidad. Hoy Juan Gabriel es ya también parte de esta historia, en épocas de globalización, con una proyección internacional, a decir, constructor de una imagen positiva del juarense en la escala mundial…” Botello, quien en 2009 realizó Maestría en Filosofía y redactó un libro analizando las canciones del rupestre tamaulipeco Rockdrigo González, El profeta del nopal (1950-1985), finaliza: “Juan Gabriel fue un juarense, con esa identidad incluida en el acento y la pronunciación de la ‘sh’, pese haber nacido en Michoacán hace 66 años.” Fragmentos de la investigación letrística de Rockdrigo aparecieron en la revista Hecho Social número dos, con el título “La dialéctica de la canción: un breve paseo por la obra artística de Rockdrigo González” (e-mail: adrianbote@hotmail.com).

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