Lo que nos dejó el 2016

jueves, 12 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Como cada año, la oferta teatral en la Ciudad de México es de una riqueza impresionante, tanto por la variedad de propuestas escénicas como por la actividad que se genera alrededor del teatro. De las obras de las que fui testigo y compartí la vivencia, me impresionaron varias donde la temática era fuerte y el tratamiento profundo. Handel de Diego Álvarez Robledo, que abordaba el tráfico de personas a partir de tres personajes, mostrando la humanidad de lo deshumanizado, la crueldad y el abuso; La guerra en la niebla, de Alejandro Ricaño, donde se veían en una familia los efectos de la desaparición del hijo; y Mare Nostrum, dirigida y escrita por Laura Uribe, en la que se incorporaban testimonios y multimedia sobre los inmigrantes expulsados a causa de la guerra. Entre las obras que sobresalieron por su belleza estética están, en mi opinión. Trazos de fuego de Irene Akiko, donde funde rituales japoneses con danza y teatro, y Este paisaje de Elenas, con la Compañía Nacional de Teatro, dirigida por Sandra Félix, en la que retoma el montaje que hizo en el Núcleo de Estudios Teatrales para traerlo a la vida, con mayor potencia, en el centenario del natalicio de Elena Garro. Obras de buena factura y mucho humor me parecieron La extinción de los dinosaurios de Luis Ayhllón, dirigida por Gabriela Lozano, y La obra de Bottton, dirigida por Iona Weissberg y Aline de la Cruz. De las piezas clásicas del siglo XX que se llevaron a escena, llamaron mi atención, por la calidad en la realización, la conceptualización de la propuesta y el rigor realista, Pequeños zorros de Lillian Helman dirigida por Luis de Tavira, y En casa en el Zoo de Edward Albee, dirigida por Víctor Weinstock. El musical El Hombre de la Mancha fue la superproducción más aplaudida. Producida por OCESA bajo la dirección de Mauricio García Lozano, llegó a emocionar y maravillar por la calidad del espectáculo. Cuando todos pensaban que habíamos desaparecido es una puesta en escena que surgió en colaboración con Vaca 35 Teatro en Grupo de México y Teatro de Cerca de España. Se presentó este año después de haber recorrido diversos escenarios internacionales. En unas semanas estará en el Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil, en Chile. También Antígona, versión y dirección de David Gaitán, que representará a México el mes que entra en el Festival Iberoamericano de Teatro Adelante!, en Heidelberg, Alemania. En el 2016 se abrió la posibilidad de elevar la situación de los creadores escénicos cuando se conformó la Secretaría de Cultura, pero se cerró al finalizar el año con el abusivo recorte presupuestal. La comunidad se manifestó pero sólo recibieron demagogia como respuesta. No se llegaron a concretar la Ley de Cultura y la modificación a la Ley de Espectáculos para apoyar el funcionamiento de los espacios teatrales independientes; y en el 2017, estas leyes deberán ser herramientas fundamentales para mejorar las condiciones del quehacer teatral. Cambios en los funcionarios públicos en el 2016 como Lorena Maza en la dirección de Teatro y Jorge Volpi en Difusión Cultural de la UNAM; Enrique Singer en la Compañía Nacional de Teatro, Gabriela Pérez Negrete en la Escuela Nacional de Teatro, y el nuevo nombramiento de María Cristina García Cepeda en la Secretaría de Cultura, crean expectativas para que este año se logre recuperar lo perdido en el 2016, y como servidores públicos luchen a favor de la comunidad para la que trabajan. RT