Colección Gutiérrez Canet de grabados mexicanos

martes, 24 de enero de 2017
A lo largo de 40 años de carrera diplomática, el embajador Agustín Gutiérrez Canet (hoy retirado) fue adquiriendo en Europa obras gráficas con temas mexicanos. Las más antiguas de su acervo fueron de las primeras que se difundieron ahí. Un centenar de ellas, realizadas entre los siglos XVI y XIX, pueden verse en el Museo Casa del Risco. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La exposición México visto por Europa, grabados del siglo XVI al XIX que se inauguró el pasado jueves 12 en el Museo Casa del Risco, reúne 105 obras que representan la vida cotidiana, la arquitectura y traza de ciudades coloniales, así como de tradiciones prehispánicas, por ejemplo la imagen más antigua de los Voladores de Papantla. Luego de mostrarse el año pasado en las instalaciones del Banco de México, se expone públicamente por primera vez, y hasta el 12 de febrero, en el recinto ubicado en el Centro Cultural Isidro Fabela de San Ángel. Se trata de una selección del acervo particular del diplomático y periodista mexicano Agustín Gutiérrez Canet (Ciudad de México, 1951), más un complemento: objetos y volúmenes que refuerzan lo plasmado en los grabados, litografías y cromolitografías. Entre los temas que destaca la muestra están el México prehispánico, la Conquista, la Colonia, la Intervención francesa y la caída del Imperio de Maximiliano a través de otros núcleos temáticos como el paisaje (de lugares de Puebla, Tlaxcala y Yucatán; Matamoros, Tamaulipas; Orizaba, el Puerto y Xalapa, en Veracruz; y de la Ciudad de México, por mencionar algunas), la estética, las costumbres y trajes típicos en varios estados, y la arquitectura nacional; a las cuales, según Gutiérrez Canet, se suma la apreciación de la visión histórica, artística y sociológica. Entre las piezas que el público podrá admirar están los primeros once grabados que abren la exposición, pertenecientes al artista Theodore de Bry (1528-1598, dibujante flamenco y protestante), que datan de 1590 y que realizó en respuesta a la persecución católica española al protestantismo, pues sus trazos fueron de los primeros en mostrar “la leyenda negra de la conquista de América”, en relación a la masacre ejecutada a los pueblos prehispánicos. También las obras del siglo XIX del editor italiano Giulio Ferrario sobre la vida y costumbres en México, entre las que se incluyen una cromolitografía de la que quizás sea la primera representación gráfica de los Voladores de Papantla; así como de los franceses Ferdinand Delannoy (1822-1887), August Racinet (1825-1893) y Charles Vernier (1831-1892), según se aprecia en el catálogo editado por el Banco de México y el Centro Cultural Isidro Fábela, en el que se lee en la presentación hecha por Agustín Carstens, quien en julio dejará la gubernatura del Banco de México: “La imagen que ha proyectado México en Europa constituye un fenómeno fascinante, pues en ella se mezclan la realidad con las fantasías, ideales e intereses de los diversos observadores. “El arte del grabado y la litografía fueron los vehículos fundamentales para difundir la imagen del territorio mexicano en el continente europeo, pues durante varios siglos (hasta antes de la aparición de la fotografía) sirvió para ilustrar el paisaje físico y humano del Nuevo Mundo…” Acorde a Marina Hernández, subdirectora del Museo Casa del Risco y curadora de México visto por Europa, grabados del siglo XVI al XIX¸ el propósito es conocer la reinterpretación de artistas europeos como parte de la historia gráfica de México, y que como tal complementó con objetos de la colección del Centro Cultural Isidro Fábela, como la réplica a escala de una carabela, así como publicaciones con los grabados mostrados, objetos del coleccionista en alusión a las obras, y una recreación del estudio de Gutiérrez Canet: “Es interesante porque muchos de los artistas de los grabados ni siquiera llegaron a conocer México y sólo se basaron en crónicas de viajeros, escritos, e incluso narraciones orales. Así que la recuperación del embajador nos permite conocer otra visión de lo que se creía eran los sacrificios, las pirámides, y luego las tradiciones, el imperio de Maximiliano, la vida cotidiana en México. “De alguna forma nos permite revisarnos, enriquecernos y vernos a través del tiempo.” Al respecto Gutiérrez Canet, quien antes que diplomático fue corresponsal en Washington, Estados Unidos, para el Excélsior dirigido de Julio Scherer –a quien respaldó luego de la agresión oficial al diario en julio de 1976–, comentó que fue precisamente ese el “ojo periodístico” con el que conformó su colección: “En mis años de estudiante recuerdo haber visto una exposición de grabados en el Palacio de Iturbide y me encantó, fue en parte lo que me motivó años después como diplomático a reunir la mayor parte de las piezas que fui consiguiendo en tiendas de anticuarios. Al principio no tenía claro qué era lo que quería, pero mis antecedes como periodista influyeron para conformar lo que en gran parte se muestra ahora.” –¿Qué representa la muestra? –Una fuente de orgullo por la grandeza de México, pues al final lo que prevalece es la riqueza cultural del país, que muy pocos tienen, eso no pasa desapercibido, la herencia y mezcla que tenemos que hoy definen nuestra cultura como un país moderno pese a todas sus carencias. –¿Ha cambiado algo? –La imagen en México pasó de ser un país brutal y cruel por la conquista a la representación de los sacrificios humanos, es decir de un México bárbaro a un país rico y exótico, y el principal productor de plata en el mundo en el siglo XIX. –¿Regresamos a la barbarie? –Sí, aunque creo que la imagen ahora es más bien de un país violento e inseguro. Luego de exponerse en el Risco, México visto por Europa, grabados del siglo XVI al XIX viajará para exponerse en noviembre próximo en la Casa de América de Madrid, España, con el apoyo de la Embajada de México.

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