En algún lugar de La Mancha llamada CDMX

jueves, 26 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, los homenajes al gran escritor no se hacen esperar. La compañía de teatro OCESA repone El hombre de La Mancha, y da la oportunidad al público mexicano de ver teatro musical de calidad, el cual por su complejidad y costo no se monta tan a menudo en nuestro país. Morris Gilbert, Tina Galindo y Claudio Carrera son los productores encargados de escenificar en el Teatro de los Insurgentes la ya clásica obra, escrita por Dale Wasserman, con música de Mitch Leigh y letra de Joe Darion, estrenada en 1965 en Broadway. El más reciente montaje está dirigido por Mauricio García Lozano, y protagonizado por el músico, cantante, productor y actor Benny Ibarra, quien encarna a Cervantes y al Quijote; Ana Brenda hace a Dulcinea y Carlos Corona a Sancho Panza. Toda la obra se desarrolla en una especie de calabozo de la Santa Inquisición donde están aquellos acusados de robo y otras violaciones. Cervantes llega ahí --acompañado de su fiel sirviente-- porque al trabajar como cobrador de impuestos, y con la idea romántica de que todos somos iguales, decidió embargar al Convento de la Merced. Mientras espera su condena, el escritor debe convencer a sus nuevos compañeros de no destruir el manuscrito que lleva con él. Para ello, los organizará y juntos montarán escenas de la vida del Quijote. La escenografía del afamado Jorge Ballina se mueve, sube y baja y convierte el espacio en muchos otros donde se desarrollan las escenas de forma espectacular y creativa. Durante las intervenciones de personas externas se abre la entrada que simula luz natural, la cual contrasta con la oscuridad del inframundo en el cual se encuentran los presos. Con pocos elementos de utilería, los personajes construyen hábilmente mundos maravillosos: caballos hechos de trapo, castillos de sábanas y establos levantados con escaleras. La obra se presenta con música en vivo bajo la supervisión de Issac Saúl. La orquesta, dirigida por César Velázquez, está conformada por más de una docena de integrantes, con instrumentos como oboe, clarinete, flauta, trompeta, contrabajo y violín. Algunos incluso se interpretan en escena. El pasado 19 de enero, el actor, director y productor Diego Luna develó la placa de las 100 representaciones –en realidad en la puesta 125, aplazada por dificultades de las fechas decembrinas--, como padrino del acontecimiento. “En esta realidad que vivimos --dijo--, donde abrir el periódico duele tanto, donde oír el radio lo confunde a uno tanto, donde como le pasa al Quijote vernos al espejo duele tanto, es indispensable tener un refugio que nos enseñe cómo debería de ser la vida.” El hombre de La Mancha es un homenaje a la pasión por la vida del excéntrico personaje, que nos recuerda el valor de la imaginación y el poder que tenemos de cambiar la realidad en la que vivimos: basta verla con otros ojos. El musical se presenta los jueves a las 20:30 horas, viernes 18:30 y 21:30, sábados 18:00 y 21:00, y domingos 13:30 y 18:00.