'¡Grande!”, aclamaron a Eugenia León en el Metropólitan

viernes, 24 de noviembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Una velada de música, poesía y sensibilidad social ofreció anoche la cantante Eugenia León en el Teatro Metropólitan, donde presentó su reciente discografía Una Rosa Encendida (Sony Music México). Durante un show de cerca de hora y media, la triunfadora con “El fandango aquí” en el Festival OTI 1985 expresó su solidaridad con los damnificados de los sismos del 7 y 19 de septiembre en México, así como con los migrantes, clamando la proverbial frase antiimperialista “construyan puentes en lugar de muros”, en clara afrenta a lo propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, desde que apareció a eso de las 20:50 horas, la guapa Eugenia puso en alto que entregaría un recital dedicado a los compositores, la poesía y la música, energía que se desentraña en su nueva producción recuperando temas de Julieta Venegas, Natalia Lafourcade, Jorge Drexler y Leonel García. “Sur o no sur” y “El presente” formaron parte de la apertura con una escenografía bohemia, adornos florales y una banca al estilo de un parque teatral, para entrarle a un viaje sonoro pleno de intimidad. Las luces tenues también cobijaron a Eugenia, quien traía un elegante faldón negro y la hacían relucir mercurial junto a su ensamble de músicos, mientras se escuchaba “Luna”, “Yo vengo a ofrecer mi corazón” y “Miedo”. También se incluyó en el programa “Lo que construimos” y “Tu enemigo”, para dar paso a uno de los momentos más emotivos cuando llegó su primer invitado: el pianista y cantautor bluesero Guillermo Briseño quien, al apoderarse del teclado y entonar “Remando despacio”, provocó pasiones exaltadas entre los congregados, sapientes de la amplia trayectoria del fundador de las bandas rocker Cosa Nostra y El séptimo aire. Venusina, Eugenia León se veía feliz al tener cerca a quien calificó como su “hermano mayor” y “maestro” Memo. Posteriormente invitó al fino trovador Rafael Mendoza para cantar “De qué te cuidas”, y “Rosa encendida” del sinaloense David Aguilar. En la intensa lista se sintió “Deseo”, “Beso” y “Mujer inconveniente”, acompañándose de la multi instrumentista Gina Madame Recamier, en un paseo entre el pop y la balada independiente. Se apagaba su presentación cuando el reloj se aproximaba a las 22:20 con “Luz”, de Marcial Alejandro: Luz, a los poetas para que no anden malgastando letras. Luz es lo que falta… Con “Aquí me quedo”, partió hacia la parte posterior del escenario por segundos. Sin embargo, ella regresó triunfal para regalar “El fandango aquí”, también de Marcial Alejandro, quien falleciera el 22 de marzo del 2009, y recibir la estruendosa aclamación del público mexicano que tanto la adora. ¡Eres grande, Eugenia!, le aclamaron sus fans. Todos sus músicos pasaron al frente del entarimado. De la mano de Eugenia León, a manera de coro vocalizaron “Un mundo raro” del eterno José Alfredo Jiménez, recibiendo como despedida definitiva el aplauso generalizado del entero Metropólitan a los pies de la reina del Grammy Latino a la Excelencia. Cuando te hablen de amor y de ilusiones, y te ofrezcan un sol y el mundo entero, si te acuerdas de mí no me menciones… Este año, Eugenia León, Tania Libertad y Lupita Pineda alcanzaron la gloria en presentaciones por la República Mexicana, llevando sus temas de Las tres grandes (Sony Music 2015). (Esta crónica musical fue solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores.)