'Poesía y prosa de hoy en sus mejores obras”

miércoles, 17 de mayo de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Recién comenzó a circular el tercer volumen de la serie “Poesía y prosa de hoy en sus mejores obras”, que publica el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, dentro de la Colección Biblioteca ISSSTE, coordinada por el escritor Víctor Manuel Mendiola. La colección tiene como fin ofrecer un panorama de la literatura contemporánea con fragmentos de obras de escritores nacidos después de 1940. Los libros reúnen así una variedad de temas, estilos, lenguajes y puntos de vista. Están disponibles de manera gratuita en las oficinas del ISSSTE (teléfono 51409617). En este tercer volumen, de 205 páginas, se publican fragmentos de Horacio Costa, Elsa Cross, Marcial Fernández, Carlos López Beltrán, Ángeles Mastretta, Fabio Morábito, Ignacio Padilla, Eduardo Antonio Parra, Vicente Quirarte, Silvia Tomasa Rivera, Alberto Ruy Sánchez y Daniel Sada. Aquí unas muestras: Bacantes, de Elsa Cross: “De estiércol hicimos hogueras Para quitarnos tanto frío de los huesos. Oh vacas madres. De estiércol nuestro lecho. Temblaba la tierra.” ** * Las furias de Menlo Park, de Ignacio Padilla: “El primer cargamento se perdió en el Atlántico a mediados de octubre. Seiscientas niñas de cerámica se ahogaron a escasas millas de Rotterdam sin que hubiese dios ni ayuda para impedir esa zozobra de encajes, piernas, brazos y ojos de vidrio que miraron sin mirar a los peces que no podrían devorarlas. Ahí seguirán ahora: sonrientes, mudas, hacinadas entre algas como una fosa abierta en el jardín de un pederasta, estrafalario sueño de fotógrafos marinos y coleccionistas de juguetes que estiman el valor de cada muñeca en poco más de mil trecientos marcos alemanes. “Frente a esa cifra desmedida, se vuelve difícil creer que Edison pagó por ellas poco menos de dos dólares, cantidad que aún entonces se diría irrisoria. En una carta fechada en vísperas del naufragio, el inventor felicita encarecidamente a Bernard Dick, su adelantado en Europa, por el éxito de sus negociaciones con los fabricantes de Nuremberg, y llega incluso a anticipar que, si las muñecas resultan efectivamente propicias para su ambicioso proyecto, las ganancias de esa primera entrega le permitirán muy pronto abrir en Nueva Jersey una fábrica que les ahorre la importación de ejemplares europeos…” ** * El escaparate de los sueños, de Eduardo Antonio Parra: “…No supo cuánto duró el estruendo. Los autos volvieron a circular despacio y en silencio sin que él abandonara su posición a la orilla del puente. Cuando el Tintán lo vio en el suelo, aún con las manos en las orejas, corrió junto a él para ayudarlo a incorporarse. El rostro de Reyes se había puesto pálido y sus ojos miraban fijos al frente sin ver nada, como si hubiera sido víctima de un ataque, ya de pie, fue presa de un temblor que lo sacudió por un instante y tuvo que sostenerse del barandal para no caer de nuevo. --Mejor vete, compa. Te ves mal --dijo el Tintán--. Por la feria no te apures, yo te aliviano de lo que saque. --No puedo --contestó Reyes un tanto más sereno. --Te haría bien dormir, ya ves cómo te pones luego. --¿Dónde va el Mercedes? --¿Cuál Mercedes? --preguntó el Tintán desconcertado. --Olvídalo. No sé lo que estoy diciendo.