Restauran la Casa Rivas Mercado en la colonia Guerrero

lunes, 8 de mayo de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Construida en 1898 en la ahora populosa colonia Guerrero, la casona que el arquitecto preferido del régimen porfirista, Antonio Rivas Mercado, hizo para su familia ha sido restaurada con una inversión de alrededor de 85 millones de pesos y se convertirá en un espacio cultural y un museo de sitio. Fue en el año 2008, cuando –en el marco de los preparativos para las conmemoraciones por el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana– se iniciaron las obras de rehabilitación y restauración del inmueble ubicado en la calle Héroes, número 45. Durante un recorrido por las obras recién concluidas, realizado este lunes 8 de mayo por la mañana, la presidenta ejecutiva de la Fundación Conmemoraciones 2010, A.C., y exdirectora del Fideicomiso del Centro Histórico (FCH), Ana Lilia Cepeda, explicó que primero se adquirió la construcción de mil 590 metros de superficie, basada en un terreno de dos mil metros cuadrados. Fueron varios jóvenes de la propia colonia Guerrero, quienes luego de leer la novela A la sombra del Ángel, de Kathryn Blair, nuera de Antonieta Rivas Mercado, en la cual se habla de la historia de la familia, particularmente de la mecenas, buscaron a la autora para mostrarle el estado de la casa. Blair buscó a su vez a Cepeda, cuando encabezaba el FCH. Y así comenzó el rescate. El arquitecto restaurador Gabriel Mérigo ha sido el responsable de la recuperación arquitectónica, iniciada con la reestructuración y estabilización de la casa que, abandonada tras los terremotos de 1985, estaba a punto del derrumbe. Tenía los muros de carga quebrados y con cuarteaduras. También presenta una inclinación que fue controlada por la empresa Colinas de Buen, que trabajó igualmente en la nivelación geométrica de la Catedral Metropolitana. A su vez, el restaurador de bienes muebles, Luciano Cedillo, exdirector general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, se encargó de la recuperación del decorado, que se destaca por sus pisos de mosaico. Cada habitación tiene una especie de tapete, que no se repite en ninguna otra, con mosaicos encáusticos industriales que el arquitecto Rivas Mercado mandó elaborar en Inglaterra. Dado que ya transcurrieron más de 100 años desde que el arquitecto porfiriano, autor también de la Columna de la Independencia, entre otras obras, hizo su residencia, la fábrica que creó los mosaicos cerró. Se logró encontrar que la casa Craven Dunhill Jackfield adquirió los derechos para reproducir los diseños y así fue como se recuperaron y restauraron los pisos como fueron originalmente. De hecho la página web de la casa inglesa muestra en su portal uno de los 90 diseños que representa la flor de lis utilizados. Valor simbólico Además de sus valores arquitectónicos y artísticos y de ser un monumento histórico catalogado tanto por el INAH como por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el edificio de dos niveles y un sótano, con siete habitaciones, salón principal, donde además tuvo su taller y despacho el arquitecto Rivas Mercado, tiene un valor simbólico. Ahí diseñó el arquitecto la Columna de la Independencia, por ello se encuentra en el vestíbulo la cabeza de la Victoria Alada, conocida como El Ángel, de la estatua que durante el temblor de 1957 se cayó y dañó. Es la cabeza original, rota, pero tiene un gran valor pues es la original. En dicha residencia fue bautizada su hija María Antonieta Rivas Mercado, y se casó con Albert Edward Blair. Ahí, la conocida mecenas, quien financió la campaña de José Vasconcelos a la Presidencia de la República y se suicidó de un balazo en la Catedral de Notre Dame en París, Francia, impulsó varios de sus proyectos. Se ha ideado que la casa podrá ser visitada previa cita, a la manera de la Casa Luis Barragán, en un futuro próximo. Y se prevé comenzar también recorridos dramatizados propuestos por Carla Estrada Güitrón, miembro del Patronato de la Fundación Conmemoraciones, a la cual pertenecen también Rafael Micha Smeke y Bruno Newman, presentes durante el recorrido. Entro otros miembros se encuentran Cristina Artigas, Martha Chapa, Guadalupe Loaeza Tovar, María Teresa Matabuena y Alejandro Soberón Kuri. Se iniciará una segunda etapa en la restauración del espacio, para demoler un edificio moderno, construido muchos años después en el costado sur del terreno, donde se encontraban las caballerizas, el cual no tiene valores artísticos, precisó el arquitecto Mérigo. Además, se detalló que al morir Antonieta Rivas Mercado, heredó a su hermana mayor Alicia, la casona, pero ésta la vendió a una familia que la habitó por 60 años y construyó ese edificio para hacer una escuela. Como no puede rescatarse por su grado de deterioro, se demolerá y se hará una nueva construcción para un espacio cultural.

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