'El depredador”: De lo peor de la saga

jueves, 4 de octubre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Dirigida por Shane Black, El depredador (The Predator, EU-2018) es la última de la saga y una de las peores: aburrida y con grandes inconsistencias narrativas. La saga comenzó en 1987 con la cinta Depredador (Predator), estelarizada por Arnold Schwarzenegger, dirigida por John McTiernan, la mejor película hasta ahora. De ahí para adelante ha tenidos diversas secuelas, cómics y videojuegos. Importante mencionar el crossover con la saga de Alien, que forma parte de estos productos derivados. Así pues, la franquicia genera interés y mucho dinero; sin embargo, la calidad de sus productos es bastante irregular. El depredador comienza con una persecución interestelar entre dos naves de Predadores. Una logra escapar, pero choca con nuestro planeta, en una zona en la que un grupo militar estadunidense se encuentra en una misión de rescate. https://youtu.be/3xwA9W7GlAE Gracias al contacto con el depredador la misión fracasa, sin embargo, un soldado de elite, Quinn McKenna, consigue someter al alienígena y despojarlo de su armadura. Pero un grupo del gobierno llamado Stargazer, liderado por el agente Will Traeger (Sterling K Brown), se hace cargo del monstruo e instruye que Quinn sea detenido para ser examinado. No obstante, antes de su detención, Quinn se las ingenia para quedarse con parte de la armadura del depredador. ¿Y qué hace con ella? La manda a su casa donde vive su hijo Rory (Jacob Tremblay) --quien padece un cierto grado de autismo-- y su exesposa Emily (Yvonne Strahovski), lo cual, obviamente meterá en problemas a su familia. Por mientras, Traeger manda llamar a la doctora Casey Bracket (Olivia Munn), experta en biología, para que estudie el depredador fugitivo --aún con vida--, quien en su material genético presenta ADN humano. ¿Por qué huía el depredador?, ¿por qué llegó a nuestro planeta?, ¿por qué tiene ADN humano?, ¿cuál es el papel que jugará Quinn, su hijo y la doctora Casey? Las respuestas a estas preguntas se irán revelando, pero es obvio que habrá una cacería de humanos por parte de algún alien. La trama de la cinta avanza de manera un poco confusa y con soluciones que parecen sacadas de la manga por los guionistas. Y en un abrir y cerrar de ojos comienza a armarse una teoría sobre la modificación genética y la superioridad de las razas poco satisfactoria, que oscila entre “los humanos somos muy valiosos pero muy destructivos” y “los aliens son más fuertes, están más adelantados tecnológicamente y son más letales”. ¿Qué significa esto? Que a la Tierra seguirán viniendo más depredadores y por consiguiente habrá más películas. Y para colmo, la cinta resulta bastante aburrida: nunca llegamos a empatizar con los personajes, ni con los buenos ni con los supuestos malos; la verdad es que todos podrían morir y a nadie le importaría. En fin… El depredador es una cinta desechable en todos los sentidos.

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