¡Hasta el clásico juego de la Lotería es de Clemente Jacques!

miércoles, 7 de marzo de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Entre broma y en serio, solía decirse hace décadas que Clemente Jacques había llegado a nuestro país a vender chiles a los mexicanos. Tanto como el hecho de que el empresario francés, quien arribó en 1880, creó y comercializó también el clásico juego de la lotería, cuyos personajes como El Valiente, La Dama, La Muerte o figuras como El Nopal, La Chalupa, La Botella o El Loro se “cantaban” en las fiestas y juegos populares. Esta historia es narrada por el arquitecto campechano José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el libro ¡Lotería! Un mundo de imágenes. Las loterías de figuras en Campeche y México, presentado durante la 39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería que concluyó el lunes 5. El volumen, coeditado por el Consejo Editorial de la Cámara de Diputados y el gobierno de Campeche, es resultado de cuatro años de una investigación que se propuso “rescatar las imágenes y los cantares de la lotería como parte de las identidades mexicanas”. Y puede “ser revisado de dos formas, la primera como un código visual que los va a conducir por cinco o más centurias de historia universal, y la segunda a través de la lectura amena”, dijo el arquitecto durante la presentación, en la cual intervino el historiador César Moheno, exsecretario técnico del INAH, y el secretario de Cultura de Campeche, Delio Carrillo Pérez. Según información del instituto, la lotería no sólo fue divulgada por Jacques, sino que sus orígenes se remiten también al continente europeo, de países como Italia y España, de donde llegó a México durante el siglo XIX, como se explica en el capítulo XI del libro, titulado “¡Ciprés de México!”: “Ortiz Lanz refiere que el proceso de creación de las loterías en el país pasó por tres momentos. Primero coexistieron los números y los cartones durante varias décadas de la segunda mitad del siglo XIX, esto como parte de una influencia y tradición italianas, especialmente de Nápoles, donde desde hace aproximadamente 500 años se practicaba ese tipo de juego de azar y se conocía con el nombre de lotto. “La segunda etapa consistió en las llamadas ‘Polacas’, loterías que al parecer se jugaban con la baraja española o italiana. Y la tercera, aquella que remite a las décadas de los sesenta y setenta del siglo XIX, con la aparición de los primeros tipos de figuras que consolidaron y modificaron --a lo largo de cinco o seis décadas hasta pasada la Revolución Mexicana-- la exigencia de crear elementos que hablaran de ‘lo mexicano’.” A decir de Ortiz Lanz, varias fueron las loterías mexicanas. Incluso, menciona, el caricaturista, grabador e ilustrador José Guadalupe Posada (1852-1913) creó una a principios del siglo XX, cuyos personajes El Perverso y La Seductora pudieron transformarse en El Valiente y La Dama. Pero la versión más conocida es la de Jacques (quien además importó y comercializó naipes de baraja española y de póker). Para 1887, agrega el arquitecto, el empresario francés ya había establecido su industria embotelladora en Campeche y “utilizó la impresión para promocionar sus productos en diversas ferias mundiales, tal es el caso de la salsa de tomate cátsup, cuya imagen está representada en la carta denominada ‘La Botella’”. Revela asimismo que la imagen del gallito, que parece tan vinculada a las fiestas mexicanas --quizá hasta apegada a las famosas peleas de gallos de los palenques, y dio sello a su marca de 54 cartas, creada en 1913, como Pasatiempos El Gallo--, es en realidad un símbolo heráldico de dicho animal, “emblema de su natal Francia”. Otras de sus imágenes se basaron en el tarot, como La Muerte, El Sol y La Luna. Algunas que aparecieron inicialmente se perdieron con el tiempo, como Adán y Eva. Contrasta el investigador la lotería del francés con la del comerciante José María Evia, quien crea en 1895 sus propias imágenes, 90 en total, para promocionar sus cigarros. Esta lotería se jugaba recortando ilustraciones que se pegaban en una planilla para iniciar la partida, “es el código completo más antiguo que ha sobrevivido de imágenes y números usados en México para jugar la lotería de figuras”; incluso --añade-- se sigue jugando los sábados en algunas plazas campechanas. En la publicación también aparecen algunos ejemplos de loterías que son una especie de espejos de la sociedad moderna, como La lotería de la Condesa, Moy Volcovich (editada por Grupo Industrial Feld, México, 1996); Lotería Arturo Rivera (Editorial Resistencia, México, 2013), y La suerte que habla (LuckTalks). Patricia Espinosa, ilustraciones, y Martha Bátiz. coplas (Alas. Atelier & Art Space, 2016), entre otras. La investigación llega hasta la actualidad con el registro y ejemplo de otras loterías, entre ellas la Lotería Arturo Rivera, publicada en 2013 por Editorial Resistencia.