Aterrizar propuestas culturales, pide Lourdes Arizpe a candidatos

miércoles, 23 de mayo de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Exdirectora general de Cultura en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la antropóloga Lourdes Arizpe pondera que, por primera vez en la historia del país, se haya llevado a cabo un debate cultural en el marco de las elecciones presidenciales: “Celebro con gran gusto que se haya buscado la concertación en el diálogo. Pero hay que ir más allá. Hay diferencia entre atacar y criticar. Los ataques destruyen el fino tejido del diálogo democrático, pero criticar hace avanzar con miras a plantear mejores ideas y mejores propuestas. Y, precisamente, para mí, lo más importante que nos puede dar la cultura es la capacidad de discernir”. En un texto enviado a apro tras el encuentro, la especialista en temas indígenas, patrimonio cultural inmaterial y autora de una vasta bibliografía, entre ella Campesinado y migración y Mujeres y desarrollo en México y América Latina; y compiladora de Antropología breve de México y Los retos de la cultura en México, Arizpe resume así el “Diálogo por la Reforma Cultural” realizado el pasado 14 de mayo en el Centro Cultural Roberto Cantoral, organizado por el Grupo de Reflexión en Economía y Cultura (Grecu), presidido por Eduardo Cruz Vázquez, y Editarte, dirigido por Francisco Moreno. El encuentro se llevó a cabo entre los representantes de los candidatos: Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, Alejandra Frausto; Ricardo Anaya, de Por México al Frente, Raúl Padilla; José Antonio Meade, de Todos por México, Beatriz Paredes (quien de último momento sustituyó a Javier Lozano, y luego del encuentro se nombró como responsable en temas de cultura de este aspirante al historiador César Moheno, exsecretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia); y Margarita Zavala (quien renunció a su candidatura días después), por Consuelo Sáizar. A decir de Arizpe, el evento “obligó a los partidos a definir su propuesta cultural y empezó a crear un vocabulario y un escenario para confrontar metas y programas”. Considera que las ideas conllevan siempre posiciones políticas, estrategias y aplicaciones prácticas, y “el debate mostró avances en el pensamiento sobre políticas culturales”, respecto de los sexenios anteriores. Aclara la especialista que no pertenece ni ha pertenecido a ningún partido político, “mi partido es la UNAM”, y de hecho ha estado ausente del debate cultural nacional porque está preparando un nuevo libro, para señalar también que, no obstante, hubo consignas irreales o irrealizables: “Las primeras muestran que no se está tomando en cuenta lo que pasa hoy en el país y en el mundo, por ejemplo, la proliferación de conflictos basados en demandas culturales y religiosas. Las segundas establecen derechos que no pueden realizarse, ni política ni presupuestal ni socialmente en las condiciones actuales de los gobiernos y que aumentarán las frustraciones y los resentimientos.” Se refiere en concreto a la idea expresada por Padilla, en el sentido de cambiar el nombre de la Secretaría de Cultura a Secretaría de las Culturas, en plural, como un reconocimiento a la diversidad cultural del país, que fue suscrita por el resto de los participantes, quienes se refirieron a México como una nación multicultural, plurilingüe y multiétnica. Arizpe puntualiza en ese sentido, que sería un error grave hacerlo: “Cualquiera que tenga experiencia de negociaciones en instituciones culturales sabe que esto creará graves problemas. De hecho, mi libro trata de las transacciones internacionales sobre cultura y sobre las paradojas de la cultura. Además, si lo pensamos en profundidad, proclamar la diversidad resulta ser un pleonasmo.” Justo el 21 de mayo se celebró el Día Internacional de la Diversidad Cultural proclamado por la Unesco desde 2001.