La erupción del 'Volcán de Fuego” en Guatemala

miércoles, 6 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Las escenas en los noticieros sobre el volcán “Kilahuea” en Hawái a principios de mayo fueron estremecedoras, con los ríos de lava que se superponían arrasando todo a su paso, por encima de la propio naturaleza, carreteras y algunas edificaciones; pero la erupción del “Volcán de Fuego” en Guatemala este domingo 3 fue distinta, más letal: gases tóxicos, cenizas y rocas que formaron lodo desplazándose con mayor rapidez que la lava… y que sigue fluyendo. Mientras que en México una enorme audiencia estaba entretenida viendo y comentando a través de internet la serie Luis Miguel, la tarde y noche del domingo pasado en Guatemala representó una de las peores tragedias por erupción. El "Volcán de Fuego" (cuya altura es de 3 mil 763 metros y se sitúa a 35 kilómetros al suroeste de la capital del país), se trató de la segunda y la más fuerte del coloso en 44 años. Y mientras el “Kilahuea” no produjo muertes, aunque sí miles de personas evacuadas, la erupción del coloso en Guatemala propició una reacción en cadena con cenizas y rocas calientes y letales que, con la lluvia usual de un país tropical como el vecino centroamericano, formó un flujo de lodo (llamado lahar), además de diversos gases y cenizas en forma de humo (columnas piroclásticas), ampliamente visibles desde el espacio, según grabaciones de la NASA. Hasta el día de hoy, ya sumaban más de 70 personas muertas y 300 heridos, y tres aldeas destruidas en una jornada de 24 horas de rescate. El responsable de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) de Guatemala, Sergio García, afirmó que había 3 mil 100 personas evacuadas y 1.7 millones de ciudadanos afectados por el volcán. Como en el caso de México, que tras los sismos d 19 de septiembre de 1985 y el del mismo día del año pasado, la ayuda también ha llegado de la propia ciudadanía, héroes anónimos que apoyan en medio de las nubes de polvo. Si bien el Instituto Nacional de Sismología y Vulcanología de Guatemala (Insivumeh) indicó que la erupción ya terminó, los lahares que aún bajan por el volcán podrían ser una amenaza y arrasar caminos, puentes y pueblos. Es una lástima que las autoridades no hayan tomado precaución respecto de este acto natural, pues de acuerdo con el diario La Nación, de Costa Rica, a mediados de mayo corrió un camino de lahar, y entre el 19 y 21 de mayo se registraron pequeñas explosiones y nubes de ceniza volcánica. Quien pueda y desee enviar víveres puede consultar en la Embajada de Guatemala en México.

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