Más hallazgos en Chapultepec: vestigios de acueductos y estanques del siglo XIX

jueves, 7 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer la semana pasada vestigios que datan de la época teotihuacana hallados en el Bosque de Chapultepec, ahora reportó en la Primera Sección de este espacio el hallazgo de dos acueductos y tres estanques que datan del siglo XIX. El salvamento comenzó a mediados de enero pasado, cuando trabajadores de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) laboraban para introducir nuevos sistemas de riego automatizado y se encontraron con diversos hallazgos que, más tarde, se confirmaron como restos óseos, piedras semipreciosas y objetos de cerámica que datan de la época teotihuacana (150ac-650dc). Ahora, esos trabajos derivaron en tres descubrimientos más: “Un segmento del acueducto colonial que conducía agua proveniente de Santa Fe hasta la actual Alameda Central; partes de otros dos ramales que iban de las cajas de agua virreinales ubicadas al pie del cerro del Chapulín (cerca de la llamada Escalera de Carlota) y llegaban al contenedor conocido como Baños de Moctezuma; y restos arquitectónicos de tres estanques lúdico-medicinales construidos en la década de 1870 para convertir a los manantiales del bosque en baños públicos de estilo europeo”, según el INAH. En el caso del primero, según la arqueóloga María de Lourdes López Camacho, investigadora del Museo Nacional de Historia- Castillo de Chapultepec, la excavación reveló una fracción de dos metros de ancho y más de tres metros de cimentación del antiguo acueducto -hecho de cal y piedra adquiridas en 1592-, según consta en registros del Archivo General de la Nación. Su construcción se inició en 1603, luego de que el virrey Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros, fijo un impuesto especial para costear la edificación. Este canal funcionó hasta 1850 bajo la administración de Antonio López de Santa Anna, quien finalmente ordenó la demolición. Con este hallazgo también fue posible descartar la hipótesis de que el acueducto hacía un giro a la izquierda, rumbo al actual Museo de Arte Moderno. Además, se ha logrado completar el trazo del acueducto que partía del área de “cajas de agua” al pie de la Escalera de Carlota, rumbo a la llamada “Casa Colorada”. Según datos del arqueólogo Eder Arias Quiroz, quien localizó dos ductos al norte del contenedor de los Baños de Moctezuma, se estableció que ambos se unían poco antes de su arribo a dicha caja, que también funcionó como piscina del antiguo Colegio Militar. Aunque la exploración arqueológica continúa, se ha establecido que uno de estos ductos presenta el mismo sistema constructivo que el acueducto de Santa Fe, aunque estos tienen una cimentación de 1.80 metros de profundidad aproximadamente. El último grupo de vestigios descubiertos fueron tres estanques lúdico-medicinales que medían 4.5 metros cuadrados y tenían remanentes de plataformas artificiales y canales hechos a base de ladrillos y adobe. Según publicaciones de la época como Revista Universal, la instalación de los baños fue ordenada por José Amor y Escandón en 1869, entonces dueño del predio. La idea era aprovechar el cauce que el manantial seguía desde los Baños de Moctezuma rumbo a los terrenos de la Hacienda de la Condesa, según litografías y fuentes documentales. Estos baños contaron con una sección para hombres y otra para mujeres, conforme a la tradición europea, pero funcionaron poco tiempo, pues el manantial se agotó debido a que gran parte del agua se empezó a enviar a las colonias San Miguel Chapultepec y La Condesa a través de bombas. Además de los arqueólogos mencionados, otros especialistas que han laborado en la exploración de la Primera Sección del Bosque de Chapultepec son Roció Orozco Marañon, Montserrat Zitlalxóchitl Ramírez Bazán, Donají Montero Guzmán, Janeth Castillo Medina y Areli Esperanza Torres Ríos.

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