Remedios para Leonora, una obra sobre dos pintoras adelantadas a su tiempo

lunes, 30 de julio de 2018 · 10:37
MADRID (apro).- Remedios para Leonora, la obra de Estela Leñero Franco, tuvo muy buen acogida en su primera puesta en escena en España, en el madrileño teatro Lagrada, donde se presentó tres años después de su estreno en la Ciudad de México. Presente en el estreno español, la dramaturga dice que, junto con la directora Gema Aparicio, surgió la idea de poderla realizar en España –los días 27, 28 y 29 de julio—, con la idea de acercar a este país la esencia de Remedios Varo y Leonora Carrington, dos pintoras adelantadas a su tiempo. “Esta obra se montó hace dos o tres años y circuló en varios teatros de la Ciudad de México, dirigida por Gema Aparicio, con actrices de México, y surgió la idea de Gema, junto con este grupo de actrices (españolas), el poderla realizar aquí en España, experimentando con otras opciones escénicas, visuales, de trabajo interior, porque los actores son los que crean a los personajes y le dan su propio esencia”, dice Leñero a Apro, en una estancia que pretende ser puesta en otros foros en España. En su obra, Estela Leñero pasea por la riqueza e intensidad de la vida de Remedios Varo y Leonora Carrington, la amistad cómplice que profesaron, sus mundos oníricos que les “permite saltar de sueño en sueño y de pintura en pintura” para construir una experiencia que va mucho más allá de lo meramente biográfico de estas influyentes creadoras. La también crítica de arte teatral de Proceso recuerda que lo primero que le atrapó para iniciar a escribir esta pieza de dramaturgia “fue percibir y leer de estas dos mujeres que van muy delante de su propio tiempo”. Además de su creatividad y su modo de vida, explica, fue “por su forma de crear y de comprometerse con su pintura, fueron muy adelantados a su tiempo”. Mujeres, dice, que vivieron lo que les dictaba “su corazón, su impulso y su esencia de seres humanos”. “Ese fue mi primer apasionamiento por ellas y el que jugaran con manifestarse creativamente a través del surrealismo, que para completar o enriquecer el surrealismo de su obra pictórica, estuvieran profundizando en todo lo que es la alquimia, lo que es el esoterismo”, y una serie de conocimientos filosóficos que muestran su realidad, “pero (que) también lo plasman en su pintura. Ese juego entre su pintura y su realidad se me hizo muy bonito”. Resalta que la obra trata de las dos pintoras, Varo –de origen español— y Carrington –inglesa—, ambas exiliadas en México, en los años cuarenta, donde se conocen, a pesar de haber tenido un encuentro con los surrealistas en Francia. Y en México donde crean una comunidad de artistas plásticos exiliados. “Mi intención era mostrar a dos mujeres artistas, pintoras, amigas, donde no fuera lo fundamental su biografía ni su currículum histórico, sino poder mostrar la sensibilidad, el carácter, sus obsesiones, sus miedos, su vida íntima, y su mundo onírico. Este mundo onírico imaginado a través de su ingenio, pero también este mundo onírico imaginado a través de su creación artística”, cuenta en el escenario del teatro, tras la representación del sábado 28. “Quise concretarlo en una realidad ficticia, en un juego entre esa ambigüedad de estar en un sueño, de estar en un cuadro, de estar en una realidad o de estar reviviendo un pasado. Entonces, Remedios para Leonora es una obra que se fractura constantemente en ese tiempo y en estos espacios, para poder crear un hilo conductor que es la búsqueda y la develación interna de los personajes”. La también autora de Casa llena y Lejos del corazón reconoce que como sucede en todas las amistades, en el de Varo y Carrington se produce una sensación de soledad y de abandono, que se suma a la condición de extranjeras en México. “Es esta sensación de soledad y de abandono en el que yo quise indagar, y en la posibilidad de dos mujeres que se hacen amigas y que se influyen pictóricamente, pero que no son iguales sus obras artísticas”. Aunque la constante es el surrealismo en la obra de las dos, “vemos universos distintos: El de Remedios es mucho más intelectual, más racional, esta creación de mecanismos, de ingeniería –su padre era ingeniero—, y en (el de) Leonora Carrington vemos este juego con los mundos del miedo, con estos monstruos, los fantasmas que vivía en la realidad y que vivían en estos sueños, en este mundo onírico, en esta confusión de estas dos realidades que tenía Leonora en su mente y fuera de su mente”. La dramaturga y directora de teatro reconoce que le atrajo de estas pintoras las “realidades de sus cuadros”, “eso fue lo que más me provocó, que sus vidas hay que ponerlas en sus cuadros. Estamos en una torre –un sitio donde inicia la obra—, estamos en un río –a donde un sueño las lleva—, en esos espacios que ellas se imaginan contando su propia historia cotidiana, su propia historia como pintoras o como amantes, todo este juego, pero todo en sus juegos imaginativos”. El reto de traer Remedios para Leonora, reconoce Estela Leñero, es que si bien las dos pintoras son ampliamente conocidas en México y en el extranjero, en España no son pintoras realmente conocidas, pese a que, en el caso de Remedios Varo, era una mujer nacida en España, que se va de este país en su juventud y que hace su vida fuera. “Puede ser interesante –esta puesta en escena en España—que otros españoles puedan reconocer a una pintora de origen español, y esta obra permite ver esa posibilidad. También ver los efectos de la guerra (civil), del franquismo, del nazismo (que sufrió Carrington). Y como el exilio también mandó fuera a muchos artistas que fueron adoptados en otros países donde se desarrollaron, como fue el caso de México. Con la dirección de Gema Aparicio, la interpretación de la obra está a cargo de las actrices María Mangano, quien representa a Remedios Varo, y Fabiola Vargas, en el papel de Leonora Carrington.