Sorprenden Javier Camarena y la Filarmónica de Acapulco en la clausura del Cervantino (Video)

lunes, 28 de octubre de 2019
GUANAJUATO, Gto. (apro).- Si había alguna duda respecto al cierre del 47° Festival Internacional Cervantino, cuyo espectáculo final suele tener a agrupaciones o artistas de corte popular, la presencia de Javier Camarena y la Orquesta Filarmónica de Acapulco disipó la incertidumbre con un repertorio para todos los gustos, cautivando y conmoviendo a los más de ocho mil asistentes de la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas. El carisma del tenor se apoderó del público desde los primeros minutos del recital de este domingo 27, pues confesó que siempre había soñado con presentarse en el Cervantino, y la noche le correspondió pues la lluvia que cayó de manera intercalada a lo largo del encuentro artístico (que duró 19 días), y causante de la cancelación de varios espectáculos al aire libre, en realidad brindó una tertulia con un cielo limpio y despejado. https://twitter.com/cervantino/status/1188677658218860544?s=20 El programa inició a las 20 horas con clásicos de la ópera, primero Carmen de Georges Bizet, después La fille du régimen y Je veux vivre de Romeo et Juliette, temas en francés que dedicó a Canadá, país invitado de este año. Camarena aprovechó para recordar que el próximo 21 de noviembre cumplirá 15 años de carrera, “así que los festejo con ustedes”, comentó que “su profesión es difícil para hacerla solo, así que la ayuda de los ángeles siempre es bien recibida” con lo cual agradeció públicamente al pianista Ángel Rodríguez, con quien ha hecho mancuerna desde hace 15 años. Lo llamó al escenario y se fundieron en un abrazo; los asistentes respondieron con un largo aplauso. El programa siguió con Funiculì, Funiculà, con lo cual pidió la ayuda del público que gustoso lo siguió en el coro. Después hubo una suerte de segunda parte, pues si el tenor ya había celebrado a Canadá no podía quedar atrás Guerrero, el estado invitado, y le dedicó el tema Vámonos para Guerrero, en sus 170 años de fundación que se cumplieron el mismo domingo 27. También la soprano mexiquense Karen Gardeazabal hizo lo propio respaldada por Camarena –quien la debutó hace cuatro años–, y cuya aparición intercalada a lo largo del repertorio fue bien recibida por los asistentes. https://twitter.com/OFAcapulco/status/1188905468887883776?s=20 Tras las canciones populares siguió el turno de los boleros, quizá la parte que más furor causó, tanto en las gradas como en la calle 28 de septiembre, “espacio reservado” para todo aquel que no alcanzó a entrar a los asientos, pero desde el cual también se puede apreciar el recital. Se escuchó Te regalo una rosa de cantautor Juan Luis Guerra, y después Perfume de Gardenia, y luego de un ligero cambió de atuendo por parte de Camarena, que regresó con saco blanco y una flor roja en la solapa “a tono para los boleros”, comentó: “Desde hace dos años ya buscaba cantar temas de José José, así que espero recordar todo lo que nos dejó”, palabras que calaron en el público. Así realizó un popurrí que incluyó las canciones Volcán; Gavilán o paloma; Lo que un día fue no será; Ya lo pasado, pasado (compuesto por Juan Gabriel) y culminó con El triste. Todas cantadas a pulmón por los más de ocho mil asistentes. https://twitter.com/cervantino/status/1188661253545193473?s=20 Después de esto llegó el tiempo de la música vernácula en compañía del Mariachi Nuevo Tecatitlán, y retumbaron piezas como Tristes recuerdos, Cucurrucucú paloma, México lindo y querido, A la luz de los cucullos y Malagueña. Bajo la advertencia de Camarena, “chin chin el que no cante”, pues el público regresó con aplausos al tenor en al menos dos ocasiones, se despidió con un emblema del estado de Guanajuato: Caminos de Guanajuato, el cual hizo eco entre los asistentes, en especial la estrofa que dice: Bonito León, Guanajuato; su feria con su jugada, ahí se apuesta la vida y se respeta al que gana. Allá en mi León Guanajuato, la vida no vale nada. Y tras casi dos horas y media de recital, aplausos para la filarmónica de Acapulco, el batuta Eduardo Álvarez e invitado Iván López Reynoso, Karen Gardeazabal y Camarena, la clausura del Cervantino se selló con un espectáculo de fuegos artificiales. Si hubo algún punto negativo del recital fue el sonido, demasiado bajo para el espacio tan amplio, tanto que en varias ocasiones se escuchó entre el público un “¡súbanle!”, pues siempre se buscó seguir al tenor con la música. https://twitter.com/gobiernogto/status/1188638145518227456?s=20