El republicano Virgilio Fernández del Real murió a los 100 años

martes, 17 de diciembre de 2019
GUANAJUATO, Gto. (apro).- El médico y promotor cultural Virgilio Fernández del Real, exiliado español tras combatir con las fuerzas de la Brigada Internacional en la Guerra Civil Española, falleció la madrugada de este martes en su casa, en el barrio de Marfil en esta ciudad. Fernández del Real, quien estaba a unos cuantos días de cumplir 101 años --el 26 de diciembre--, nació en la región de Larache, Marruecos, en 1918. En 1936, mientras laboraba como técnico en un hospital, vio una convocatoria para alistarse en la Guerra Civil. Terminada la contienda fue enviado a un campo de concentración en territorio francés, de donde salió en 1939, tras ser localizado por su madre, y luego viajó a México, que lo recibió junto con cientos de refugiados, y ahí vivió el resto de su vida. Practicante médico desde los 14 años, primero en España y posteriormente ya titulado en su país de adopción, pugnó siempre por una atención de calidad y accesible a una mayoría. “Nadie tiene derecho a lo superfluo cuando hay gente que carece de lo indispensable”, parafraseó, y en una entrevista con Proceso a fines de julio de 2018 dijo: “El sistema que tenemos cada día es peor contra los que ganan menos. Les roban el porvenir. El régimen se defenderá con uñas y dientes, pero si poco a poco hacemos las reformas en educación, en sanidad, laboral como debe ser, se puede”. Asentado en Guanajuato desde fines de la década de los cincuenta, tras recorrer prácticamente todo el país, el doctor Fernández del Real y su entonces esposa, la artista plástica canadiense Gene Byron, se establecieron en una antigua exhacienda en Marfil. Tras la muerte de su esposa, en 1987, Fernández del Real convirtió la exhacienda en el Museo Gene Byron, abierto actualmente para exposiciones temporales, conciertos y recitales, además de contar con el acervo de la obra de la artista. En marzo del año pasado recibió sendos homenajes en España por su participación como combatiente en la Brigada Internacional, y haber alcanzado un siglo de edad. Su hermano Carlos, abogado también en el exilio, defendió a los presos políticos del movimiento estudiantil de 1968. Sus inquietudes políticas desde la visión de la izquierda las canalizó inicialmente participando en el Partido de la Revolución Democrática, del que fue uno de los fundadores en Guanajuato y candidato a un cargo de elección en 1991, además de respaldar a Porfirio Muñoz Ledo como gobernador, ese año. Posteriormente abandonó las filas del perredismo y se adhirió al movimiento lopezobradorista, del que surgiría Morena.

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