"Fuimos héroes" o eso creyeron

viernes, 22 de febrero de 2019 · 11:51
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Antes de la boda, tres amigos se reúnen y no pueden hacerse el moño del smoking. No responden a lo que su género ancestral les pediría y se observan vulnerables con preguntas que buscan respuestas; con dudas y realidades que tienen que asumir y aprender a manejar. Fuimos héroes, de Alfonso Cárcamo, es una comedia de hombres que viven un presente convulsionado donde los estereotipos se resquebrajan y no hay cómo sustituirlos. En esta lucha entre el ser y el deber ser se va mostrando una inquietud sincera de resolver los obstáculos a los que se enfrentan. Emilio (Leonardo Ortizgris) está a punto de casarse, y sus dos amigos, Pedro (Mauricio Isaac) y Vicente (Tizoc Arroyo), se reúnen en su departamento antes de salir a la ceremonia. Las dudas de Emilio se acompañan con las disyuntivas de Pedro –que ha cumplido diez años de casado–, y los problemas de Vicente –que le cuesta confesarles–. De un presente se remiten a diez años atrás cuando Pedro, en su misma situación, está temeroso  y también lleno de  expectativas. Y el futuro se avecina cuando es Vicente quien está por casarse y la vida de los tres amigos ha cambiado por completo. El autor encuentra asertivamente un momento compartido que se repite como experiencia vital en cada uno de los protagonistas. En la intimidad y la confianza entre amigos es como el autor indaga en cada una de sus circunstancias. Aunque se resistan a mostrar sus verdaderos sentimientos, el ambiente fraternal se los permite y es ahí donde el espectador descubre a seres entrañables que luchan con sus sentimientos, con el rol que deberían cumplir y lo que realmente quieren hacer; sobre todo, con aceptar lo que la contraparte les plantea. Porque sus parejas son mujeres –o un hombre en el caso de Vicente–, que ya han tomado decisiones, que tienen las riendas de su vida y marcan pautas a las que ellos tienen que responder o simplemente asumir.  A esta estructura dramática le acompaña un gran sentido del humor. Podemos reír y empatizar con los personajes en donde no está la pose ni el cliché. Hay “rolling gags” que surten efecto, como las frases célebres del escritor Paulo Coelho que contrastan con una que otra de Cioran; y el futbol que los une, y las anécdotas del pasado que traen a colación. Como en toda comedia, el final es feliz, con sus agridulces, abriendo nuevos derroteros para cada uno de los personajes. En Fuimos héroes (aunque ellos nunca lo hayan sido), cada uno de los personajes está claramente definido. Emilio, el que duda, es el que ha establecido relaciones más abiertas, y la libertad es uno de sus principios; Vicente, más reservado de su problemática, aconseja y revela verdades por tener una relación estrecha con sus mujeres. Pedro es más básico y sensible, en el que recae con mayor fuerza la parte cómica de la obra, y pareciera ser el que se gana el corazón del púbico. Mauricio Isaac lo personifica de maravilla, y Leonardo Ortizgris y Tizoc Arroyo también interpretan con verosimilitud cada uno de sus personajes, guiados por la dirección de Antonio Castro. La escenografía, diseñada por Ingrid Sac, al igual que la iluminación y el vestuario, logra el realismo de los espacios y los cambios necesarios. Fuimos héroes –que se presenta en el Foro La Gruta– es una comedia ligera que expone con honestidad los problemas de una nueva generación de hombres que requieren ajustarse a los  replanteamientos de los roles de género, y a la forma de actuar y verse a sí mismos, y que apenas están en proceso.   Esta reseña se publicó el 17 de febrero de 2019 en la edición 2207 de la revista Proceso.