'El sueño de la Malinche”, pintura que se hace cine, se estrena en el Museo del Prado

viernes, 1 de marzo de 2019
MADRID (apro).- El sueño de Malinche es cine que se hace pintura o pintura que se hace cine. Es la nueva película del veterano cineasta español Gonzalo Suárez, con dibujos fijos --no animados-- de Pablo Auladell. La película narra la “trágica fábula” sobre el encuentro entre el emperador azteca y el conquistador Hernán Cortés con la mediación de una mujer, la Malinche, “que aportará el arma secreta: la palabra”. Estrenada el día 25 de febrero en el Museo del Prado de esta ciudad, El sueño de Malinche transcurre por distintos momentos de la conquista, por ejemplo, donde se echa mano de la descripción del soldado Bernal Díaz del Castillo frente a la ciudad de Mexico-Tenochtitlan:
Eran cosas nunca oídas, ni vistas, ni aún soñadas, las que veíamos y admirábamos.
Para luego integrar esta acotación del cineasta:
Los huertos y los jardines y la diversidad de árboles y los olores y los estanques de agua. Eran un pueblo y estaban habitadas la mitad de las casas en tierra y la otra mitad en el agua y ahora está todo seco. Han cambiado.
Todo, agrega, por la destrucción de los 550 soldados que iban con Cortés. Es un proyecto largamente pergeñado por Gonzalo Suárez en el que “quería mostrar cómo la palabra en boca de una mujer condicionó de forma decisiva la conquista de México”, como ha dicho.
“Llevaba años con este proyecto en la mente, documentándome en las crónicas castellanas, las transcripciones del náhuatl, los códices aztecas y en los historiadores actuales de la conquista de México”, señala en el dossier ideado para la presentación. “No pretendía hacer un relato más de lo sucedido sino dar un tratamiento poemático a los textos indígenas y las crónicas españolas”.
En la narración se centra en la misteriosa figura de Malintzin, la Malinche o Doña Marina, la muchacha ofrecida por los mayas al conquistador español que acabó convirtiéndose en su intérprete, consejera y madre de su primer hijo, Martín. En la narración se recrean las voces de ella, de Moctezuma y de Cortés, entre otros, donde se incluye la mirada de los aztecas al ver las naves de los conquistadores, los hombres blancos montando sus caballos que describen como unos “venados”, la forma como Cortés apaga la revuelta de sus hombres que querían volver a Europa, y la guerra entre españoles y aztecas que Moctezuma presagiaba antes de su llegada. Los narradores son los actores Carmelo Gómez, Santiago Meléndez, Clara Sanchís, Pablo Guerrero y Ana Álvarez, y la música de Luis Mendo. La película, que dura 40 minutos, recibió una ovación en su presentación ante unos 400 asistentes al museo. La misma será presentada sólo en universidades y centros culturales. El 12 de marzo habrá función en el Festival de Cine de Guadalajara, México, donde Gonzalo Suárez impartirá la Cátedra Julio Cortázar. El director del emblemático recinto, Miguel Falomir, consideró que “es una obra muy inteligente y necesaria para reflexionar sobre una historia compartida a ambas orillas del Atlántico”. Poema fílmico El sueño de Malinche es un poema fílmico que, para Joao Fernández, subdirector del también madrileño Museo Reina Sofía, se trata de una obra sorprendente. Así la describe en el catálogo de la película:
“El cine y la literatura siempre se han cruzado en la obra heterodoxa de Gonzalo Suárez. La maestría y la experimentación narrativa han caracterizado los modos de construir y presentar historias que ahora, en El sueño de Malinche, adquieren una inesperada dimensión visual a partir de los dibujos de Pablo Auladell”.
Sostiene que la experimentación cinematográfica de Gonzalo Suárez rompe en esta cinta “con estereotipos asociables al uso del dibujo por la imagen en movimiento”. Escribe Fernández:
“Cine que se hace pintura, pintura que se hace cine, la experimentación cinematográfica de Gonzalo Suárez rompe en El sueño de Malinche con estereotipos asociables al uso del dibujo por la imagen en movimiento… Un narrador que sorprende por los nuevos caminos con los cuales reinventa las posibilidades narrativas y descriptivas del cine y de la pintura en objeto fílmico raro y singlar.”
El productor de la película es el empresario y filántropo Joaquín García-Quirós, quien señala que la obra “transmite a través de la emoción, un tiempo histórico fundamental y fundacional de nuestro carácter y valores. Siempre lo vi como un proyecto artístico y educativo, destinado a museos”. Por su parte, la editorial La Huerta Grande, en su colección Narrativa Ilustrada, publicó un libro con los textos de Gonzalo Suárez y los dibujos que Pablo Auladell creó especialmente.

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