'John & Sabina”

sábado, 13 de julio de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El programa John & Sabina está entre las novedades que lanzó Canal Once al cambio de administración. La emisora del Politécnico ha llamado la atención de los televidentes al incluir emisiones sin antecedentes en la estación. Esta serie, al lado de La Maroma, ha concitado una gran cantidad de críticas de quienes pretenden que todo siga igual, que no se tomen riesgos, que no se apoye desde los medios públicos a la 4aT. Ninguna de las dos piezas es perfecta, tienen mucho que mejorar, sin embargo apuntan a la necesidad de experimentar, de permitir la entrada de aire fresco, de interpelar a los jóvenes que se han alejado de la televisión en favor de las redes digitales y las OTT. Lo que sí hace falta son programas informativos que amplíen y den contexto a lo que el presidente dice en las mañaneras. Repetir lo mismo en el noticiario de la noche no apuntala ni profundiza en los temas tratados. Parece necesario revitalizar los noticiarios con mayor investigación. John & Sabina se emite los miércoles a las 22:00 horas con un formato de talk show que implica pre-producción y un guion para situar el tema. Deja libre el centro del programa, que es la conversación entre los conductores y uno o dos convidados. La imagen de entrada contiene a John Ackerman y a Sabina Berman caminando por las calles, cruzando las rayas de cebra de las esquinas como en el disco de Los Beatles, saludándose o andando cada uno por su lado. Se utilizan recursos digitales para enmarcar sus figuras con líneas gruesas, para editar y conformar un collage atractivo. Los elementos que visten la charla son un set: mesa alta central, tres sillas, un público compuesto de estudiantes y profesores universitarios rodeando el escenario. Interviene la comediante Blanca Salces, quien glosa de forma humorística pasajes de la política del día. Y al cierre el infaltable grupo musical con Fernando Rivera Calderón. Se agrega la opinión de la gente de la calle, comentarios grabados en torno al tema abordado. En Canal Once se repite el enroque de conductores similar a la existente entre TVUNAM y Canal 22. Ackerman tiene una emisión en la televisión universitaria, Diálogos por la Democracia. Berman participó en Canal 40. Haría falta una mayor apertura con organización, quizá poner a concurso las ofertas de programas, así como un casting para iniciar a muy jóvenes en la conducción, en la realización y en la confección de programas de televisión. Ello para remover esa sensación de vida endógena a los medios públicos. También la definición de una línea editorial que dé coherencia a emisoras que tienen el papel fundamental de hacer contrapeso a la pantalla comercial, de ir más allá de lo repetitivo, experimentar y desarrollar el lenguaje, de transformar a fondo la propuesta existente. Este texto se publicó el 7 de julio de 2019 en la edición 2227 de la revista Proceso

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