'Música contra el Olvido” en Las Islas de CU

domingo, 29 de septiembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Al ritmo de rock, funk, punk y beats electrónicos, cientos de jóvenes disfrutaron de la tercera edición del festival Música contra el Olvido, que se llevó a cabo este sábado en Las Islas de Ciudad Universitaria para recordar el 2 de octubre de 1968 y conmemorando el Día Internacional de la Música, que celebra el 1 de octubre la UNESCO. Kay, de No somos machos, puso a cantar a la multitud con un bien merecido homenaje de despedida al Príncipe de la canción, José José. En un concierto tan ecléctico como su público, Jessy Bulbo electrificó la tarde con su ya tradicional energía desbordada, incitando a las formas más rebeldes de la libertad.
“Ciudad Universitaria es un lugar muy importante para todo el país. Y también para artistas como yo, porque nos conoce gente bien diversa, y eso enriquece nuestra cultura”, comentó la bella exintegrante de Las Ultrasónicas, Jessy Bulbo, quien guarda especiales recuerdos sobre las tocadas masivas que se hicieron en CU en los años noventa, “fundamentales para la consolidación de una escena musical independiente en México”.
Ella estudió Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán y por eso recuerda con tanto cariño a la UNAM.
“Es interesante cómo la música traspasa generaciones. En mi caso veo cómo las hijas de mis fans ahora también son mis seguidoras”, aseguró Jessy, quien se dijo muy agradecida por ser considerada un icono de la lucha feminista. “Me parece excelente que en Oaxaca ya exista el aborto legal. Las mujeres tienen derecho a decidir sobre su propio cuerpo.”
Un boletín de prensa titulado “Música contra el Olvido 2019. Por la libertad y la historia” registró la crónica del concierto, siendo enviado a la agencia informativa Apro a través de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, con información que retomamos para nuestros lectores. Homenaje a José José En Las Islas, se dieron cita punks, skates, metaleros, cholos, hipsters. Incluso hubo quien sólo llegó por su foto de graduación en la Biblioteca Central y acabó en el escenario bailando los ritmos funks de Dapuntobeat o gritando las viscerales canciones de la reina de las Ultrasónicas. Los encargados de abrir el festival fueron los Treefunkers, banda originaria del Caribe mexicano, específicamente de Puerto Morelos, de donde se nutrieron de todos los sonidos afrocaribeños para trasladarlos a una ecléctica fusión de rock, funk, ritmos gitanos, reggae y flamenco. Llegó el turno a la ferocidad femenina de las Bloody Benders, cuatro chicas de fortaleza punk quienes con una presentación de tintes oscuros lograron pusieron en onda a un público que cada vez se hacía más numeroso. Inmersos en la estética sombría, los asistentes tuvieron la oportunidad de ver la presentación del libro The Cure. Canciones de cuna para desintegrarse (Marvin), en el que escritores, ilustradores, músicos y periodistas de todo el mundo recrean en 23 cuentos el universo sombrío que rodea a la banda británica, a pocos días de que Robert Smith y compañía se presenten en el Foro Sol. Los Esquizitos saltaron al escenario con un surf garage que desató el slam entre el público, más aun cuando tocaron los covers “Psycho Killer”, de Talking Heads, y “Havana Affair”, de Ramones. La puesta del sol llegó a Las Islas con el Pato Machete. Y entonces el hip hop hizo lo suyo controlando desde el escenario. A cada rima, Pato encendía la fiesta. Alonso Morales, estudiante de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, fue uno de los que coreó cada canción.
 “Creo que el rap atraviesa por un momento de mucha creatividad”, comentó. “Me parece muy coherente que la UNAM haya hecho un festival tan variado; finalmente, los que estudiamos aquí también somos muy diferentes”. Y no faltaron, por supuesto, las clásicas de Control Machete, el antiguo grupo de Pato. “Sí señor” y “¿Comprendes Méndes?” fueron, sin duda, dos de los temas más explosivos del festival.
Poco a poco el ambiente pasó de los guitarrazos y el scratch a los sonidos electrónicos. La estadounidense Annie Hart, conocida por haber trabajado en la banda sonora de la serie Twin Peaks, ofreció un concierto lleno de matices sonoros que abonó al festival una atmósfera ecléctica perfecta para que Kay, de No somos machos, pusiera a cantar a la multitud con un bien merecido homenaje de despedida al Príncipe de la canción, José José. Un concierto tan ecléctico como su público.  

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