El joven Toledo empezó como grabador con García Bustos: Rina Lazo

jueves, 5 de septiembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el auto de regreso a su casa desde el Museo Mural Diego Rivera en La Alameda –donde se presentó un catálogo del muralismo hecho entre México y China–, la artista Rina Lazo situó 1956 como la fecha en que Francisco Toledo se inició en el grabado, de la mano de Arturo García Bustos. Este, discípulo a su vez de Frida Kahlo, fundó ese taller en la ciudad de Oaxaca, mientras a Rina, su esposa, le tocó crear el de pintura, entre varios que el INBA inauguró ese año, para que fueran impartidos a jóvenes preparatorianos por los recién egresados de la “La Esmeralda” de la Ciudad de México. El director del INBA, Miguel Álvarez Acosta, abrió esos itinerarios y dejó que los jóvenes surgidos de esa Escuela de Pintura, Grabado y Escultura escogieran plazas de todo el país. Ambos eligieron Oaxaca. “Era un jovencito de unos catorce, quince años apenas, en ese tiempo usaba botas. Luego vino a México a seguir cursos de grabado en La Ciudadela, que había impartido Bustos, pero ya no le tocó porque lo quitaron debido a la lucha que José Luis Cuevas hizo contra el muralismo. Ya era el director un sudamericano del que no recuerdo su nombre”, recordó Rina Lazo. Este jueves, el artista plástico falleció a los 79 años de edad.