Proyecto Chapultepec, sin apertura para  la información

domingo, 11 de octubre de 2020
Envuelta en la polémica desde sus orígenes, la obra prioritaria del sexenio en materia cultural es cuestionada por El Frente Ciudadano por la Defensa y Mejora del Bosque de Chapultepec. No sólo por su altísimo costo, que lastima a instituciones más necesitadas, sino por la ausencia de transparencia. Uno de sus miembros, Pablo Gaytán, revela a Proceso los pormenores de una reunión con las autoridades, que no fue de diálogo abierto como éstas publicitaron. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- De acuerdo con la Secretaría de Cultura (SC) del gobierno federal, el encuentro con miembros de la comunidad artística para hablar del proyecto “Bosque de Chapultepec: naturaleza y cultura”, del pasado 23 de septiembre, fue una mesa de “diálogo abierto” en la cual se despejaron dudas y atendieron cuestionamientos. Pero para sus interlocutores, no: los funcionarios –cuentan a Proceso– evadieron dar respuestas a temas fundamentales, como el estatus jurídico del coordinador Gabriel Orozco y su Taller Chapultepec, la asignación sin licitación de obras específicas –como el pabellón de arte contemporáneo, la cineteca y el cubo acústico– y, sobre todo, de los recursos financieros provenientes del erario, que han significado una merma para diversas instituciones culturales. Así lo resume en entrevista telefónica el sociólogo Pablo Gaytán Santiago, integrante del Frente Ciudadano por la Defensa y Mejora del Bosque de Chapultepec, quien participó en esa reunión, realizada por Zoom. Por parte de la comunidad concurrieron la escritora Márgara Cervantes, las artistas Cecilia Barreto, Mónica Dower, Gabriela Olivera, el artista Adán Quezada, la pintora Teresa Velázquez y el fotógrafo Toumani Cámara. Y por parte de la SC, Marina Núñez Bespalova, subsecretaria de Desarrollo Cultural; Lucina Jiménez, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); Mariana Munguía, su coordinadora Nacional de Artes Visuales; y Homero Fernández, coordinador del Complejo Cultural Los Pinos y ahora también del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec.
Debes leer: Proyecto Chapultepec: En lugar de despojo, un gran debate
Luego de dicha reunión, el lunes 28 de septiembre, durante la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador se presentó un video para hablar de los “avances” del proyecto y se anunció que el próximo 7 de noviembre se presentarán el Plan Maestro y el Plan de Manejo. Pero a decir de Gaytán, doctor en ciencias sociales por la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X), es “humanamente imposible” que en un mes cumplan con los requerimientos administrativos y legales para tenerlos listos. Si acaso, anticipa, se seguirá con el “recurso de la propaganda”, como se hizo en la conferencia de prensa del 9 de agosto pasado, encabezada por la titular de la SC, Alejandra Frausto, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y en la propia mañanera del ejecutivo. En ambos eventos se habló de la presentación de avances, pero no hay tales, se sigue hablando de propósitos y planes a futuro. El investigador explica que durante la reunión se tocaron varios temas, entre ellos la participación ciudadana, pues consideran que deben ser incluidos artistas, gestores, trabajadores del arte y la cultura, y ciudadanos interesados. Asimismo, se demandó que se presenten los planes Maestro, de Manejo y los ejecutivos correspondientes a cada pabellón. “Se han identificado tres grandes pabellones distribuidos en las actuales tres secciones del bosque y la formalmente inexistente Cuarta Sección.” Son el Pabellón de la Defensa Nacional, el Pabellón Contemporáneo Mexicano (PCM) y el Pabellón de Cultura Urbana. Además, la creación de la bodega nacional de arte, el cubo escénico, la cineteca nacional y el jardín etnobotánico y espacio de cultura ambiental.
Te recomendamos: Proyecto Chapultepec: incapacidad profesional
El punto, destaca, es que ninguno de los planes ha sido presentado al Consejo Rector Ciudadano del Bosque de Chapultepec, “máxima autoridad para aprobar la actualización del Plan de Manejo y los Planes Maestros”. Y mientras no sean aprobados por dicho órgano, “no puede iniciarse ninguna obra”; de hacerse, las instituciones involucradas “estarían infringiendo la legalidad”. Gaytán pone como ejemplo la construcción del puente flotante que conectará las secciones Primera y Segunda. Ya está licitado, pero no puede iniciar “porque ni siquiera hay un dictamen de impacto ambiental por parte de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México”.

Derechos autorales

El segundo tema abordado fue a propósito de los museos del INBA en el bosque: El instituto subió a la página web del Proyecto Chapultepec un documento en el cual se habla de “las estrategias de gestión museística y financiera para consolidar nuevos modelos de asociación público-privada, así como la reformulación de las políticas de adquisición de colecciones, considerando los perfiles de los museos cercanos, así como la nueva dinámica del PCM”. Jiménez les explicó que ese nuevo modelo facilitará conseguir financiamiento para la infraestructura de los museos. No obstante, dice el sociólogo, “desde nuestro punto de vista es una figura legal típica del neoliberalismo, y no hay una legislación que obligue a las asociaciones público-privadas a rendirle cuentas a la sociedad”. Añade que la funcionaria les insistió en que la asociación será sólo para recibir donativos, pero él cuestiona que además de obtener descuento en impuestos, tendrán sin duda otras ganancias. Él no se confía de la “filantropía empresarial”. Alerta sobre la posibilidad de que pudieran aparecer, en un futuro, asociaciones de este tipo vinculadas a la galería Kurimanzuto, que representa al artista Gabriel Orozco, o Parque Galería y Salón ACME, de los cuales es socio Homero Fernández, pues de ser así entrarían en conflicto de intereses, algo “sumamente delicado”.
Entérate: Con una cumbia, artistas piden a AMLO reconsiderar el megaproyecto de Chapultepec
Entonces menciona que, ya de suyo, la figura –llamada probono– en la cual se ampara Orozco al afirmar que no recibe remuneración por dirigir el proyecto, es cuestionable. El artista declaró en una entrevista publicada el pasado 6 de septiembre en este espacio (Proceso, 2288) que su trabajo en Chapultepec es “una obra de arte público”. Gaytán precisa que ello tiene implicaciones de orden legal: Su trabajo está regulado por un convenio de colaboración suscrito con la SC, acerca del cual la página web del proyecto señala en la sección de Preguntas frecuentes: “Tanto las maquetas, planos, fotografías, documentos del ámbito artístico-conceptual y demás obras que el maestro Orozco produzca directamente, son considerados como obras de arte originales y serán de su autoría y propiedad de conformidad al artículo 12 de la Ley Federal de Derechos de Autor, siendo aplicable lo pactado en la cláusula séptima del Convenio de Colaboración SC/UAF/COLAB/164.” Infiere Gaytán: “Esto es de suma importancia y de consecuencias muy fuertes. No es posible, por un lado –aunque estuviéramos boyantes en términos de riqueza social–, que un ente individual privado, que además tiene toda una cobertura empresarial a través de su galería, esté recibiendo y administrando recursos financieros públicos para privatizar de manera individual y con su nombre un espacio también público, como el Bosque de Chapultepec.” Detalla que en el encuentro se les pidió a las funcionarias una copia de dicho convenio, y Núñez Bespalova les respondió que no era posible porque se expondrían los datos personales de Orozco. Les sugirió que lo pidieran a través de la Unidad de Transparencia. Los artistas presentes le informaron que ya lo hicieron y se les negó, y la funcionaria guardó silencio. En opinión del investigador, el hecho de que el convenio esté blindado y no se quiera mostrar, da pie a especulaciones. Las iniciales UAF se refieren a la Unidad Administrativa y Finanzas, a cargo de Omar Monroy Rodríguez. Entonces considera “obvio” que si está inscrito en esa dependencia es porque hay recursos económicos: “Es un convenio de recursos y es un tema que no quisieron aclarar, nos negaron el documento y dijeron que no entienden por qué no quiere dárnoslo transparencia… Es un tema fuerte, no solamente en términos de apropiación privada del bosque sino en términos económicos”. Luego de la reunión, la SC emitió un comunicado en el cual señaló que se abordó el asunto del estatus jurídico de Gabriel Orozco y del Taller Chapultepec, creado para la elaboración del Plan Maestro y los planes ejecutivos, como lo informó a Proceso el propio artista. Pero el boletín no señala cuál es exactamente ese estatus jurídico. Por ello se le pregunta al sociólogo si se les aclaró en el encuentro. Cuenta que él personalmente hizo la pregunta, refiriéndose a Gabriel Orozco, porque “algunos articulistas, que se dedican a alabar el proyecto, han planteado que lo criticamos por cuestiones pasionales… hablamos entonces del ciudadano Orozco y no del artista porque, al estar utilizando recursos y un espacio público, tiene responsabilidades y tiene efectos en esos términos”. Lo mismo sucede con los integrantes del taller. En forma irónica, el investigador llama a ese grupo “El Cartel del Arte Contemporáneo (Caco)”, y menciona que lo integra un grupo de “amigos” de Orozco, entre ellos el abogado Gustavo Carvajal, y varios arquitectos a los cuales, sin licitación ni concurso, se entregaron proyectos y presupuestos públicos, entre ellos Benjamín Romano, Mauricio Rocha y Rozana Montiel.

Incongruencias

Otro de los problemas que advierte el profesor investigador de la UAM-X es la falta de homogeneidad en la nomenclatura de los proyectos. Como ejemplos menciona la Bodega Nacional de Arte, que aparece también como Bodega Nacional de Archivos, o el pabellón de arte contemporáneo, al cual se le llama también pabellón mexicano contemporáneo: “Tienen nombres distintos. Los que dan a conocer públicamente no coinciden con los que tienen en los rubros bajo los cuales están presupuestados los proyectos.” Menciona también que en el caso del proyecto del cubo acústico (llamado igualmente cubo escénico), la contradicción tiene que ver además con el espacio en el cual se supone se creará, pues Frausto ha dicho que será en las caballerizas del bosque, mientras Marina Robles, titular de Sedema, declaró a los medios que en la hondonada de un gran predio ubicado entre calzada Chivatito y Paseo de la Reforma. Un espacio que en gobiernos anteriores se pretendió privatizar, creando primero un mercado para vendedores ambulantes y luego un estacionamiento. En alusión a la idea expresada por Orozco a este semanario hace unas semanas, en el sentido de que los críticos del proyecto difunden fake news, el sociólogo dice irónicamente que, ante todas estas contradicciones entre los funcionarios y los mismos documentos, las fake news provienen de las mismas instituciones culturales. Considera que las incongruencias son “muy delicadas”, pues si un artista presenta un proyecto para recibir financiamiento, se le exige poner con claridad todos los rubros en los cuales consiste, y con el presupuesto detallado y preciso. Si se equivoca en algún aspecto puede ser acusado de desvío de recursos. Lo que muestra las contradicciones, resalta, es que hasta hoy el proyecto se ha ido elaborando “sobre las rodillas”. Se refiere enseguida al anuncio de la presentación para el próximo 7 de noviembre del tan prometido y postergado Plan Maestro. El propio Orozco anticipó en la entrevista que vendrá a México para darlo a conocer. Pero Gaytán señala que a ellos se les dijo en la reunión que se enseñarán las maquetas y bocetos, como se hizo en la conferencia de prensa de agosto. –¿No es entonces propiamente el plan? –No. Y en términos de tiempos –incluso suponiendo que ya tuvieran el Plan Maestro, junto con la actualización del Plan de Manejo que se publicó en noviembre de 2006 y que todavía rige con una serie de especificaciones para las tres secciones existentes del bosque– no lo lograrán. "Humanamente es imposible, y además por la falta de seriedad que se les ha visto. Por norma, de acuerdo con la legalidad, ellos tienen que presentar los planes al Consejo Rector Ciudadano, es el único órgano que puede aprobarlos.” ¡Se debe integrar además el estudio y dictamen de impacto ambiental de la Sedema. Y hay “otro elemento importante a considerar y recordar como parte del reglamento del consejo”: al no tener Orozco ni el Taller Chapultepec estatus legal para ejercer los presupuestos del proyecto, existe la obligación de convocar a consultas públicas con especialistas y todo aquel ciudadano interesado: ¡“Todo eso no lo harán en un mes, técnica, humana y socialmente es imposible.” ¡–¿Entonces cree que realmente no se presentará un plan el 7 de noviembre? ¡–No. Ellos van a seguir con la lógica de utilizar el recurso de la propaganda. Lo que dijeron en la mañanera no difiere en nada de lo que presentaron el 9 de agosto pasado en Los Pinos. Es decir, han transcurrido dos meses y no han avanzado en nada, y no lo van a hacer. Es fake news. ¡–¿Volverán a reunirse con los funcionarios antes o después del 7 de noviembre? ¡–Formalmente se quedó en la posibilidad de continuar con otro encuentro, entre otras cosas, para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público nos aclare el asuntos de los recursos y las nomenclaturas. Específicamente cuántos recursos están planeados para este año, cuánto se ha gastado, cuánto se autorizó para el próximo. Eso en términos del dinero. ¡“Por otra parte, en términos del Plan Maestro, nos deben contestar dos preguntas fundamentales: Si se cancela o no el pabellón contemporáneo mexicano, para que no se dañe o intervenga el Jardín Botánico. Y sobre el proyecto del cubo acústico, que es innecesario porque ya hay espacios que se dedican a ese tipo de disciplinas. En todo caso se debería mejorar la infraestructura del Centro Nacional de las Artes o llevar ese tipo de propuestas a otras zonas. Son dos aspectos que particularmente están demandando los artistas.” Aún no hay una fecha para que los artistas convoquen a una nueva reunión con las instituciones, para que realmente resuelvan dudas y no sólo den el boletinazo, concluye. Este texto forma parte del número 2292 de la edición impresa de Proceso, publicado el 4 de octubre de 2020 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí

Comentarios