Cultura

Paul Leduc recordado por Chelico

Javier Hernández Chelico, periodista de La jornada así como tallerista de los Faros de Oriente y también fotógrafo recuerda recuerda en entrevista, a su amigo cineasta Paul Leduc Rosensweig.
lunes, 16 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En esta charla con el experto rockero Javier Hernández Chelico, periodista de La jornada así como tallerista de los Faros de Oriente, el también fotógrafo recuerda a su amigo cineasta Paul Leduc Rosensweig, quien murió el pasado 21 de octubre a la edad de 78 años. 

            --¿Usted cuándo nació, Chelico?

            --En 1954. Tengo la edad del rock and rock, dijera Jaime López.

            --¿En qué año conoció a Paul Leduc?

            --Personalmente, en el 2005.

            --¿Cómo fue su relación?

            --Fíjate que él hizo algunas locaciones en el periódico y de ahí surgió la idea de hacer otras del Tianguis del Chopo. Ahí también me sugirió que si no lo acompañaba a buscar más locaciones en hoyos fonqui, entonces fuimos al Rayo, al Multiforo Alicia…

“El Rayo es un hoyo fonqui; bueno, es un salón de baile que está en Ixtapalapa. Y después hicimos otra locación en el Hotel México donde nos pidió a Jaime Avilés y a mí si queríamos salir de extras. Jaime Avilés como reportero y yo como fotógrafo, que lo soy. Entonces grabaron unas escenas con fans, una manifestación, y todo eso fue para la película Cobrador, de 2006, basada en textos de Rubem Fonseca. Y ya de ahí por cuestiones, ya sabes, del destino, empezamos a hacer otras ondas juntos.

“Por ejemplo, él realizó actividades para jóvenes, hizo como un concurso de los que rayan murales, los grafiteros; él coordinaba cuestiones de ese tipo para la Secretaría de Cultura del sexenio pasado; entonces había que convocar a jóvenes y a mesas redondas y pues de alguna manera, como él consideraba que yo tenía alguna cercanía con jóvenes porque doy talleres para jóvenes, justamente en situación de riesgo, nos juntamos.

“Él también efectuó proyectos en Casa Talavera, donde yo daba talleres igual. Era una persona muy activa y muy cercana a la juventud, sobre todo. Esa fue mi relación así, de primera instancia con él. Fui su guía para buscar locaciones en Cobrador y de ahí nació nuestra cercanía. Él viajaba mucho y quedó pendiente un viaje… Yo no sé por qué me hablaba mucho de Barcelona, fíjate, nunca le pregunté directamente. Yo no conozco Barcelona, había la intención y había una oportunidad de conocer Barcelona. Se nos quedó pendiente.”

 “También son inolvidables sus palabras cuando recibió el Ariel en reconocimiento a su trayectoria. Recuerdo que puso los puntos sobre las íes respecto a su postura sobre la situación del cine nacional, por a’i debe estar en internet. Eso es más o menos lo que te puedo decir de Paul Leduc.”

            --¿Qué hay de su cercanía con un amigo común, Jaime López?

--Cuando Jaime López presentó uno de sus calendarios, también estuvimos ahí presentes, porque era muy cercano a Jaime. Bueno, se entiende, porque participó en alguna de sus películas, sí. También tuvimos oportunidad Jaime, Paul y yo de platicar en el café que está allí por Calzada de Tlalpan, en la colonia Portales. Pues así fue, la verdad sí es triste su muerte porque hasta donde sé, durante la pandemia obviamente se han cortado muchos canales de comunicación; en mi caso casi no nos contactábamos y no deja de ser sorpresivo el fallecimiento de Paul Leduc.”

            --¿Cómo lo recuerda anímicamente y amistosamente?

            --Fíjate que siempre era una persona muy introvertida, ¿eh?, muy reservada. Yo, por ejemplo, nunca estuve con él y más de dos personas; es decir, siempre estaba él con otra persona cuando mucho, y yo. Era introvertido para con quienes no tenía cercanía.

            “Eso me consta, porque en conversaciones llegaban a él y lo saludaban y permanecía en silencio, no hacía conversación. Pero ya cuando te tenía confianza, tenía un sentido del humor irreverente, muy desparpajado. Era difícil entrar a su círculo, eso sí, por ejemplo, para dar entrevistas a los periódicos. Si te das cuenta, casi nunca concedía entrevistas. Yo recuerdo de un compañero que quiso entrevistarlo en torno a su película Cobrador y hasta donde me quedé, nunca le dio la entrevista. Yo lo interpretaba porque él nunca quería fama gratuita, ese nombrarlo sin motivo o sin conocer su trabajo. Pero a su medida sí era un luchador social que no buscaba las lámparas ni el estrellato, era un director de cine que siempre estuvo inconforme con muchas, muchas cosas, inclusive con su mismo trabajo; siempre lo analizaba, tenía una autocrítica muy fuerte. Y poesía una inquietud social muy cierta.”

            --Chelico, ¿qué películas le gustaron a usted de él?

            --Pues obviamente ¿Cómo ves?, porque participan muchos de la banda, hay mucho rock. ¿Cómo ves?, Frida. Naturaleza viva, y Cobrador, que fue donde participamos Jaime Avilés y yo nomás en una toma, allá en el Hotel México, gracias a la cual por cierto me dio un apoyo económico la compañía productora, cosa que no sucede algunas veces cuando trabajas, por mediación de Leduc, claro, un estímulo. Se me hizo un gesto muy noble suyo y muy generoso que haya habido un cheque, no importa la cantidad.

             --¿Qué opina de Hurbanistorias, el video para la tele cultural con canciones y la presencia de Rockdrigo González, quien este diciembre cumpliría 70 años de edad de no haber sucumbido en los sismos de 1985?

            --Pues que se nota la mano de Leduc. Fíjate que yo creo que Paul Leduc fue también uno de los primeros que creyeron en Rockdrigo, la muestra está en que lo incluyó en su película ¿Cómo ves?, la filmación se hizo como un año antes de que muriera Rockdrigo. Y además, los cortos que le hizo aparte para una agencia de televisión con su cassette Hurbanistorias, donde viene el de ‘Metro Balderas’, por mencionar uno de los más populares. Le tuvo mucha confianza a Rockdrigo y quien se pusiera en las manos de Paul sabía que se contaba, en primera instancia, con una dirección profesional.

            “Yo no estoy en contra de lo espontáneo, ni que alguien improvise, no; pero alguien que conoce su oficio lo hace siempre mejor que otro diletante, y Paul Leduc era un excelente director de cine. Se le extraña.”

 

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