Cultura

"Corre": mamá perversa

Corre es un thriller que brilla por su sencillez y por transmitir una gran crispación, en los esfuerzos enfermos de una madre que quiere mantener a su lado a su hija.
viernes, 27 de noviembre de 2020

MONTERREY, N.L. (apro).- Corre (Run, 2020) es una deliciosa historia de suspenso, que puede consumirse como comida rápida, que hará pronta digestión, y dejará un buen sabor.

La acción se concentra entre madre e hija. Su relación es muy similar, por lo retorcida y perversa, a la que sostienen el escritor y su fan en Miseria (Misery, 1990).

Diane (Sarah Poulson) es una mamá abnegada y muy paciente. Vive con su hija, la discapacitada Chloe (Kiera Allen), una chica que a lo largo de sus 17 años de vida ha estado atada a una silla de ruedas y quien no puede valerse por ella misma. Es su madre la que le ha dado escuela en el hogar a lo largo de su vida.

La simbiosis funciona armónicamente, hasta que ella siente la necesidad de inscribirse en la universidad, aunque extrañamente, no recibe respuesta a las repetidas solicitudes de inscripción que envía.

Al indagar las causas del rechazo, comienza a percatarse de situaciones muy extrañas que han ocurrido a lo largo de su vida.

La producción original de Hulu, es un angustioso thriller, claustrofóbico, pequeño y artesanal sobre una sicópata, que está dispuesta a llegar a cualquier extremo para satisfacer sus necesidades. Su apariencia y comportamiento, son perfectamente normales, aunque su corazón esconde horribles intenciones.

La anécdota es bastante conocida, sobre un dominador que mantiene a la fuerza a su presa, pero el escritor y director Aneesh Chaganty, aporta elementos modernos al cautiverio, con argucias inteligentes para mantener aislada a una persona en casa, en los tiempos de la híper conectividad.

La gran virtud de la película es que se sostiene, pese a que es previsible. Da entrenamiento y mantiene permanentemente la tensión, aunque se sabe desde el inicio hacia dónde va la historia. Por más que la pobre Chloe busque ayuda, parece que al mundo no le interesa escucharla.

Hasta que la situación escala a una confrontación ineludible, que lleva a la explicación del título que, por la condición de la chica, esconde una intención de humor muy negro. Además, parece increíble que tenga que escapar de su propia madre, la representante del amor incondicional quien, además, en sociedad se muestra como una dama cariñosa y responsable.

Aquí hay un buen duelo de actuaciones. Sarah Poulson, conocida ya en las lides dramáticas, luce francamente aterradora, como la dama que vive en un estado permanente de excitación y fuera de la realidad, forzando su voluntad para mantener la calma, aunque en realidad quiere someter con violencia a la chica que se rebela.

La debutante Kiera Allen se lleva la cinta como la inocente desvalida que un día decide tomar el control, cuando se da cuenta de cómo la mujer que se dice su madre la ha mantenido controlada de una manera terrible y repulsiva.

Corre es un thriller que brilla por su sencillez y por transmitir una gran crispación, en los esfuerzos enfermos de una madre que quiere mantener a su lado a su hija.

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