Campanella, ganador del Óscar, filmó 'La ley y el orden”      

sábado, 23 de mayo de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Finaliza la 21 temporada de la serie de acción de horario estelar más larga de todos los tiempos, La ley y el orden: Unidad de Víctimas Especiales (que se centra en el tema de los crímenes sexuales), con el episodio 20 titulado The things we have to lose (Las cosas que tenemos que perder) en el canal de paga Universal TV. Para filmar ese capítulo fue invitado el director argentino Juan José Campanella, quien con El secreto de sus ojos ganó la estatuilla hollywoodense a Mejor Película Extranjera en 2010, y por teléfono cuenta: “Trabajo en esta serie desde su segunda temporada, en 2001. Ya son casi 20 años. Me alejé en 2010 para crear una película de animación (Metegol), y después de una década volví con gran placer. Fue un reencuentro con un equipo de viejos amigos, no sólo con la estadunidense Mariska Hargitay, con quien me llevo muy bien, sino también con los que eran asistentes de dirección, quienes ya se convirtieron en productores, en fin. “Además es un orgullo haber sido elegido como unos de los directores de la serie que más duración ha tenido en la historia de la televisión”. El también guionista y productor, nacido el 19 de julio de 1959 en Buenos Aires, ha dirigido en total 18 capítulos de La ley y el orden. La temporada 21 de este proyecto iba a contar con 24 episodios, pero se suspendieron los rodajes por el covid-19. Campanella se trasladó a Nueva York a inicios de este 2020 para dirigir el programa 20, el cual se logró terminar y quedó como el final de la temporada. Ante la pregunta de ¿qué vino a cambiar la serie en la pantalla chica?, contesta vía telefónica: “No sé si para la televisión cambió algo. La serie ha sufrido algunos cambios para mil mejoras a lo largo del tiempo. Se centra en un crimen y cómo encontrar al asesino, y fue creciendo a partir de esa base, que ya era muy sólida. Se incorporaron las historias humanas de los mismos policías, lo cual en la primera temporada no se tocaba. “Creo que lo que la serie ofrece son historias de una densidad y una temática que no se tocan en otros contenidos televisivos, y ofrece empezar y terminar una historia en un solo capítulo, sin comprometer que se vean todos los episodios. Se pueden ver fuera de orden. El trabajo de Mariska es increíble porque está como en la primera temporada, para nada se ve cansada, luce con una energía tremenda, y uno se pregunta cómo en veintiún años siga con esa misma fuerza”. En The things we have to lose, que se estrenó el 19 de mayo, Dominick Sonny Carisi (Peter Scanavino) comienza el juicio, largamente esperado, de Sir Tobias Moore, influyente magnate de los medios, y la Unidad de Víctimas Especiales enfrenta reveses en otros casos. Cabe recordar que a lo largo de esta 21 temporada, Olivia Benson (Hargitay), junto a su equipo, enfrenta varios contratiempos, pero ¿finalmente podrán poner a los perpetradores tras las rejas? Además, se podrá ver el regreso de varios agresores y víctimas de casos anteriores. La Unidad de Víctimas Especiales es parte del departamento de policías de Nueva York. En la última semana de marzo pasado el vestuarista de esta serie Josh Wallwork falleció por el covid-19. Y en cuanto al cine y el teatro, debido a esta pandemia, Campanella cree que “va a demorar bastante la gente para volver con toda la confianza, bueno, a mí me va a costar mucho meterme a un cine y a un teatro, y la televisión va a seguir necesitando material nuevo, por lo cual en este momento es sujeta de muchas charlas de cómo va a ser ese protocolo para rodar. En nuestras vidas todo está en suspenso, así que depende de cómo vaya avanzando la pandemia”. Y manifiesta que “en este momento de cuarentena, encierro, la verdad que el cineasta se ha ido de vacaciones, por  ahora es el padre, el ciudadano y el ser humano”, y dice que le preocupan cosas más importantes, “no es que esté corriendo a escribir un guión sobre la pandemia, para nada”. Campanella también fue director en Doctor House. El capítulo “Las cosas que tenemos que perder” es un deleite. No decae la sorpresa, sus escenas son muy dinámicas. Lucen de nuevo las calles de Nueva York. Los actores están estupendos. La trama es coherente y atrapa de principio a fin. Y la situación de los crímenes sexuales está muy apegada a la realidad. Sin duda, La ley y el orden ya pasó a ser lo mejor en series policiacas. Lo bueno es que siempre hay repeticiones para ver este programa.