Carlos Sadness, 'Desde el otro lado del Atlántico” en concierto virtual

lunes, 14 de septiembre de 2020
CUIDAD DE MÉXICO (APRO).- El cantautor catalán Carlos Sadness presentó su concierto virtual “Desde el otro lado del Atlántico” ocupando como escenario las playas españolas de O’Grove para poder estar “lo más cerca de sus fans mexicanos”. Bajo el concepto virtual Irrepetible de Ocesa, y con el mismo océano atlántico de telón de fondo desde las instalaciones del Club Náutico de San Vicente do Mar, el encuentro se efectuó la noche del sábado a las 20:30 horas (tiempo de México), y a lo largo del mismo el artista compartió un recorrido por sus éxitos, así como su reciente producción discográfica “Tropical Jesus”. Tras emprender vuelo con “Ciclo Lunar”, Sadness expresó: “Hola amigos de México, ¿cómo estáis? Estamos contentos de que nos podamos ver aunque sea en la distancia, pero dentro de la distancia es la mínima distancia que hemos encontrado porque allá hay un trozo de tierra y no es Veracruz, pero sí es cierto que si seguimos recto llegaríamos a México, aquí es uno de los sitios de España más cercanos a México”.
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Con una notable sonrisa el nacido en Barcelona  el 31 de marzo de 1987 también apodado como su nueva pieza “Tropical Jesus” (Jesús Tropical), dio marcha con las rolas “Chocolate y nata” y “Me desamaste”. El espectáculo ofreció una producción minimalista y bohemia, con unas farolas iluminando al artista y los dos guitarristas que lo acompañaron. Filmado especialmente para aprovechar escénicamente el anochecer de la playa, el recital relució por los sonidos frescos de cuerdas y beats electrónicos al estilo de Sadness mezclados con tintes latinos  y versos románticos. “Isla Morenita”, “Ahorita”, “Perseide”, “Número oculto”, “Adiós a los dinosaurios” y “Semitransparente”, delinearon la ágil presentación que disfrutaron sus seguidores quienes demostraron su aceptación en el chat con alegres emoticones; para seguir con “Amor papaya” y “Aloha”, avizorando el finiquito cuando caía la noche en el lugar. “Antes de irnos queremos mandar muchísimo ánimo para que toda esa gente que le está costando mucho esta situación, sé que hay unos más que otros, les mandamos buenísima vibra a todos, nuestros mejores deseos… Nosotros les queremos bien cabrón, los amo duro, gracias por este ratito con nosotros”, culminó el espigado y carismático cantante, dando cerrojazo inexorable con “Te quiero un poco” y “Qué electricidad”. Cercanas las 22 horas la plataforma digital quedaba inundada con el clásico “¡otra, otra, otra!” y frases como “¡hermoso conciertazo, no te vayas Carlos te amo!”. Pero la cita quedaba liquidada con éxito para el barbado y melenudo vocalista, quien con muestras de cariño y lanzando besos de gratitud, partía perdiéndose en la penumbra nocturna de la playa junto a sus camaradas músicos.

Carlos Sadness, el “Jesús Tropical”

Previo a su presentación en el Club Náutico de San Vicente do Mar (O Grove, España), Carlos Sadness comentó en entrevista para APRO, vía correo electrónico, que el escenario natural fue seleccionado en dedicatoria para México: “Caímos en que ese era el punto más cercano desde el que podíamos dar un concierto, de manera que detrás nuestro solamente estuviera el océano, entre mexicanos y nosotros. Fue una idea de mi mánager, él conoce bien esa zona y estábamos hablando en darle una vuelta que volviera un poco especial el show”. Además destacó que conceptualmente le permitió presentar su reciente discografía nombrada “Tropical Jesus” y demostrar su amor a la cultura latina, “no miento si digo que la mayoría de la música que escucho es latinoamericana, también muchas cosas de Estados Unidos, casi todo se queda en América. He escuchado muchísima bossa nova para este disco. Tiene momentos nostálgicos este material, especialmente ‘El Gringo’ o ‘Adiós a los Dinosaurios’, relatan cosas muy personales o nacen de momentos especialmente sensibles, pero en general es un disco muy vivo, que combina la luz diurna con la nocturna en cortes como ‘Número Oculto’ o ‘Chocolate y nata’, puro atardecer”. La placa incluye los sencillos “Ahorita” de inspiración cubana, “Aloha” de aire colombiano (donde participó Bomba Estéreo), en tanto “Isla morenita” se convirtió en disco de oro en España por ese sazón latino. Producido por el mismo Sadness, “Tropical Jesus” va musicalmente más allá de sus anteriores producciones, desarrollando pianos atmosféricos que cobran protagonismo y canciones que abandonan las baterías acústicas para transformarlas en beats, dando como resultado un sonido orgánico. “Quería hacer un disco diferente pero muy Carlos Sadness, quería que no sonase a canciones que la gente ya conociera, porque es un cuarto disco, ya hay muchas canciones, había que explorar y es divertido hacerlo, es un reto creativo”, definió el también ilustrador, quien sintetizó que para la creatividad siempre mantiene la esencia de un niño: “en el hecho de no pensar demasiado, de jugar, de divertirme y emocionarme, es muy importante eso”. Aunque se siente contento por el resultado de su álbum, lamentó que la industria musical esté detenida por la pandemia: “Es muy difícil saber ahora mismo qué pasará, es algo de lo que hablamos cada día entre compañeros, managers, promotores... y no existe una respuesta, todo el mundo especula, pero no hay nada cien por cien cierto y vamos a tener que estar preparados para adaptarnos. Aquí en España estamos tocando en pequeños formatos y con menos aforo, ojalá eso pueda hacerse pronto en México, porque es bastante seguro y mantiene viva la música, mucha gente depende de ello”.
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De cualquier modo acentuó que como artista su misión hacia la gente es inyectar optimismo: “Seguramente habrán visto que hay músicos que dicen que todo esto es un invento. Hay gente muriendo, esas declaraciones son muy peligrosas. Siento que es más prudente mandar ánimos, ofrecer nuestra música como medio que canaliza emociones y recordar a la gente que hay que ser empático y responsable, que estamos todos trabajando en esto”. Por otro lado, respecto al apodo que le acuñaron en Latinoamérica por su aspecto físico dijo: “Tropical Jesus es un guiño muy sutil al personaje de Jesús, pero no a la religión ni a la iglesia. Lo de Jesús es por el parecido físico, pero la afinidad es porque fue un revolucionario del amor y el perdón, eso me parece algo muy ‘pop’. No tiene ningún tinte religioso el título del disco, ni me comparo con nadie, ni mucho menos”. De cualquier modo aseguró que siempre está a favor de las causas justas, como puede ser el movimiento feminista: “Todo el mundo merece tener los mismos derechos. No por ser mujer va a tener ni una sola dificultad más, eso es injusto por completo. Así que si hay que movilizarse para que todos seamos iguales en derechos y libertades, habrá que hacerlo, porque aunque no nos afecte, si somos hombre, si somos ricos, si somos heterosexuales, no podemos permitir que haya gente menos libre que nosotros. Quiero pensar que estamos en camino de conseguirlo, pero para eso todo el mundo ha de aprender, escuchar y aceptar”. Añadió que también resulta preocupante las protestas contra el racismo como las que suceden en Estados Unidos: “me produce absoluto terror pensar que en un país que dice ser primer mundo y civilizado exista ese problema. Es que es un problema mayúsculo, una sociedad intoxicada de racismo no puede ser una sociedad sana, está enferma y hay que tratarla. No puede ser ejemplo de nada, ni de avance ni de futuro”. Los conciertos virtuales “Irrepetible” de OCESA tienen presentaciones con OV7 (el pasado domingo 13), Motel (viernes 18 de septiembre, 20:30 horas), Río Roma (sábado 19 de septiembre, 20:00 horas), The Neighbourhood (jueves 24 de septiembre, 20:30 horas), Enjambre (sábado 26 de septiembre, 20:30 horas) y Alejandro Fernández (sábado 3 de octubre, 20:30 horas).

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