Hallazgo de pecio del siglo XIX en Yucatán revela su origen como nave esclavista

jueves, 17 de septiembre de 2020 · 23:17
CIUDAD DE MÉXICO (APRO).-Para los investigadores de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el hallazgo del pecio de vapor “La Unión”, es de singular relevancia por su pasado para México, pues fungió como nave esclavista de índigenas mayas entre 1855 y 1861. El pecio que fue descubierto en Sisal, Yucatán, se reconoció luego de tres años de investigaciones en campo y archivos de México, Cuba y España, y es otro de los recientes descubrimientos anunciados este año por la SAS aunado a un velero de fines del siglo XVIII del que se dio cuenta en mayo de este año. Si bien la esclavitud estaba prohibida desde la Independencia --refiere el Instituto Nacional de Antropología e Historia en un comunicado--, el incendio que el 19 septiembre de ese mismo año causó el hundimiento del vapor en su camino a Cuba, demostró que la esclavitud continuaba sin obedecer la ley. Al respecto, la arqueóloga subacuática Helena Barba Meinecke, responsable de la oficina Península de Yucatán de la SAS, comentó que la investigación, desarrollada con apoyo de la dirección del Centro INAH Yucatán y la subdirección de Arqueología Subacuática, es una de varias existentes sobre embarcaciones que traficaban personas: “Las naves ‘Clotilda’ y ‘Henrieka Marie’, en Alabama y Florida, respectivamente; el ‘Trovador’, en República Dominicana; y el ‘San José’, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica; pero todos eran lo que se conocía como ‘barcos negreros’, aquellos que por más de 400 años sustrajeron personas de África para venderlas en el continente americano”. Nota relacionada: Hallan en Quintana Roo un velero que data de finales siglo XVIII El pecio “La Unión” se localizó arqueológicamente en 2017, en ese año se ubicó como los remanentes de un barco al que inicialmente se nombró “Adalio”, en homenaje al abuelo del pescador Juan Diego Esquivel, quien guió a los arqueólogos al sitio donde se ubicaba. La nave perteneció a la empresa española Zangroniz Hermanos y Compañía, establecida en 1854 en La Habana, misma que obtuvo permiso para comerciar en México realizando travesías entre Sisal, Campeche, Veracruz y Tampico. Usualmente llevaba a Cuba pasajeros de primera, segunda y tercera clase, junto con mercancía. https://youtu.be/ysDQ8_QhMUs Refiere el INAH sobre el tema: No obstante, sus mandos también estaban en contubernio con los esclavistas, quienes introducían en pequeños e insalubres espacios a los mayas que capturaban o engañaban. Un año antes de su hundimiento, en octubre de 1860, el vapor había sido sorprendido en Campeche cargando 29 mayas, entre ellos niños y niñas de 7 y 10 años, pero el escarnio no acabó con el contrabando de “La Unión”… “Cada esclavo -- indígenas de origen maya que eran engañados bajo la idea de que irían a Cuba como colonos y se les darían tierras-- era vendido hasta por 25 pesos a los intermediarios, y estos podían revenderlos en La Habana hasta por 160 pesos, los hombres, y 120 pesos, las mujeres”.