Secretaría de Cultura

Presidencia justifica el premio extraordinario a Bertha Navarro

Miembros del jurado consideraron que se vulneraron las reglas, procedimientos, objetividad, imparcialidad y confidencialidad de las personas postuladas a las categorías del premio Nacional de Artes y Literatura.
sábado, 2 de enero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-El reconocimiento que el gobierno de la República otorgó el pasado 23 de diciembre a la realizadora y productora cinematográfica Bertha Cecilia Navarro y Solares, como parte del Premio Nacional de Artes y Literatura 2020, se inscribe en el acuerdo SO/4-20/04 que establece “una clase especial” para que pueda entregarse un “premio extraordinario”.

Así se explica en el Acuerdo por el que se otorga el Premio Nacional de Artes y Literatura 2020, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 31de diciembre pasado, luego de que los miembros del jurado consideraron que al crearse se vulneraron las reglas, procedimientos, objetividad, imparcialidad y confidencialidad de las personas postuladas a las categorías del premio.

El 18 de diciembre pasado, el jurado integrado por los doctores Malva Flores, Evelina Gil Castillo, Luis Fernando Lara, Ilda Elizabeth Moreno, Vicente Quirarte, Guadalupe Rodríguez Domínguez y la literata y traductora Dubravka Suznjevic, dio a conocer a los ganadores de la distinción:

El ensayista y poeta Adolfo Castañón, el antropólogo e historiador Alfredo López Austin, el escultor Manuel de Jesús Hernández “Hersúa” y el maestro artesano Mario Agustín Gaspar.

Como no se incluyó a ninguna mujer, no obstante que desde hace décadas han sido distinguidas diversas creadoras e intelectuales (Guillermina Bravo, Beatriz de la Fuente, Olga Costa, Amalia Hernández y Josefina Zoraida Vázquez, entre otras), la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, acorde con su constante discurso de “equidad de género” y “no dejar a nadie atrás”, declaró haber “instruido” al Consejo de Premiación para “otorgar una distinción extraordinaria para una mujer destacada”.

Vino entonces el premio a Bertha Navarro, productora de filmes como ‘Un embrujo’ de Carlos Carrera; ‘El espinazo del diablo’ y ‘El laberinto del fauno’, de Guillermo del Toro, y con él ‘Ayotzinapa: el paso de la tortuga’. Entre otras distinciones, obtuvo en 2015 el Ariel de Oro por su trayectoria.

Pero si bien la comunidad cinematográfica y cultural se congratuló por el reconocimiento, el premio ya iba empañado por haberse indicado que obedecía a instrucciones de la titular de Cultura. Y unos días después el poeta y escritor Vicente Quirarte dio a conocer en los medios de comunicación una misiva en la que los miembros del jurado protestan por ese premio otorgado al margen de su dictamen.

No demeritan las cualidades ni trayectoria de Navarro, sino las formas y violación a la ley. Y explican que deben respetarse los procedimientos establecidos. Entre ellos, explican, la ley “no faculta al Consejo de Premiación a otorgar una distinción extraordinaria que no se encuentre establecida por ésta, ni que no haya sido contemplada en la Convocatoria”.

Días después, el 31 de diciembre, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador publicó en el DOF el acuerdo que justifica el premio extraordinario, elaborado a toro pasado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal el 29 de diciembre. Fue firmado por el presidente y la secretaria Frausto.

El acuerdo indica además que la entrega de los permios será en la Ciudad de México, sin especificar fecha ni lugar. Aunque vale recordar que varias de las entregas de premios, como las del Instituto Nacional de Bellas Artes, han sido virtuales debido a la contingencia por la pandemia de covid-19.

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