Cine

Clamor en los 31 estados: Descentralizar las cinematografías

Trabajadores de 31 entidades del país que se desempeñan en la realización, formación y exhibición, a 125 años del nacimiento del séptimo arte este 28 de diciembre, se unieron en la Red Nacional de Cinematografías Estatales (Renace) en pro de su desarrollo.
domingo, 3 de enero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Al margen de la participación de la capital del país, las personas que laboran en el conjunto de actividades que da vida al cine en los 31 estados de México, dicen ya basta al centralismo, agobiadas por el estancamiento. De hecho, el impulso regional a la industria fílmica proviene más de la sociedad. Desde 2019, Renace, una red nacional, trabaja por ello, en oposición además a los recortes (incluidos los fideicomisos) y denunciando el incumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo y de los programas sectoriales de Cultura y de Economía. Tras su diagnóstico, estas son sus voces.

Trabajadores de 31 entidades del país que se desempeñan en la realización, formación y exhibición, a 125 años del nacimiento del séptimo arte este 28 de diciembre, se unieron en la Red Nacional de Cinematografías Estatales (Renace) en pro de su desarrollo.

Se trata de uno de los 23 colectivos participantes con propuestas en la reforma de la Ley Federal de Cinematografía, tras haber intervenido para impedir la extinción del Fidecine y del Foprocine –Fondo de Inversión y Estímulos al Cine y Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad, respectivamente (Proceso, 2292)–, en cuya decisión “no tomaron en cuenta nuestros análisis”, a decir de los representantes de la organización.

Su preocupación se extiende además hacia el tema de los recortes al sector Cultura en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, pues “afectará” al desarrollo de las cinematografías locales y a la descentralización, “y esta última no ha avanzado mucho en estos dos últimos años”.

La representante neoleonesa Lesslye Yin Ramos, impulsora del Fondo para las Mujeres en el Cine –con la participación de la iniciativa privada y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte)– y vocal de la Comunidad de Cine y Video, distingue vía Zoom que Renace, a diferencia de otros grupos, es “súper diverso”: tiene representación en los 31 estados, salvo en la Ciudad de México, “porque todavía no les cae el veinte de que es un estado, y además todo se concentra ahí”.

Y otra distinción: en el colectivo no existe ningún partido político:

“Somos compañeros dedicados a la realización, formación comunitaria, divulgación y promoción, así como la ­exhibición independiente o en circuitos alternativos del cine mexicano, y nos organizamos en 2019 cuando empezaron las discusiones en las mesas para modificar la Ley Federal del Cine, porque muchos de manera individual trataron de acercarse y no hubo respuesta.”

Los miembros de Renace efectuaron un diagnóstico de la situación en todos los estados y se dividieron en seis regiones:

1.- Baja California, Baja California Sur, Durango, Nayarit, Sinaloa y Sonora.

2.- Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas.

3.- Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco y San Luis Potosí.

4.- Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Morelos y Querétaro.

5.- Guerrero, Puebla, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz.

6.- Campeche, Chiapas, Oaxaca y Quintana Roo.

El editor y gestor de proyectos cinematográficos Alfredo González Unibe (Baja California), docente de cine en la Universidad las Californias, Universidad de Tijuana y la Facultad de Cine, cuenta, igual por Zoom:

“La percepción en la capital mexicana es que aparecimos, pero realmente no. Por ejemplo, en mi caso, y creo que al igual que todos mis compañeros, llevamos años generando desarrollo, infraestructura en nuestros estados, y cuando nos integramos como Renace fueron más fáciles y más rápido ciertos procesos porque hay compañeros que ya contaban con diagnósticos… Unos no, pero qué les vas a decir cuando ya poseen un conocimiento de más de 10 años sobre su estado, y en muchos lugares ya poseían algunos esfuerzos por integrar a la comunidad.”

Bárcenas (Gro)

Distintos desarrollos

En su diagnóstico detectaron que es muy distinto el nivel de desarrollo en cada zona. Narra González Unibe:

“Baja California es una de las cinematografías estatales más fuertes en el aspecto de producción, pero otras son más fuertes en exhibición. Y el desarrollo del cine en los estados no se da por cuestiones gubernamentales, sino por el impulso de la comunidad. En Baja California los estudios fílmicos en Rosarito dejan 70% de la derrama económica del audiovisual.

“El año pasado cinco directores de Baja California se ganaron los ya desaparecidos Fidecine y Foprocine. Se formaron en las escuelas de Tijuana, Mexicali y Ensenada, de la iniciativa privada, y el gobierno las certifica, pero no hay ningún impulso gubernamental. Para Renace lo importante es propiciar desarrollo desde las circunstancias de cada estado y empezar a generar vinculación. Coincidimos en que se nos debe hacer justicia con la ­descentralización, es una demanda histórica en ese sentido.”

El productor Efraín Conde (Yucatán) –participó en Nuestras madres, de César Díaz, ganadora de la Cámara de Oro en el Festival de Cannes en 2019)– menciona en la misma videocharla que para participar en las convocatorias del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) debe registrarse en el Instituto Nacional del Derecho de Autor, del cual no existe oficina en su estado.

A su vez, el documentalista Mauricio Bidault Fernández Ledesma (Jalisco), quien actualmente trabaja en su tercer largometraje Molusco –sobre la libertad de expresión a través de la obra y la visión del caricaturista José Ignacio Solórzano, Jis–, resalta que la extinción de los fideicomisos y los recortes a Cultura en todos los estados hacen más dramática la situación “porque el asunto no es que se estén aminorando presupuestos, el asunto es que se están acallando voces que enriquecen al país culturalmente”.

Yin Ramos declara que no se entiende cómo es que las autoridades van en contra de la política pública general con esas acciones. Es decir, no cumplen con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024, el Programa Sectorial de Cultura (PSC) 2020-2024, y el Programa Sectorial de Economía (PSE) 2020-2024.

Muestran que el PND establece en su séptimo principio rector de política pública “no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie afuera”. Además enfatizan que el PND propone las siguientes estrategias:

–2.9.1 Fomentar el acceso a la cultura de toda la población, promoviendo la redistribución de la riqueza cultural y desarrollando esquemas de planeación intercultural, inclusiva y participativa.

–2.9.2 Impulsar la formación y profesionalización artística y cultural de los individuos, comunidades, colectivos y trabajadores de la cultura, y brindar opciones de iniciación, capacitación y actualización para toda la población.

–2.9.6 Desarrollar y optimizar el uso de la infraestructura cultural pública, atendiendo las particularidades y necesidades regionales del país.

Manifiestan que el PSC establece como objetivo prioritario reducir la desigualdad:

“Las líneas de acción del PSC se encuentran armonizados con la política social del PND, y el PSE está relacionado con el PND: Economía para el Bienestar y no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera”.

Un vacío legal

Coinciden en que con la desaparición del Fidecine con los artículos 33, 34, 35, 36, 37 y 38 de la Ley Federal de Cine, y aunque el Imcine seguirá manteniendo el apoyo, “se deja un vacío en el fomento y promoción permanente de la industria cinematográfica nacional en el único marco jurídico facultado para legislar en toda la República sobre la industria cinematográfica, con lo cual no podemos, desde las cinematografías estatales, coadyuvar en el desarrollo y promoción de la industria”.

Y es que el pasado 16 de diciembre, mediante un video, los secretarios de Cultura y de Hacienda y Crédito Público, Alejandra Frausto y Arturo Herrera, anunciaron públicamente que los desaparecidos Fidecine y Foprocine se integran ahora al programa de apoyo al cine del Imcine, y además informaron que habrá cambios en el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional (Eficine).

Al día siguiente, la cineasta María Novaro, titular del Imcine, se dirigió a la comunidad cinematográfica en las redes del instituto. Explicó que los extintos fideicomisos ahora serán sustituidos por el llamado Fomento al Cine Mexicano (Focine), un programa presupuestario de subsidios, no de créditos:

“Ya está aprobado por Hacienda. Sólo se espera su clave presupuestaria para publicarse antes del 31 de este mes. Las convocatorias arrancan en enero 2021 para que preparen los proyectos. Es una total novedad para el Imcine.”

El programa maneja tres vertientes:

l         Apoyos a la producción con nueve convocatorias: largometrajes de ficción y documentales, proyectos para las infancias, largos y cortos de animación, óperas primas, cortos regionales, directores con trayectoria en cortos, postproducción de largometrajes y cortos, y producción de largometrajes en colaboración con los estados.

l         Apoyo a la exhibición con dos convocatorias: para equipar y acondicionar espacios y proyectos de exhibición.

l         Ayuda a la formación de públicos.

El Focine laborará con 100 millones de pesos, dijo la funcionaria y creadora de filmes prestigiados como Danzón:

“Hay preocupación porque en los dos últimos años los fideicomisos tenían un poco más de 130 millones de pesos, pero en realidad es más dinero si toman en cuenta que no hay una figura fiduciaria en la cual se guarda dinero, entonces los 100 millones se ejercerán directamente.”

Eficine, por su parte, que mantiene sus 700 millones de pesos, cambia de reglas, añadió:

“El asunto fundamental será que los proyectos pueden aplicar sin tener un contribuyente porque aplicarán primero a una evaluación cinematográfica, y cuando resulte favorable tendrán hasta dos periodos para aplicar con un contribuyente.”

Si las transformaciones no resultan efectivas, podrán replantearse en 2021, subrayó. Y conmovida por el avance y la ardua batalla, entre lágrimas, tras un silencio, manifestó:

“Perdón… Este año ha sido muy difícil para todos por igual, en lo personal, lo familiar, el trabajo y el cine que tanto amamos. Son buenas noticias, sí lo logramos, sí lo logramos…”

Le habían avisado que los apoyos saldrían publicados el 28 de este diciembre, Día de los Santos Inocentes, por lo cual prefirió que fuera otro día, si bien en esa fecha, pero de 1895, el cinematógrafo de los hermanos Auguste y Louis Lumière inició su primera exhibición comercial de imágenes en movimiento en París.

Preocupaciones

Al bajacaliforniano González Unibe le inquieta que el Focine, dado su carácter de subsidio, no sea respetado por los gobiernos que vendrán.

Fernández Ledesma, por su parte, refuerza al señalar que cuando salieron los resultados de la última convocatoria de Foprocine “fueron apoyados muchos menos proyectos que el año pasado y el antepasado, y casi todos son de la Ciudad de México, sólo uno es del Estado de México, creo que un documental”.

El productor, realizador y exhibidor Octavio Gasca (Chihuahua) especifica que su estado posee una buena infraestructura, una ley de cine, “pero la mayoría de la operación es sin participación gubernamental”.

Lefteris Becerra (Baja California Sur), miembro del comité operativo de la Comunidad de Exhibición Cinematográfica (Cedecine) y fundador de la Comunidad Cinematográfica de Baja California Sur, abunda:

“Ha habido contradicciones. Nos dicen que no hay dinero por la cuestión del covid, pero para 2021 se le destinarán 3 mil 500 millones de pesos al proyecto de Chapultepec, que representa 25% del presupuesto que recibían las entidades.”

Interviene González Unibe:

“La Ciudad de México ya posee una cineteca, y en el proyecto Chapultepec habrá una segunda cineteca, cuando hay estados que no cuentan con una. Hay ciudades en la que no existe ni una sala de cine comercial.”

Yin Ramos reitera:

“No cumplen con el PND de no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie afuera. Nos quitan en la Ley de Cine el apartado de fomento de carácter industrial. ¿Cómo podemos en los estados crear leyes, instrumentos jurídicos que coadyuven al desarrollo, al fomento e impulso de la cinematografía? ¿Cómo es la situación de la descentralización? Y siguen evaluando proyectos con jurados muy del centro.”

El director, productor y maestro de cine Julio Bárcenas (Guerrero), y la realizadora Magali Heram (Toluca, Estado de México) enfatizan:

“Deseamos que se nos garantice la descentralización. Tenemos derecho y es obligación del Estado de proveernos las condiciones necesarias para no sólo ser consumidores, sino ser creadores.”

En consenso, a una voz, todos demandan que en la reforma de la Ley Federal de Cine, que aún no está lista, se garantice la inclusión. El pasado 14 de diciembre, en la tercera reunión de trabajo en el Congreso federal con directores y productores de todo el país, el diputado morenista Sergio Mayer Bretón, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, subrayó que “es necesario construir una sólida ruta de desarrollo para la cinematografía nacional”.

Recordó que el pasado julio se cumplió un año de dialogar en la Cámara de Diputados sobre la cinematografía nacional. Y manifestó su esperanza de que se concrete en una reforma legislativa la consolidación de la Ley Federal de Cinematografía, se dictamine y finalmente sea sometida a aprobación del pleno en el siguiente periodo ordinario de sesiones.  

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