Teatro

El Círculo Teatral, de regreso

Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro, fundadores y directores de Círculo Teatral han encontrado maneras para que tenga una nueva vida, con la idea de que en unos años se construirán tres foros.
martes, 19 de octubre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ya son más de 17 años desde que el Círculo Teatral abrió sus puertas y emprendió un camino para mantener al teatro vivo desde el escenario, los talleres, los cursos de actuación y la sala de exposiciones. Ahí se han fraguado un sinfín de proyectos para realizar desde diferentes perspectivas y espacios alternativos. El espacio ha vuelto a sus actividades después de pasar diversas vicisitudes, en las que el temblor de 2017 lo dejó inhabilitado y fue demolido, y ahora emerge de los escombros.

Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro, los fundadores y directores de este lugar, han encontrado maneras para que tenga una nueva vida, con la idea de que en unos años se construirán tres foros. Ahora hay un teatro, una hermosa carpa con un práctico escenario con iluminación y buenas condiciones para las representaciones presenciales.

Ángeles Marín ha sido una colaboradora constante desde hace muchos años y ha sorprendido en propuestas escénicas con su capacidad histriónica. Ahora está presentando el unipersonal Sombras en el paraíso, escrito por Estrella y dirigido por Carpinteiro, donde una mujer, enfermera de profesión, convive con su madre parapléjica y mantiene una conflictiva relación, dado el desamor de la madre, su rigor y autoritarismo. Ángeles Marín actúa junto con Luz María Meza para representar otras formas enfermas de relación entre madre e hija.

Tanto en Otra Electra, de Edith Ibarra, dirigida por Rocío Carrillo, como en Sombras en el paraíso, es muy desesperanzadora la forma en que dos mujeres muy cercanas se lastiman, y abren las preguntas respecto a la construcción de una manera diferente de observación, en la cual es posible una relación amorosa entre madre e hija, afrontando, en este caso, las incapacidades que la vejez impone y la codependencia que genera.

Sombras en el paraíso se desarrolla en un atractivo espacio cuadriculado con perspectiva, diseñado e iluminado por Mónica Kubli, colaboradora de El Círculo por muchos años, con una iluminación muy tenue que a veces dificulta apreciar la gestualidad de la actriz, subrayada con focos colgantes que se prenden cada vez que el personaje se acerca.

El techo del foro de El Círculo Teatral es ahora una lona resistente con pinturas de distintos artistas, seleccionados tras convocatoria. En la construcción que se está proyectando para dentro de tres años se contemplan los tres foros mencionados, como se logró en el teatro anterior, además de espacios alternativos para continuar con las actividades de formación. Ahí estaba el diplomado de actuación y el taller de dramaturgia, exposiciones temporales y ciclos de puestas en escena o experimentos, como los aperitivos teatrales que se hicieron hace años en colaboración con el taller de dramaturgia. Cada monólogo era confesado a un espectador, casi en secreto, mientras esperaban la entrada al teatro.

Las lecturas dramatizadas son actividades que El Círculo Teatral realiza continuamente de manera virtual. La invitación a actrices y actores de diferente procedencia y siempre con la colaboración de Alberto Estrella, Víctor Carpinteiro y Ángeles Marín, hacen que El Círculo se mantenga y salte fácilmente a este espacio escénico que reabrió sus puertas hace un par de meses. El teatro, acompañado de la cafetería y el restaurante, vuelve a la vida en este regreso gradual a la presencialidad. Felicidades a los directores por esta iniciativa independiente, que se irá consolidando con el tiempo y que desde ahora se puede disfrutar.

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