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UNAM abre el Centro de Interpretación Xaltilolli en el marco de "México 500"

Ander Azpiri subdirector académico del Cecut, informó que el público podrá realizar un recorrido que muestra Tlatelolco desde la época prehispánica, colonial, independentista a la actual, y otro sobre el arte de pueblos originarios.
martes, 30 de noviembre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En concordancia con el programa “México 500” de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con inauguración oficial, abrió el Centro de Interpretación Xaltilolli en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (Cecut).

Se trata de un espacio que forma parte de un ciclo de renovación que enfrentó el Cecut en 2018, mismo que inició con la apertura del “M68” en 2018 a propósito de la 50 conmemoración del 2 de octubre de 1968, y que concluye con Xaltilolli (nombre de Tlatelolco en náhuatl), a partir de otra conmemoración: los 500 años de la toma de México-Tenochtitlán.

La apertura --retrasada por la pandemia y el semáforo sanitario de estos meses--, viene también con una nueva entrada al Cecut --en añadido a la actual ubicada en Ricardo Flores Magón #1--, sobre la esquina de Eje Central y avenida Flores Magón buscando al público del cruce de esas dos avenidas principales, que busca distribuir a los asistentes a las áreas expositivas del centro cultural y al área de mediación educativa.

A decir de Ander Azpiri en entrevista con Apro, subdirector académico del Cecut, “Xalti” abre con dos núcleos: un recorrido donde muestra Tlatelolco desde la época prehispánica, colonial, independentista a la actual, y otra sobre el arte de pueblos originarios, a los que se llega después de una sala introductora donde se explica el significado y la importancia de los procesos de construcción de la memoria.

--¿Es algo inusual abrir un centro dentro de otro centro, por qué lo decidieron así?

--Me gusta la palabra ‘inusual’ porque creo que conlleva un reto ante expectativas, decidimos que fuera un centro y no un museo en el sentido de que ‘Xalti’ se concentra menos en las colecciones y más en los visitantes, busca generar un vínculo directo con su entorno a partir de las distintas capas de Tlatelolco. Aunque tenemos colecciones, hablamos de diversos temas, y sobre todo buscamos alejarnos de la autoridad institucional que te cuenta cómo han sido las cosas, buscamos el debate para que cada persona saque sus propias conclusiones, ese es su principio.

“Abordar otras capas de la memoria, de otros procesos de resistencias, de entidades comunitarias, que podamos rotar piezas, obras, y que al igual que el M68 tenga su propio proceso de investigación, centro de documentación, programa público y editorial”.

Debido a lo anterior Xaltilolli contará también con su propia coordinación, cargo que recayó en la arqueóloga Lucia Sánchez de Bustamante; además de una curadora, la historiadora María Isabel Álvarez. Además de que contará en breve con su propia plataforma digital que se desprenderá del Cecut, a partir del cual se podrán consultar documentos.

Y añadió Azpiri:

“Otro tema de interés es que ambos núcleos con los que abre Xaltilolli cierran con un espacio dedicado al Códice Florentino –que incluye un video inmersivo—que se ilustró en Tlatelolco por estudiantes del Colegio de la Santa Cruz, que creo es un ejemplo claro del espíritu de este nuevo centro de interpretaciones, una obra que se hizo en lo colectivo, paradigmática y clave para entender Tlatelolco”.

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