Chapultepec

Sin acuerdo, el arquitecto Benjamín Romano deja el Proyecto Chapultepec

El arquitecto Benjamín Romano desmintió que su propuesta para construir un conjunto de puentes, como parte del Proyecto Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura, incumpliera con las normas establecidas por las autoridades responsables.
miércoles, 24 de febrero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El arquitecto Benjamín Romano, quien se encargó del diseño conceptual de la llamada “calzada flotante”, para unir las secciones primera y segunda del Bosque de Chapultepec, deja el proyecto encabezado por el artista Gabriel Orozco, por no haber llegado a un acuerdo sobre las modificaciones a su propuesta.
    
Así lo dieron a conocer en una breve tarjeta informativa (de un párrafo y tres líneas) la Secretaría de Cultura y el gobierno de la Ciudad de México, instancias responsables del llamado Proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura, que forma parte de los proyectos prioritarios del gobierno federal.

A través de WhatsApp, el coordinador del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Homero Fernández, informó a Apro que ni las secretarías de Obras y Servicios y de Medio Ambiente (Sedema), ambas de la CDMX, ni el Colegio de Ingenieros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), avalaron el proyecto de Romano.

En la tarjeta se lee: “Al revisar dicho (proyecto) conceptual hubo observaciones de las instituciones que intervienen en el proceso, así como de la propia ciudadanía, por lo que no se llegó a un acuerdo sobre las modificaciones en el diseño de la propuesta realizada por el arquitecto”.

Y añade: “Los elementos esenciales para obtener una calzada peatonal se respetan y adecuan conforme al criterio de la normatividad vigente aplicable”.

Al preguntar a Fernández si --luego de la salida de Romano, autor entre otros proyectos de la Torre Reforma (reconocida internacionalmente como uno de los mejores rascacielos)-- se buscará a otro arquitecto para continuar con el proyecto, señaló que ahora lo está desarrollando la Secretaría de Obras y Servicios.
    
A Romano se le habían encargado cuatro puentes que unirían las diferentes secciones del bosque. El primero de ellos era la “calzada flotante” que permitiría el cruce desde el Complejo Cultural Los Pinos hacia la Segunda Sección donde se encuentra el Papalote Museo del Niño y el de Historia Natural, entre otras instalaciones.
    
Para este primer puente de 310 metros de largo por 12 de ancho, se autorizaron en su momento 187 millones de pesos.
    
Con información del sociólogo Pablo Gaytán y el abogado Víctor Juárez, miembros del Frente Ciudadano por la Defensa y Mejora del Bosque de Chapultepec, el semanario Proceso publicó a principios de agosto de 2020 que la obra fue licitada a la empresa Fredel Ingeniería y Arquitectura, S.A. de C.V.
    
Junto con el Pabellón Contemporáneo y la Bodega Nacional, el puente se convirtió en una de las obras más cuestionadas. Los miembros del frente señalaron que lo que menos se necesitaba para Chapultepec era un puente flotante “asfixiante, que cumple sólo con las aspiraciones paisajísticas posmodernas de un artista”, y alertaron también sobre el exterminio que representaba para un determinado número de árboles, que calcularon entre 180 y 300. Ahora, según algunos medios, Sedema considera que la calzada sí conllevaría el derribo de árboles.

Las razones de Benjamín Romano

A través de un comunicado de su despacho LBR&A, el arquitecto Benjamín Romano desmintió que su propuesta para construir un conjunto de puentes, como parte del Proyecto Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura, incumpliera con las normas establecidas por las autoridades responsables, como informaron la Secretaría de Cultura y el gobierno de la Ciudad de México:

“El programa arquitectónico que el despacho propuso hace ya más de un año para los cruces toma en cuenta y respeta la normatividad vigente en cuanto a las alturas normativas (galibo) para vialidades primarias y cruces de ciclistas y paseantes; ofrece una solución estructuralmente segura; y permite conservar el 100% de los árboles que actualmente existen en la zona. Asimismo, ofrece pendientes menores al 2% en las rampas, lo cual facilita el acceso para ciclistas, personas con discapacidad motriz, niños y adultos mayores”.

Tras recalcar que su participación en el proyecto que encabeza el artista Gabriel Orozco fue “sin percibir remuneración económica” para él o su despacho, el arquitecto indicó que las autoridades de la ciudad decidieron “favorecer una propuesta arquitectónica distinta a la nuestra que modifica las alturas libres, la pendiente de rampas de acceso y el número total de columnas necesarias para la estructura”, y por lo tanto LBR&A decidió retirar su propuesta, su autoría, participación y responsabilidad en la creación de los pasos peatonales.

El coordinador del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Homero Fernández, informó a esta agencia que será la Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX la responsable de continuar con el proyecto.

 

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