Cine

Abre Sundance el año internacional; México, presente

Cada enero, desde 1985, ocurre el primer encuentro cinematográfico mundial, y este 2021, en el más crítico momento de contagios y muertes en Estados Unidos por el covid-19, no se echó para atrás.
sábado, 6 de febrero de 2021

El máximo evento del séptimo arte independiente se enfrentó con vigor a la pandemia, y a un cuarto de siglo de su creación por Robert Redford abrirá el año, como siempre, para los festivales internacionales, si bien en parte de manera virtual, desde Utah, Estados Unidos. Los mexicanos estarán ahí: Diego Luna en la premiación como invitado, los largometrajes Hijo de monarcas, de Alexis Gambis, y Users (Usuarios), de Natalia Almada, y el corto El sueño más largo que recuerdo, de Carlos Lenin. En otras cintas, Demián Bichir y Eugenio Derbez...

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Cada enero, desde 1985, ocurre el primer encuentro cinematográfico mundial, y este 2021, en el más crítico momento de contagios y muertes en Estados Unidos por el covid-19, no se echó para atrás.

Es el Festival de Cine de Sundance, el más importante del séptimo arte independiente a nivel internacional –fundado por el famoso actor, director, productor y activista Robert Redford (Santa Mónica, California, 1936)–, que inició de manera física y virtual este 28 de enero.

Ahí México está presente.

El evento dispone sólo de un cine en su sede de Park City, Utah, pero se extiende a autocinemas y otras salas independientes en más ciudades de la nación vecina, como Atlanta, Houston, Los Ángeles, San Francisco y Nueva York. Y por primera vez proyectará online sus 72 filmes en su página de internet (www.sundance.org), en contraste de los 128 en 2020.

De los 10 días habituales, sólo durará siete, es decir, hasta el 3 de febrero.

Compiten los largometrajes mexicano-estadunidenses Hijo de Monarcas, una ficción del franco-venezolano Alexis Gambis, en la sección Next, y Users (Usuarios), de la mexicana-estadunidense Natalia Almada, en U. S. Documentary Competition (Competición de Documentales de Estados Unidos), así como el cortometraje mexicano El sueño más largo que recuerdo, ficción del neoleonés Carlos Lenin, en el Short Films Program (Programa de Cortometrajes).

Además forman parte de U. S. Premieres (Estrenos de Estados Unidos) las cintas Land, de Robin Wright (Texas, 1966), donde actúa el mexicano Demián Bichir (Torreón, Coahuila, 1963), y Coda, de Sian Heder (Massachusetts, 1977), en la cual interviene Eugenio Derbez (Ciudad de México, 1961).

Pero no sólo eso: A la ceremonia de premiación fue invitado de honor el actor,  director y productor Diego Luna (Toluca, Estado de México, 1979).

Ciencia y migración

Hijo de monarcas llega a Sundance con el pie derecho, pues dos semanas antes de su inicio se notificó a Gambis (París, Francia, 1981) que su historia fue reconocida con el Premio Alfred P. Sloan, 20 mil dólares otorgados por la Fundación Alfred P. Sloan por abordar como tema principal la ciencia.

Desde Madrid, España, Gambis muestra su emoción, vía Zoom, porque la película concursa en Sundance:

“El largometraje aborda la importancia de la diversidad de la ciencia, lo cual es importante en este momento por la pandemia, y la migración, ahora que el nuevo presidente estadunidense Joe Biden y su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador acordaron frenar la migración irregular. Al filme lo integraron en la categoría de Next, lo cual para mí es la cereza de la torta (pastel), porque ahí se resalta la docuficción, lo innovador, en fin, y eso es un honor.

“Y me dan el reconocimiento Alfred P. Sloan a la Mejor Película Científica de Sundance, donde el jurado está compuesto por cineastas y científicos.”

Igual agradece que Hijo de monarcas primero se haya presentado en la 18 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia, México. En la trama, Mendel, un biólogo mexicano radicado en Nueva York, tras la muerte de su abuela, regresa a su pueblo natal, enclavado en los majestuosos bosques de mariposas monarca de Michoacán, después de muchos años.

El viaje lo obliga a enfrentarse a traumas pasados y reflexionar sobre su identidad híbrida, lanzándolo a una metamorfosis personal y espiritual, reflejo del vuelo instintivo anual de la mariposa monarca a través de América.

El protagonista es Tenoch Huerta (Ciudad de México, 1981). Lo acompañan en la actuación Angélica Aragón, Lázaro Gabino Rodríguez, Paulina Gaitán, Noé Hernández, William Mapother y Alexia Rasmussen.

Gambis asimismo es biólogo. En 2008 fundó el Festival de Cine Imagine Science. En 2016 lanzó la plataforma de transmisión en línea y la revista Labocine, centradas en la ciencia. Su primer largometraje de ficción, The fly room (2014), trata sobre el lugar de nacimiento de la genética a principios del siglo XX.

Tras cinco años de trabajo con Hijo de monarcas, de 97 minutos, recuerda que la idea empezó cuando supo que la monarca es un símbolo de migración:

“Sale de Canadá, pasa por Estados Unidos y llega a México. En cada película que hago me enfoco en un animal, y deseaba utilizar a la mariposa monarca para hablar de la migración, la ciencia y el cambio climático. La monarca viaja 5 mil kilómetros y su migración está en peligro por el cambio climático, la deforestación, los pesticidas, en fin, muchas cosas que han pasado con la compañía Monsanto.

“Entonces debemos proteger al planeta y a nuestros insectos, y la mariposa es uno de los animales más importantes para la polinización de las flores. Además, me llamó la atención que en Michoacán la mariposa monarca representa las almas de los muertos, porque regresan el Día de Muertos cada noviembre. Angangueo, Michoacán, fue uno de los pueblos que filmé. Ahí efectúan fiestas para celebrar la llegada de las mariposas.”

Trató de unir todo eso en una historia y abordar de manera distinta la migración, “porque cuando uno ve cintas sobre eso, siempre es de alguien que quiere cruzar la frontera”. Agrega:

“Aspiraba a realizar algo sobre la migración de Estados Unidos hacia México. De un mexicano que vivía en Nueva York y regresa a su pueblo, a sus raíces, a su infancia. Un poco como lo que hace la mariposa. En los animales es muy natural migrar, por el frío. Yo quiero darle el mensaje al mundo que migrar, vivir también en diferentes países, es parte de la biología.”

Como un ritual, cada que el realizador va a empezar un largometraje, gusta de viajar al sitio o país donde rodará creando previamente algunos cortos:

“Fui a Michoacán y empecé a hacer varios cortometrajes en Angangueo. Ya en un café de Coyoacán, en la Ciudad de México, al contarle del proyecto a una amiga, me comentó que debía conocer a Tenoch Huerta, y lo llamó por celular para narrarle mi idea, y creo que al día siguiente lo conocí. Al actor le interesó porque estaba fascinado con tópicos de ciencia. Con él fui como desarrollando el guion y me ayudó a conseguir al elenco.”

Le entusiasma que la cinta se pueda ver en algunos cines de Estados Unidos y al mismo tiempo por online:

“El hecho de que Sundance sea al mismo tiempo virtual quiere decir que la película se puede ver en todo Estados Unidos, pero también merece estar en el cine, porque ofrece muchos elementos para la pantalla grande.”

Gambis radica en Nueva York, pero la pandemia lo confinó en París y hace cuatro semanas llegó a Madrid, donde prepara un largometraje sobre el médico y científico español Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), quien también era escritor de ciencia ficción.

La desaparición forzada

A Carlos Lenin (Monterrey, Nuevo León, 1983) le da mucha alegría e ilusión que su corto de 20 minutos sobre la desaparición forzada, El sueño más largo que recuerdo, logre su premier mundial “en un espacio tan importante para el cine internacional como es justamente Sundance, en el Programa de Cortometrajes”. Platica por Messenger:

“Creemos que es un espacio ideal para que este problema que padece México se agende una vez más y lo conozca más gente. Es una triste realidad que nos caracteriza o que existe desde hace muchos años en nuestro país. La desaparición forzada se ha convertido en un delito que ha sido perpetuado a través de la impunidad durante décadas.”

En El sueño más largo que recuerdo, Tania se va de casa, pero antes deberá confrontar lo que su ausencia significará en la búsqueda de su padre desaparecido. Estelarizan la ficción Morena González, Paloma Petra, Humberto Rubio, Roberto Sosa, Juan Tello y Andúl Zambrano.

Lenin es egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas de la UNAM. Con sus primeros trabajos en los documentales Vivos se los llevaron (2007, editor y posproductor), de Cecilia Serna Reyna, y Días distintos (2010, cinefotógrafo), de David Castañón, obtuvo reconocimientos. Platica sobre El sueño más largo que recuerdo:

 “Desde hace mucho tiempo deseaba compartir los relatos que familiares de desaparecidos y desaparecidas han compartido conmigo a lo largo de mi vida, porque es una problemática que tristemente ya no nos es ajena, de alguna forma conocemos una historia de algún desaparecido.

“No es la primera vez que me acerco a narrar estos eventos. Hace muchos años participé en la posproducción de un documental que abordaba la problemática de desaparecidos políticos en los años setenta, y ese filme de carácter estudiantil me permitió acercarme a conocer muchas madres, hermanas e hijas de desaparecidos, algunas participaban en el Comité Eureka.”

Explica que la desaparición forzada surgió debido a la guerra sucia en México, “con el terrorismo ejercido desde el Estado”. Ahora, dice, “tiene que ver con esta otra forma de violencia y de terrorismo también a su manera del Estado en la guerra contra el narcotráfico, que sigue generando víctimas de estos delitos de lesa humanidad”:

“Y esto último es lo que deseaba proyectar. Sexenio tras sexenio ha sido una problemática que no se ha resuelto.”

Rememora, preocupado:

“El primer desaparecido político de nuestro país está registrado desde 1969. Epifanio Avilés Rojas fue detenido el 19 de mayo de ese año y trasladado al cuartel militar de Ciudad Altamirano, Guerrero, y ya no se supo de él. Desde entonces el Estado mexicano no ha logrado solucionar esta situación. Con la guerra al narcotráfico, una de sus principales consecuencias son estas cifras de miles de desaparecidos: 73 mil 201.

“Aquí, en Monterrey, existe Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl) sin ningún tipo de respaldo real, oficial, que garantice la búsqueda y la procuración de justicia. Mientras permitamos como sociedad civil que la impunidad persista, esto tenderá a suceder una y otra vez. No hay que esperar a que el desaparecido o la desaparecida sea alguien de nuestra familia para luchar por esto. Creo que hay que responsabilizarnos, hay que hablar de esto.”

Detalla que el título del corto surgió de una conversación con Tania Ramírez, hija de Rafael Ramírez Duarte, quien está desaparecido desde los años setenta. Fue secuestrado y preso en un campo militar:

“Durante mucho tiempo fui recibido por la familia de Tania, y cuando llegué a la Ciudad de México esta familia en particular me recibió, sin ellos yo no hubiera estudiado cine, y alguna vez platicando dentro de la cotidianidad le pregunté si había soñado con su papá y ella empezó justamente diciendo: ‘Bueno, sí, el sueño más largo que recuerdo es tal’, y me compartió la anécdota de su sueño. El relato de Tanía no tiene que ver con la historia que estamos narrando, nuestro relato está más bien ambientado de esta nueva etapa triste de desapariciones acá en el norte de México, vinculadas a la guerra contra el narcotráfico o como consecuencia directa de esa irresponsable estrategia de seguridad interna.”

Lenin escribió el guion con Isa Mora Vera. Las empresas productoras son Huasteca Casa Cinematográfica, Conarte y Estudios Churubusco. Además, su largometraje La paloma y el lobo, con los actores Armando Hernández y Paloma Petra, se estrenará en los cines abiertos en México en febrero próximo.

La tecnología

El documental Users, de Natalia Almada (Ciudad de México, 1974), es una reflexión y crítica sobre el progreso tecnológico desde la postura de ella como mamá. La pregunta es: ¿Amarán mis hijos sus máquinas perfectas más de lo que me aman a mí, su madre imperfecta? 

Ya con una reconocida trayectoria, Almada, con la nacionalidad estadunidense, captura en este largometraje documental el vértigo feroz de la rapidez junto a corrientes en chorro, trenes, camiones y cables submarinos que transportan datos a la velocidad de la luz. Y se sumerge en el mayor competidor existencial de la tecnología: océanos crecientes, crepitantes incendios, cimas de montañas quemadas, un planeta en guerra con el llamado progreso social.

En el centro de todo esto, su hijo pequeño mira sin cuestionar la pantalla de su computadora y es mecido para dormir por una cuna electrónica de ritmo continuo. Se siente aliviado por fuerzas ajenas a la influencia de Almada o, para el caso, de cualquier padre.

Es un mundo en el que un niño no sólo corre el riesgo de un calentamiento de la Tierra, sino que llega a confiar en un cuidador artificial perfectamente construido sobre su propia biología.

Almada, merecedora de las becas MacArthur, Guggenheim, USA Artists y Alpert, tiene en su haber los documentales Al otro lado (2005), El General (2009) –con el cual ganó el premio a Mejor Dirección en el 25 Festival de Cine de Sundance– y El velador (2011), y la ficción Todo lo demás (2016). Es también fotógrafa y bisnieta del expresidente mexicano Plutarco Elías Calles.  

Reportaje publicado el 31 de enero en la edición 2309 de la revista Proceso, cuya versión digital puede adquirir en este enlace.

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