Teatro

Tres dramaturgas sobre desapariciones forzadas

martes, 25 de mayo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) publicó recientemente dos títulos de obras de teatro de tres dramaturgas: Zorrúbela. El despertar de Monterror, de Carmen Alanís y Morena González –egresadas de la UANL–, y Aroma, de Teresa Díaz del Guante (1986) –originaria de Mazatlán, Sinaloa.

Zorrúbela y Aroma hablan, desde el punto de vista de las mujeres, sobre la búsqueda de los desaparecidos, las implicaciones en las familias y en la vida personal de mujeres que sin descanso buscan a sus hermanos, hermanas, hijos o esposos. Dos perspectivas distintas, con recursos dramáticos particulares y diferenciados unos de otros que enriquecen el quehacer escénico actual:

Zorrúbela, desde el teatro documental ficcionado con intervenciones del teatro de carpa donde se mezclan el canto y el humor, así como el biodrama y el uso de los medios audiovisuales. Y Aroma, desde la historia de la búsqueda personal que se funde con la de un grupo que son cuerpo, apoyo, esperanza, un grupo cuyos miembros conocen los cómos y se enfrentan a la burocracia y cuestionan la parálisis institucional con sus acciones.

Teresa Díaz del Guante, autora de Aroma, elige el aroma de la tierra para identificar lugares, cuerpos y obtener pistas de los ausentes. Un elemento sugerente utilizando varias ideas al ponerlo en juego. Aparece también como muestra dentro de un sobre que cae de las alturas; con un texto, un poema o una mención. La teatralidad se potencializa al colocar a los personajes siempre en una acción dramática, en el acto de buscar, de tomar una pala, armar un mapeo, colocar banderillas, emprender jornadas de sol a sol. Mujeres expertas que nos van llevando de la mano para conocer sus historias impregnadas de poesía, que, desde la crudeza, las nombran con palabras que los personajes pronuncian y resuenan hasta el final. “La única fe que tengo es que debajo de la tierra está mi hijo. Pero no sé dónde”.

En Zorrúbela. El despertar de Monterror, de Carmen Alanís y Morena González –la primera, licenciada en Letras Españolas, y la segunda en Artes–, se valen de distintos recursos para traer desde la ficción a la vengadora de las mujeres, a la mujer que narra su historia y se inclina por la tortura y el asesinato, para cobrar venganza de los asesinos de mujeres. Una propuesta rica en recursos expresivos, en la que se juega con la posibilidad del monólogo y también de diálogos entre la protagonista y varios personajes que muestran pasajes del presente o el pasado. A ella le mataron a su hermana que era hermano, que cambió de sexo para ser hermana, y que un rico político y hombre de negocios mató o mandó matar. Ella es periodista y su venganza está echada. También se proyectan, en video o en voz en off, testimonios u opiniones que apoyan a la protagonista –o la protagonista misma– a reflexionar y trascender, como son las palabras de Rosario Ibarra de Piedra al final de la obra.

A la obra de teatro incluida en el libro le acompaña un valioso apartado de textos breves que dan contexto y amplían la problemática a la que se refiere la obra: Francesca Gargallo, Ximena Peredo y Daniela Torres León son algunas de las participantes.

Zorrúbela. El despertar de Monterror, de Alanís y González, y Aroma, de Díaz del Guante, son obras de gran potencia que reflejan una realidad aterradora. Desde la solidaridad y el anhelo de justicia, dan una visión sensible sobre el desasosiego y la fuerza que trae el hecho de perder un ser querido dentro de una familia y en la vida de cada uno de ellos. 1111

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