Cine

'El crimen del siglo', de HBO, denuncia por sobredosis en EU

El crimen del siglo (The crime of the century), dirigido por Alex Gibney, acusa a la industria farmacéutica y las reglamentaciones gubernamentales del problema de superproducción, distribución y abuso de opioides en EU.
miércoles, 5 de mayo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro). - La superproducción, distribución “imprudente” y el abuso de los analgésicos opioides sintéticos ha causado medio millón de muertes por sobredosis sólo en este siglo en Estados Unidos, y el documental (ganador del Oscar por Taxi to the dark side, en 2007), acusa a la industria farmacéutica y las reglamentaciones gubernamentales del problema.

Gibney (Nueva York, 1953), conocido como uno de los documentalistas más destacados, investiga el origen, dimensión y consecuencias de una de las mayores tragedias de salud pública en su país, con su cámara en mano.

También es el productor, con su empresa Jigsaw Production, en asociación con Storied Media Group y HBO. Los dos episodios se estrenarán el martes 11 de mayo y el miércoles 12 por HBO y HBO GO.

La serie, que cuenta con la ayuda de The Washington Post, muestra documentos filtrados recientemente, acceso detrás de cámara de investigaciones y opiniones de médicos, periodistas, antiguos y actuales funcionarios del Estado, abogados y representantes de laboratorios, además de testimonios de víctimas de la dependencia de opioides. Gibney se centra en las industrias farmacéuticas como las grandes responsables por fabricar una crisis en la cual involucra miles de vidas y de millones de dólares.

Destaca que la crisis de los opioides es fruto de un país devastado por la avaricia corporativa, traicionado por algunos políticos electos, y que permitió la promoción agresiva de OxyContin, droga altamente adictiva fabricada por el gigante farmacéutico Purdue Pharma.

La primera parte del documental se centra en cómo este laboratorio trabajó estrechamente con la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA), para que el analgésico altamente rentable fuera aprobado para un uso más extendido, promocionando su seguridad sin suficiente evidencia.

Cuando los entes reguladores gubernamentales o los funcionarios del Departamento de Justicia intentaron corregir el error, Purdue Pharma y los gigantes de la distribución de opioides, como Cardinal-Health, llegaron a un arreglo extrajudicial, manteniendo la confidencialidad de los detalles y continuando como si nada. A medida que decenas de miles de personas sucumbían a la adicción a los opioides, la fortuna amasada por el negocio se tornó el crimen del siglo, y el mercado que abrió OxyContin allanó el camino a drogas recetadas aún más mortíferas.

Varios medios informativos estadunidenses publicaron que, en 2015, más de 33 mil personas murieron como resultado de una sobredosis. Ese mismo año, aproximadamente dos millones sufrieron trastornos por consumo de sustancias relacionados con los analgésicos opioides recetados.

Intervienen en la primera parte de El crimen del siglo el escritor Patric Radden Keefe, el médico especialista en opioides Andrew Kolodny, el exrepresentante de ventas de Purdue Mark Ross, la doctora en adicciones de Stanford Anna Lembke, el fundador de la clínica para el dolor Life Tree, Roy Bosley (cuya esposa murió de una sobredosis de opioides), el autor y periodista del New York Times Barry Meier, el médico Art Van Zee, el exfuncionario del Departamento de Justicia Paul Pelletier, y el técnico en emergencias médicas Giles Sartin.

La otra parte es sobre el marketing masivo del opioide sintético fentanilo, y escarba en las conexiones entre los laboratorios farmacéuticos y las políticas gubernamentales. Mientras la epidemia silenciosa en Estados Unidos mataba a 40 personas por día, Insys Therapeutics, un nuevo fabricante de fentanilo, siguió sobornando a los médicos para que prescribieran en exceso el fármaco.

Los reveladores videos de los representantes de ventas y el material promocional hablan del profundo cinismo de los empleados de la empresa y de sus prácticas corporativas nefastas y generalizadas. Además, existió un esquema complejo para defraudar a las aseguradoras de salud que iba de la mano con las tácticas fraudulentas de marketing, al tiempo que los legisladores, que recibían donaciones de campaña de los grandes laboratorios farmacéuticos, trabajaban para socavar la aplicación de las leyes y se hacían de la vista gorda sobre el mecanismo complejo que vendía miles de millones de píldoras de opioides en todo el país.

Aquí se entremezclan historias de las tragedias personales narradas por el personal de los servicios de salud, los sobrevivientes y los familiares de las víctimas de los opioides. Participan el exagente de la Administración para el Control de las Drogas (DEA) Joe Rannazzisi, el exabogado de la DEA Jonathan Novak, los periodistas del Washington Post Sari Horwitz, Scott Higham y Lenny Bernstein, los fiscales de Massachusetts David Lazarus, Nathaniel Yeager y Fred Wyshak, el agente especial de investigaciones del Homeland Security (servicio de seguridad interior) Ed Byrne, el agente Will Kimbel a cargo de la oficina de la DEA de Lubbock, el exvicepresidente de ventas de Insys Alec Burlakoff, el exgerente de ventas de Insys Sunrise Lee, y el traficante de fentanilo Caleb Lanier.

Se presentan entrevistas exclusivas con exrepresentantes de ventas de los laboratorios farmacéuticos, quienes describen en detalle las prácticas ilegales y antiéticas de sobornar a los médicos y alentarlos a que receten altas dosis de opioides.

Además, se exhiben documentos filtrados del Departamento de Justicia que muestran las acusaciones detalladas de fraude, conspiración y malversación por parte de Purdue, incluso contactos inapropiados con el Oficial Médico de la FDA (quien luego fuera contratado por Purdue) y fue parte del proceso de aprobación de OxyContin ante dicha instancia.

Más de

Comentarios