Teatro

Monólogo "La mujer sola" en El Hormiguero

Una mujer sola es 500, mil, millones de mujeres encerradas en su vivienda lidiando con una prisión transparente, una esclavitud convencida, sin necesidad de cadenas. El chantaje es más fuerte.
jueves, 3 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Glorioso para los aventureros retornar al teatro y palpar de nuevo la sacudida de su magia. Con el rejego sentir de no acercarse al mundo, acude uno a una sala pequeña, con pocas y separadas butacas. Un monólogo.

Es en El Hormiguero, uno de los espacios teatrales independientes que en pocos años de vida se consolida ya como una de las sobrevivientes opciones en la Ciudad de México. Está en la colonia del Valle, y su cartelera se abre a todos los mundos simbólicos.

Esta vez presenta --también en pantalla, en streaming, para los que aún no se quieren arriesgar-- el monólogo La mujer sola, escrito por un dueto extraordinario: el dramaturgo Darío Fo y su compañera de actuación y de vida Franca Rame, ambos italianos. El personaje cobra vida con la siempre sorprendente actriz Berenice Mastretta.

La escenografía tiene su propia magia. Un espejo, algunas mesas y sillas de pretendida elegancia kitsch, con ámbitos oscuros que esconden los secretos de un departamento donde aparentemente no sucede nada, más que lo --tristemente-- común: el encierro de una mujer.

El esposo sí sale. Cierra la puerta con llave. Él irá al supermercado, después del trabajo. Ella no debe preocuparse: no tiene a qué salir. No vaya a ser que a encontrarse con un amante, no vaya a ser. Bastante tiene con cuidar a su cuñado --que no puede caminar, pero sí acosar-- y a su hijo, que duerme hasta tarde.

Así que el monólogo de la mujer que no conversa ni con su espejo se desata cuando la nueva vecina se asoma a la ventana y despierta en ella la necesidad de contar su vida --aparentemente conforme con ella-- en una tragedia disfrazada de chisme que va llevando al espectador por todas las emociones posibles: risa, mucha risa, miedo, dolor, espanto.

Este monólogo dirigido por Aarón Amaya y adaptado por Adriano Madriles es el mejor retrato de una tragedia multiplicada en la pandemia hoy. Una mujer sola es 500, mil, millones de mujeres encerradas en su vivienda lidiando con una prisión transparente, una esclavitud convencida, sin necesidad de cadenas. El chantaje es más fuerte.

Gracias a los creadores y ejecutores de esta obra y a El Hormiguero por recordarnos que el teatro es una experiencia liberadora y simple, indispensable, tanto como una vacuna contra la propia tragedia personal.

Una mujer sola tiene funciones presenciales en el Centro Cultural el Hormiguero (Gabriel Mancera 1539, casi esquina Jardín Pascual Ortiz Rubio) y por streaming. Viernes 4 de junio, y 16 y 23 de julio a las 20:00 horas. Accesos en blt.mx/dvf

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