Cultura

La banda AUA, el oasis rockero de Sabo Romo

En charla Sabo Romo y Alter Tewel comentan la satisfacción de pertenecer a dicha banda alternativa y sonoramente experimental que está evolucionado en una etapa complicada de encierro por el coronavirus.
lunes, 7 de junio de 2021

CUIDAD DE MÉXICO (APRO).- El ensamble de rock llamado AUA es uno de los proyectos paralelos angulares en la carrera artística del bajista Sabo Romo, con el cual desarrolla una segunda producción discográfica así como una serie presentaciones virtuales. 

Sabo ha sido un pilar fundamental en el desarrollo del rock original mexicano, habiendo formado parte de agrupaciones importantes desde los años ochenta como Taxi, Briseño y su Séptimo aire o Caifanes. 

En charla para Apro vía Zoom con él y Alter Tewel (éste, vocalista del grupo AUA), ambos comentan la satisfacción de pertenecer a dicha banda alternativa y sonoramente experimental que está evolucionado en una etapa complicada de encierro por el coronavirus.

Expresa el multi-instrumentista Sabo Romo:  

“AUA es nuestro motor creativo que no frena desde su lanzamiento y concepción hace casi seis años. Estoy contento de estar aquí e ir de la mano con todos quienes conformamos AUA, vibramos en un canal de propuestas que conforman una especie de oasis dentro de la música. Nos hemos procurado afecto mutuo y hacia el público, reflejamos una actividad vía redes sociales haciendo versiones acústicas, nosotros estamos con el riguroso ‘quédate en casa y en vivo desde tu cantón’, tratando de adaptarnos en una industria donde aún no se puede juntar nadie para ofrecer conciertos.”

Aparte de Sabo Romo y Alter Tewel, AUA lo conforman: Nay Stanfield (coros), Adrián Ávila (liras, sintetizadores), Aarón Cruz (contrabajo), Itto Coutiño (requinto) y Ezequiel Ghilardi (batería).

 

Al comenzar el año presentaron a través de YouTube un concierto filmado en el Lunario del Auditorio Nacional, todo un onírico viaje audiovisual mostrando segmentos de la película homónima AUA que sumerge a quienes participan en el repertorio rockero delirante de la banda de Sabo.   

“Tomamos la decisión de compartir esta concepción que se llama AUA con el fin de ponerla abiertamente a toda la gente. Es un regalo de una hora de alegría en un gran esfuerzo en pos de generar un efecto positivo. Aquel concierto fue un paralelismo especial y mágico, que dio como resultado un show muy emotivo que le hace justicia a lo que percibimos”, define Tewel.

El cantante (quien también ejerce el oficio de médico) adelanta que llevan dos años trabajando el material nuevo para un segundo álbum, pues AUA llegó para quedarse”. 

Respecto a los momentos críticos que ha vivido la industria del entretenimiento, Sabo reconoce: 

“El hecho de que las instancias gubernamentales no apoyen a la comunidad artística no es nuevo, esto de pelusear el arte no es algo estrictamente mexicano ya que sucede en muchos países del mundo, sabemos que para los gobiernos neoliberales la cultura e identidad artística nacional no se consideran artículos trascendentales ni de primera necesidad. Previendo que la tercera parte de esta crisis de la pandemia tiene que ver con lo emocional, es un crimen. Nuestras instancias culturales no han respondido a la altura de la necesidad emocional del pueblo mexicano. La responsabilidad en primera instancia es nuestra; pero por la otra parte tenemos todo el derecho de exigir, tenemos la responsabilidad y obligación de exigirlo ya que pagamos impuestos.” 

 

Asimismo, hicieron un llamado en asumir un compromiso y la empatía hacia los ciudadanos para protegernos como sociedad ante la enfermedad, dijeron: 

“El cambio está en nosotros y debemos ser responsables, todo obra en el sentido común de cada quién. Recordemos que el condón fue en los 80 el equivalente al cubrebocas de hoy en cuanto a la protección anti-viral; por supuesto, uno no debería dejarle toda la carga a los gobiernos al margen de cualquiera que sea el que tengamos, el que queremos o merezcamos, la responsabilidad empieza desde tu cantón”. 

Literatura y rock sanan

Sabo Romo padeció el 30 de enero del año pasado una dura agresión física, mientras caminaba en un cruce peatonal por la colonia San Pedro de los Pinos, en la alcaldía Benito Juárez, y fue golpeado cuando le reclamó a un conductor que no estuviera obstruyendo con su vehículo las rayas de la vía pública pintadas sobre el pavimento.

“Para mí –recuerda el artista-- el confinamiento empezó antes que para todos, yo tengo unos meses más encerrado, afortunadamente dentro de la violencia que existe en la ciudad de México y en el país entero, estoy bien. Perdí por completo la visibilidad del ojo izquierdo, pero ahí la llevo y está medianamente funcionando, podría haber sido mucho peor y no quiero sonar a drama, sin embargo bien podría ya no estar aquí, respirando, yo podría no continuar con toda la banda de AUA y todos los proyectos que hago, sin mi familia y sin mis perritos, alejado de un montón de seres vivientes que afortunadamente forman parte de mi vida. Decidimos mantener mi familia y yo aquel asunto privado, aunque se trate de un proceso legal que sigue su curso. 

“Sólo quiero exaltar que, más allá de lo bien que me encuentro y rodeado de amor, es importante denunciar los abusos, robos y crímenes. Para mi caso, la justicia estribaría en la devolución de cada centavo, de la visión y la tranquilidad; quiero confiar en las autoridades y la justicia”.

De cualquier modo, mantiene una actitud positiva ante la vida “a mí la literatura y la música me han salvado siempre, luego que tuve conciertos en el Auditorio Nacional con Rock en tu Idioma, mi proyecto con la vocalista Tania Libertad además de la presentación del concierto y la película AUA, eso es lo que hay afortunadamente, me llena y mucho. La música sana, el rocanrol sana, puede resultar un paliativo importante en cuanto a las emociones”.

No obstante, con Caifanes pospuso tres auto-conciertos (10, 11 y 12 de diciembre de 2020), así como un streaming (el 23 de diciembre pasado). Ante la posibilidad de una reprogramación de los shows que se vieron pausados, Romo también aclara que además se suman cuestiones administrativas dentro de la banda: 

“Anunciaron esas fechas de Caifanes y yo no aparecí en el cartel, no me enteré; pero al final cuando me avisaron en mi oficina me pareció pertinente hacer una observación que lo administrativo y artístico-amoroso son dos entidades diferentes. Mi permanencia o no permanencia en Caifanes tiene que ver con una situación administrativa, más específicamente tiene que ver en que deseo un contrato con ellos que me satisfaga, que todo esté transparente y sea claro.

“Entonces, a la hora que reciba un contrato, si éste no me satisface eso no significará que yo no quiera honrar a [sus integrantes] Diego [Herrera], Alfonso [André] y Saúl [Hernández], los amo encarecidamente, no hay nada más maravilloso que estar con ellos en el escenario después de 33 años, recibir el cariño del público y esa onda maravillosa que nos ha acompañado tanto tiempo como banda. No me voy a cansar nunca de honrarlos; pero los contratos son para negociar. Eso es un tema que no tengo que discutir con los haters (“odiosos”) en las redes sociales”.

El cantautor Sabo Romo concluyó, así: 

“Espero que este otro río de los Caifanes nos lleve a un muy buen puerto, que las cosas puedan resolverse de la mejor manera posible y satisfactoria para todos, que tengamos la posibilidad de seguir honrándonos mutuamente Mientras todo esto sucede, para mí está el proyecto AUA con el cual hacer participaciones aquí y allá, ¡hasta que se nos acabe el aire!”.

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