Cultura

Porter, alucinante rock en el Autódromo

La fiesta en sana distancia y con todos los protocolos sanitarios permitió a los presentes ubicados en palcos privados disfrutar al aire libre.
lunes, 26 de julio de 2021

Ciudad de México (apro).- Refrescante y alucinante gala de rock ofreció el grupo Porter en la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez, entregando un intenso recorrido entre éxitos y recientes creaciones.

El espectáculo incluyó como abridores a Odisseo, que desde pasaditas las ocho de la noche, diseñaron una delirante pachanga rockera. 

La agrupación tapatía emergió a las 21:30 horas, resguardada por una excelente producción, teniendo como telón de fondo monumental pantalla con reflejos de un manto estelar, así como un par de plasmas laterales para observar a los músicos: David Velasco (voz), Fernando de la Huerta (guitarra), Diego “Bacter” Rangel (bajo, sintetizadores y secuencias) y Víctor Valverde (guitarra y teclados). Este ensamble rockero jalisciense surgió en 2004.

Porter dio vuelo inicial con “Cuxillo”, expresando el barbado vocalista:   

“¡México, los extrañábamos mucho!, ¡qué bonito estar acá otra vez!”. 

Al instante el griterío ensordecedor de sus fieles vibró en correspondencia en todo el recinto, para agasajar el éxtasis con uno de sus cortes entrañables “Host of a Ghost”.

La fiesta en sana distancia y con todos los protocolos sanitarios permitió a los presentes ubicados en palcos privados disfrutar al aire libre de una noche despejada de verano bajo los acordes de “M Bosque” y “La China”. Luego de “Cuervos” y “Pájaros”, rasgaron “Sonámbulo”, aplaudida por la audiencia que animó incesante todo el recital. 

A paso veloz tocaron “Himno eterno” y “Murciélago”, para dirigirse hacia su trepidante “Tzunami”.

 

En fin, un ágil show donde retumbaron los cuerpos en frenesí con alegres dosis de psicodelia, sin faltar sus pasajes de rockeos mágicos y experimentales, sobrevolando por sensibles sentimientos sumergidos en estridentes guitarras, batacazos y bajeos de alucine. Los cánticos de la congregada alcanzaron fantasías enloquecedoras al ritmo de “Espiral”.   

Y empiezo a pensar, y empiezo a pensar,

sin ti ya no hay más, sin ti ya no hay más.

Que empiece el proceso celular…

Creo que ahora sí,

Me estoy volviendo loco, loco, loco…

En agradecimiento perpetuo, los Porter enfilaron al finiquito inexorable con “Huitzil”, al tiempo que David aclaró que solamente por esta ocasión no pudo asistir la alineación completa (la ausencia fue Valverde, “por cuestiones de salud”); pero con el apoyo de músicos invitados configuraron la sublime presentación aclamada por su fanaticada. Al filo del escenario y en reverencias, los músicos partieron en exitosa huida cuando el reloj marcaba las 22:45 horas, en un cobijo de aplausos, gritos y buena vibra.

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