Cultura

El guionista de “Golda” y la guerra del Yom Kipur

Esta película que ha llamado la atención en todo el mundo --ya en cartelera en México-- es una ficción, pero basada en documentación real. El escritor inglés Nicholas Martin cuenta a Proceso los pormenores para trasladar a pantalla la figura de la líder israelí en la guerra contra los árabes en 1973
domingo, 1 de octubre de 2023 · 07:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– El guionista británico Nicholas Martin había terminado una película sobre la excéntrica soprano estadunidense Florence Foster Jenkins (1868-1944) con la estadunidense Meryl Streep, y buscaba un nuevo proyecto. Leía sobre Israel porque no entendía bien la situación de ese país, y Golda Meir aparecía todo el tiempo en la información.

       Así, de repente, una mañana --subraya Martin en entrevista-- se despertó y se preguntó: “¿Por qué nadie había filmado una película sobre la única mujer ministra de ese país soberano de Asia ante las situaciones que enfrentó?”.

       Tras “Florence Foster Jenkins” (Reino Unido, 2016), escribió la película “Golda”, dirigida por el israelí Guy Nattiv, ganador del Óscar por el cortometraje “Skin”.

       El escritor fílmico confiesa por zoom que como nunca efectuó una investigación muy profunda para crear la historia.

       El “thiller” biográfico, estrenado en el Festival Internacional de Cine de Berlín 2023, se centra en un periodo complicado de la vida de Meir (1898-1978): Cuando ya estaba enferma de cáncer y le tocó enfrentar la guerra de Yom Kipur, del 6 al 25 de octubre de 1973, con las naciones árabes. Estas, lideradas por Egipto y Siria, atacaron por sorpresa el día del Yom Kipur, considerado el más santo y más solemne del año, dedicado al perdón y al arrepentimiento.

El teléfono rojo. Foto: Diamond Films

“Golda” se encuentra ya en la cartelera cinematográfica de México. Está protagonizada por la famosa actriz Helen Mirren (Londres, 1945). La francesa Camille Cottin hace el papel de Lou Kaddar, asistente personal de Golda durante muchos años y a su lado durante toda la guerra. El estadunidense Liev Schreiber es Henry Kissinger, secretario de Estado de Estados Unidos, y los israelíes Rami Heuberger (“La lista de Schlinder”) como el ministro de Defensa de Meir, Moshe Dayan, y Lior Ashkenzi en el rol del Jefe del Estado Mayor, David Elazar.

       Martin, quien también escribió el largometraje de terror “Darker tan night” y la serie “Los asesinatos de Midsomer”, rememora vía zoom a Proceso:

       “Hacia 2016 estaba leyendo sobre la historia de Israel y por coincidencia me topé con el tema. Durante mucho tiempo hubo una serie de televisión en los años ochenta, y luego en 1982 se realizó “Una mujer llamada Golda”, de Alan Gibson, con Ingrid Bergman. Cuando comencé a investigar a Golda Meir noté que su historia era realmente fantástica, así que me concentré en ‘La Dama de Hierro del Medio Oriente’, como se le conoce”.

       --¿Qué pasos siguió para escribir el guion?

       --Lo primero que hice fue indagar la historia de Israel previa a esta guerra, y luego decidí revisar los documentos desclasificados, sobre todo los escritos del entonces secretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, quien puso fin a la guerra de Yom Kipur. Entendí el panorama completo. Había mucha información, y era tan complicada, que debía encontrarle un sentido, y construí una enorme hoja de cálculo para tener los días de la guerra y luego recrear los personajes”.

En efecto, documentos recientemente desclasificados de los archivos israelíes han demostrado que, a pesar de su fachada dura, Meir hizo repetidas propuestas de paz al presidente egipcio Anwar Sadat, quien las rechazó. Desafortunadamente, estos gestos causaron poca impresión en los líderes occidentales, sobre todo en el presidente estadunidense Richard Nixon y su secretario Kissinger. Ambos sintieron que Israel se había retractado de su anterior voluntad de ceder territorio árabe capturado a cambio de la paz y que Meir no había sido lo suficientemente flexible. Incluso la acusaron de tener el llamado “Complejo de Masada”. Ese déficit diplomático jugaría un papel fundamental en la crisis que enfrentó el 6 de octubre de 1973.

       Al mencionarle a Nicholas qué fue lo más complicado en su investigación, narra emocionado:

       “Bueno, esos documentos desclasificados cuentan una historia muy diferente porque nos acercan más a la verdad. Se que la familia de Golda se halla muy feliz porque se cuenta con más detalle todo”.

       Hacia 2019 el director Sagi Bornstein estrenó un documental igualmente llamado “Golda”, en el cual se mostró una entrevista que le hicieron a Meir en la televisión isrealí poco tiempo antes de morir.

Un difícil conflicto

Lo importante de la película de ficción “Golda” es que lleva al espectador a las oficinas donde se tomaron las decisiones del difícil conflicto.

       El hecho, ocurrido el 6 de octubre de 1973, fue anunciado por el rey de Jordania a la primera ministra israelí, aunque ella no le dio la importancia debida. En varias medios informativos se refieren a que unas 3 mil personas murieron, y un año más tarde, fruto del fracaso, se distanció por completo de la política. Pero eso no se supo sino años más tarde.

       El creador de “Golda” opina que ese conflicto bélico “fue un momento muy importante no sólo en la historia del Medio Oriente sino en la situación mundial”. Continúa:

       “Ese fue realmente el último intento de las naciones árabes por erradicar a Israel por completo. La guerra de Yom Kipur o guerra del Ramadán tuvo consecuencias globales, ya que se le considera como una de las causas de la crisis del petróleo mundial de 1973. Pero además condujo a la paz entre los egipcios. Dio paso a los acuerdos de Camp David de 1978, que estableció la paz entre Israel y Egipto, y se permitió que este último país recuperara el Sinaí.

       “Sin embargo, Siria e Israel todavía están técnicamente en guerra, lo cual es realmente muy, muy triste para el pueblo sirio. Con la guerra del Yom Kipur surgió la crisis del petróleo de 1973, como dije. Por la decisión de las naciones árabes miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, no se exportó más petróleo a las naciones que apoyaron a Israel. Cortaron el suministro de este líquido a Occidente, cortaron el petróleo a los Estados Unidos, por lo cual no había gasolina para los automóviles. Yo contaba con diez años de edad y lo recuerdo. Incluso no teníamos luz”.

Martin y su guion. Foto: Especial

       Señala que “entonces el mundo se despertó al hecho de que la energía lo es todo y cambió el equilibrio de poder”. Anexa:

       “Los estadunidenses se dieron cuenta de que necesitaban ser más independientes, y los israelíes se dieron cuenta de que tenían muy pocos amigos en el mundo. Los socialistas en Europa les dieron la espalda”.

       Antes de esto, Meir fue una figura clave en las negociaciones con Inglaterra, que fue lo que llevó a la firma de la Independencia de Israel, que también desató un conflicto con muchas comunidades árabes. Incluso le tocó vivir, como líder de su país, la masacre de los Juegos Olímpicos de Munich en 1972, donde 11 atletas israelíes fueron asesinados. Y en lo del Yom Kipur, 2 mil 700 soldados murieron en el ataque, que se convirtió en el peor momento de la carrera de Golda, aunque, como se muestra en la película, ella no fue la culpable de que la situación se saliera de control.

       --La población se puso en contra de Meir. La calificaron  como “la peor primera ministra de la historia de Israel”, y en la cinta no se ve eso. ¿Era

su intención ensalzarla?

       --Lo que deseo señalar es que creo que la verdad siempre será mejor y más interesante que cualquier cosa que se pueda inventar. Lo que intenté fue contar la historia con la mayor precisión posible y usé toda la información nueva ya mostrada. No creo que haya intentado glorificar a Golda, ya se sabía que algunas de las decisiones que ella tomó fueron increíblemente buenas.

       La cinta muestra lo enferma que se encontraba Meir, y al respecto Martin detalla:

“Hasta donde sé, nunca cuidó su salud. Tuvo un accidente en carro en el tráfico en Nueva York y eso le dañó una de sus piernas. Le causaba mucho dolor. Problemas cardíacos en 1955, una herida sufrida en un bombardeo en 1957 y un linfoma diagnosticado en 1965 contribuyeron a  que se retirara del cargo de ministra de Asuntos Exteriores. Su retiro no duró mucho. Cuando el Primer Ministro Levi Eshkol murió inesperadamente en 1969, le pidieron que se presentara como candidata. Sabía que por su edad, setenta años, no era la candidata perfecta para dirigir un Estado de veinte años, pero finalmente aceptó. Meir ganó el cargo en octubre del mismo año. En el largometraje la vemos peleando varias batallas al mismo tiempo, incluso enfrenta su enfermedad”.

“Todo es según el color del cristal con que se mira…”. Foto: Diamond Films

--¿Qué tanto cambió su guion en la pantalla grande?

--Íbamos a realizar la película con Amazon con un presupuesto muy grande, pero eso no fue posible, así que recaudamos dinero para hacer la cinta de manera independiente. El director estaba muy interesado en su enfermedad y en la relación de su asistente Lou Kaddar, interpretada por Camille Cottin. Pude cambiar un poco el guion para acomodar eso. Pero desde el primer borrador diría que el 75% permanece vigente durante todo el proceso.

Helen Mirren ya obtuvo un Óscar en el 2007 al interpretar a la reina Isabel II, pero por su recreación de Golda Meir fue objeto de críticas debido a ser judía. La actriz británica Maureen Lipmann (“El pianista”) declaró:

“Si la raza, el credo o el género marcan o definen al personaje, entonces la etnia, a falta de otro termino mejor, debería ser una prioridad”.

Mirren respodió en una entrevista con el diario “Daily Mail”:

“Creo que esta discusión es necesaria y totalmente legítima. Pero si alguien que no es judío no puede interpretar a un judío, ¿puede interpretar un judío a un no judío? Sé que actores como Ian McKellen se molestarían mucho por esto. Porque, ¿qué ocurre si eres un actor gay? ¿Es que no puedes interpretar a un hetero? ¿Es este un camino en el que queremos meternos?”.

Luego subraya que para un actor LGTB puede ser “frustrante” ver a un actor heterosexual “ofreciendo una interpretación que le parece falsa y simplista”. Anexa:

“Yo soy de Essex. ¿Puede interpretar una chica de Essex a una mujer de Newcastle?”.

A Martin se le pide opine sobre la actuación de Mirren, y subraya:

“La conocí un miércoles y para el viernes entró a la filmación y se sentó tras un escritorio y comenzó a ser Golda, empezó a fumar cigarrillo, levantó el teléfono, en fin. Mirren desapareció, era Golda totalmente. En ese momento tuve esta enorme sensación de alivio, porque advertí que ella absolutamente iba a lograr la cinta. Pense: ‘¡Esto va a funcionar!’. Independientemente de lo que se quiera decir de la película, es muy, muy difícil argumentar que Helen no ofrece una actuación de primera”.

Se le cuestiona si hay paralelos entre Florence Foster Jenkins y Golda Meir, y narra:

“Sí hay paralelos en las historias reales porque ambas eran mujeres mayores, y al final de sus vidas ambas estaban bastante enfermas. Florence Foster tenía linfoma. Igual era decidida, valiente y muy querida por la gente que la rodeaba”.

Martin confiesa que le encanta escribir sobre mujeres:

“Se ha convertido en una especie de especialidad para mí. Probablemente haré más películas históricas”.

Por su parte, el cineasta Guy Nattiv ha manifestado que creció con la idea de que Meir era una heroína:

“Me criaron con la idea de que éramos más fuertes, más poderosos y que habíamos ganado, que cuando fuéramos adultos no habría más guerra, porque la de Yom Kippur acabaría con todas las guerras en Israel. Pero no fue así. ¡Fue una guerra terrible!”.

Imagen: Diamond Films

Nació justo en el año del ataque a Israel. Permaneció en un refugio antiaéreo con su madre, mientras su papá iba al frente a combatir. Ya adulto y formado como cineasta, Nattiv se interesó por la figura de Meir:

“Me pareció un personaje fascinante y muy complicado. Aparte de un telefilme de los años ochenta, nadie había abordado su personaje con tanta profundidad. Golda fue la persona equivocada, en el lugar equivocado, en el momento equivocado. No quería ser primera ministra, pero tuvo que aceptar el cargo porque en aquel momento nadie más quería hacerlo.

“La presionaron para que fuera la primera ministra y luego se vio inmersa en ese caos y tratando de resolver el lío. Fuera de Israel, ven más la historia romántica de Golda, que vino de Milwaukee a Israel cuando era joven, llena de sionismo y de esperanza de ayudar al país. Era ‘La Dama de Hierro de Israel’, y como Margaret Thatcher, hay gente que la ama y gente que la odia”.

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