ATUENDO: ¿Bennhakker o Cuauhtémoc?

martes, 18 de noviembre de 2003
* Si se fracasa se retoman decisiones, asegura el vicepresidente del América México, D F, 17 de noviembre (apro)- Ya casi en el balance, para el América la palabra fracaso le quedará como traje a la medida La expectación que causó el regreso de Leo Beenhakker no se justificó ni en entradas en el estadio Azteca, ni en futbol espectacular ni en resultados La esperanza de los aficionados tuvo dos duros golpes y falta el tercero y definitivo con la eliminación Antes, el cachetazo de 6-0 ante el Toluca fue una herida profunda, pero la derrota en el clásico ante Chivas fue la peor pesadilla para los aficionados americanistas que esperaban todo, menos una humillación semejante, al vencerlos el odiado rival en su propio nido Por cuestión de manejo interno del grupo, Leo Beenhakker tendrá que tomar decisiones al concluir la etapa regular Aun cuando el América gane su partido de esta semana, depende de tantas circunstancias ajenas, que lo suyo depende más de un milagro que de cualquier esfuerzo terrenal Si América gana, pero gana también Santos, adiós; si América gana, pierde Santos, pero gana Chivas, adiós también Si se juntan San Pedro, San Judas Tadeo, San Antonio y el espíritu de la Madre Teresa, podría ser (ni así es seguro) que el América pase a la siguiente ronda Para cualquier americanista que se respete, la descalificación del América, con una goleada de escándalo como la que le propinó el Toluca, pero sobre todo por la derrota en el clásico, tendrá que ser una de sus peores campañas Y conste que Leo Beenhakker llegó con la bendición popular, con la aprobación unánime porque las Águilas esperaban el reencuentro con las victorias, las goleadas, el futbol espectacular y el título Así de esperanzada estaba la millonaria afición americanista Sin embargo, como fiel reflejo de las miles de cosas que pasan en televisión que pertenecen más a la fantasía que a la realidad, la suma de derrotas ha provocado un desánimo generalizado, al grado que Beenhakker dilapidó todo su capital acumulado hace poco menos de diez años El siguiente torneo será empezar de cero Ya no es el rey venido de Holanda, capaz de generar un futbol espectacular, ofensivo, goleador, ganador y espectacular, que llenaba las tribunas de todos los estadios del país Este torneo no le sirvió para quitarle al América una imagen amodorrada, fría, sin chispa, que ni ganaba, ni gustaba, ni convencía ni llevaba aficionados al estadio Y en ese ínter de tomar decisiones, Leo Beenhakker se enfrentará a un enemigo visible, aunque tengan excelentes relaciones: Cuauhtémoc Blanco, cuya vida privada se ha hecho pública y cuya conducta de deportista dista mucho de ser la ideal Cuauhtémoc participa con frecuencia en las revistas de espectáculos, como acompañante nocturno de la actriz Galiela Montijo Se comenta en notas de la farándula que de tal o cual evento se retira "ya de madrugada", con lo cual su vida deportiva tarde o temprano resiente Ese será uno de los problemas de Beenhakker: resolver si Cuauhtémoc, el ave nocturna del América, sigue esa vida licenciosa o si le meten orden y disciplina para poder exigir igual a los demás futbolistas del América Y ahí chocará también con la afición, que tiene en Cuauhtémoc a su jugador-símbolo, al ídolo que lleva tatuada la camiseta amarilla Blanco comprobó que aquella lesión que sufrió ante el trinitario Elcock lo disminuyó Ya no es el mismo que jugaba en sus filas hace diez años, aquel extremo veloz, habilidoso, pícaro y con gran capacidad anotadora Hoy es una pálida sombra (desvelada) de sí mismo Por lo pronto, para que en el balance del América se ponga como coronario la palabra FRACASO, sólo falta que termine esta jornada

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