ATUENDO: Espectáculo y resultados

martes, 19 de agosto de 2003
"El futbol es como el amor: una cuestión de dos": Jorge Valdano México, D F, 18 de agosto (apro)- Es la hora de las dudas Las dos derrotas en apenas tres partidos sirven para arreciar las críticas sobre Leo Beenhakker, el mago de la táctica y la estrategia, ausente nueve años y quien dejó a la afición americanista enferma de nostalgia Son dos caídas que pondrán nuevamente en la mesa de discusiones la interminable polémica del futbol: ¿Qué es mejor, resultado o espectáculo? Como si hablar de ello implicara hacer referencia de dos parientes lejanos, cuyo rompimiento (por alguna causa desconocida) se considerara irreconciliable Y no La confusión en el concepto sirve para alimentar a unos y poner en entredicho a los otros Baste el ejemplo entre Miguel Herrera, un entrenador adicto al futbol ofensivo, y Raúl Arias, quien simpatiza más con el resultado por encima de todo La victoria del pragmático sobre el idealista resurge la polémica y da vida a quienes enarbolan la bandera resultadista Es el maquiavelismo de que "todos los medios justifican el fin" El principal obstáculo para que Leo Beenhakker convierta en praxis su teoría no tiene que ver con el plantel actual del América, ni con las locuras de Abreu ni los caprichos de Cuauhtémoc, sino con la nostalgia de la afición La expectativa creada con su retorno no es fácil de cumplir porque se refiere a otra época, a otro plantel y a otro conocimiento del medio Hoy, Beenhakker viene en mejores condiciones económicas, con el apoyo ciego de la directiva, pero desfasada su realidad por la expectativa creada desde el simple anuncio de que vendría El enemigo a vencer es el recuerdo de aquel América ofensivo, espectacular y ganador que marcó una época, aunque no ganó títulos Es muy probable que Leo recurra a medidas extremas, como alguna vez hizo en el Real Madrid o en mismo América de hace ocho años Y quizá no sea Adolfo Ríos el que vaya a la banca, sino Cuahtémoc Blanco o Sebastián Abreu, con lo cual agregará pólvora a la inminente explosión Beenhakker podría preguntarse si es mejor sacrificar espectáculo por resultados, ante la exigencia de los aficionados, que esperan al mismo América avasallador de su otra época Pero es un todo La afición quiere espectáculo, futbol ofensivo, muchos triunfos y que concluya con lo que les quedó a deber: la corona del torneo Así de simple tiene la situación No es cuestión de Alberto Becerra o de Adolfo Ríos en la portería, ni de Abreu o Cuauhtémoc a la banca Lo que le urge a Leo Beenhakker es explicar a la ilusionada afición que no es lo mismo los “tres mosqueteros”, que veinte años después Aquella época cumplió su circunstancia histórica La cita actual es otra, las condiciones igual y las posibilidades del equipo se están viendo semana a semana Ese déficit entre lo que fue y lo que es, le dará un severo dolor de cabeza a la directiva americanista y al entrenador holandés Su lucha es contra el mediocre inicio del actual torneo y el maravilloso recuerdo de aquella época de esplendor

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